viernes, 10 de agosto de 2018

Pierre-Joseph Proudhon: El padre del pensamiento anarquista



Pierre-Joseph Proudhon (15 de enero de 1809 – 19 de enero de 1865), filósofo político y revolucionario francés, y, junto con Bakunin y Kropotkin uno de los padres del pensamiento anarquista y de su primera tendencia económica, el mutualismo.
Nació en Besanzón, en el seno de una familia de artesanos y campesinos. Su padre, Claude Proudhon, era tonelero y cervecero, y consideraba que la cerveza que fabricaba debía venderse por un valor que agregaba al precio de costo, tan solo el salario de su trabajo, ya que "hubiera creído robar si hubiese cobrado más al comprador". Esta conducta paterna influenciará a Pierre-Joseph, en cuya obra se evidenciará esta búsqueda del justo precio como estricta remuneraciòn del trabajo, considerando toda "ganancia" como "ingreso no ganado". Su madre era cocinera y sirvienta. Él mismo trabajó toda su vida manualmente: primero, como guardador de vacas y boyero hasta la edad de 12 años, y después como tonelero, junto a su padre; después, como mozo de labranza, luego, como tipógrafo.
Originario, como Charles Fourier, del Franco Condado, en el que, como dice G. Lefranc, "hasta la revolución de 1789, hubo siervos al servicio de las abadías, pero que desde la Edad Media iba orientándose hacia fórmulas cooperativas, mediante la constitución de fruterías", sus concepciones económicas y sociales tienen una primera y profunda raíz en las observaciones de su infancia sobre el trabajo, la propiedad, la venta, el valor.
Estudios
Gracias a una beca en 1820 pudo ingresar a estudiar durante algún tiempo en el Colegio de Besançon, pero razones económicas le impidieron concluir allí su bachillerato. A los 19 años ingresó a una importante imprenta de Besanzón, trabajando de corrector, mientras aprendía el arte de la tipografía. Como la casa editorial preparaba una edición de la Biblia, aprovechó la ocasión para aprender el idioma hebreo, nociones de teología y también iniciarse en filología comparada y lingüística. Básicamente se le debe considerar, pues, como a Fourier un autodidacta. El carácter no sistemático, las contradicciones (reales o aparentes), el vuelo grandioso y el brillante rigor de su estilo son el resultado de su genio, campesino-artesanal, autodidáctica.
Entre 1831 y 1832 hizo un viaje por Francia en busca de trabajo, recorriendo París, Lyon, Neuchâtel (Suiza), Marsella y Tolón. De regreso a Besanzón, el fourierista Just Muiron le ofreció trabajo como redactor jefe del periódico El Imparcial. Durante todo este tiempo no cesó de instruirse y profundizar sus conocimientos de los clásicos como Descartes o Rousseau. Luego de otro breve viaje por Francia, fundó con otros dos socios una pequeña imprenta. La primera obra que Proudhon escribió fue un Ensayo de gramática general(1837), publicado como apéndice a una obra de lingüistica del abate Bergier. En 1838 tuvo que cerrar la imprenta por sus dificultades económicas y el suicidio de su socio. El 23 de agosto de ese año obtuvo la beca Suard de la Academia de Besanzón, que le permitió disfrutar durante 3 años de una renta de 1500 francos. En 1839 publicó un trabajo de carácter histórico-sociológico, De la utilidad de celebrar el domingo, que, igual que el primero, no llamó mucho la atención, aunque obtuvo una mención académica. Pero su tercera obra, "¿Qué es la propiedad?", aparecida en 1840, le hizo repentinamente famoso en París, en Francia y en el mundo. Al año siguiente, en 1841, y luego en 1842, completó las teorías allí expuestas con una Segunda y Tercera memoria.
En 1843 escribió dos obras importantes: "La creación del orden en la humanidad" y "El sistema de las contradicciones económicas o la Filosofía de la miseria". Esta última dio lugar a una dura respuesta de Marx, quien escribió su "Miseria de la filosofía", precisamente un año después de publicada "Filosofía de la miseria" (1844).
Proudhon conoció a Marx en París; luego de la muerte de Proudhon, Marx escribiría una carta a Herr Schwaitzer comentando sobre sus apreciaciones a la obra del francés, la carta concluía:
Proudhon tenía una inclinación natural por la dialéctica. Pero como nunca comprendió la verdadera dialéctica científica, no pudo ir más allá de la sofística. En realidad, esto estaba ligado a su punto de vista pequeño burgués. Al igual que el historiador Raumer, el pequeño burgués consta de «por una parte» y de «por otra parte». Como tal se nos aparece en sus intereses económicos, y por consiguiente, también en su política y en sus concepciones religiosas, científicas y artísticas. Así se nos aparece en su moral y en todas las cosas. Es la contradicción personificada. Y si por añadidura es, como Proudhon, una persona de ingenio, pronto aprenderá a hacer juegos de manos con sus propias contradicciones y a convertirlas, según las circunstancias, en paradojas inesperadas, espectaculares, ora escandalosas, ora brillantes. El charlatanismo en la ciencia y la contemporización en la política son compañeros inseparables de semejante punto de vista. A tales individuos no les queda más que un acicate: la vanidad; como todos los vanidosos, sólo les preocupa el éxito momentáneo, la sensación. Y aquí es donde se pierde indefectiblemente ese tacto moral que siempre preservó a un Rousseau, por ejemplo, de todo compromiso, siquiera fuese aparente, con los poderes existentes.
Tal vez la posteridad distinga este reciente período de la historia de Francia diciendo que Luis Bonaparte fue su Napoleón y Proudhon su Rousseau-Voltaire.
Ahora hago recaer sobre usted toda la responsabilidad por haberme impuesto tan pronto después de la muerte de este hombre el papel de juez póstumo.
Política
En 1848 Proudhon es elegido diputado a la Asamblea Nacional, al proclamarse la Segunda República. En el seno de ese cuerpo legislativo combate la propuesta del reformista Louis Blanc, "cuyos talleres nacionales adormecen a los proletarios sin concederles nada de lo esencial". En ese medio republicano-burgués aparece como un extraño disidente. Él mismo escribe en sus Carnets: "Estos diputados se asombran de que yo no tenga cuernos y garras". Sin embargo, sus ideas, a través del periódico que publica, "Le representant du peuple", llegan a tener entonces gran influencia en los estratos populares de París. Cuando el general Louis Eugène Cavaignac reprime violentamente la revuelta Popular del 23 de junio, 691 de los 693 diputados de la Asamblea aprueban su conducta mientras que Proudhon es uno de los dos que la condena.
En tal ocasión pronuncia un célebre discurso, donde opone taxativa y radicalmente, como nunca nadie se había atrevido a hacer hasta entonces, la burguesía y el proletariado, afirmando que "el proletariado realizará un nuevo orden, por encima de la ley establecida, y procederá a una liquidación de la burguesía". En este momento, Proudhon, que por lo general tiene una posición no violenta, porque confía en los mecanismos de la organización económica, asume una actitud beligerante, que bien podríamos llamar "de fuerza". "La esperanza de llegar pacíficamente a la abolición del proletariado —dice— es una pura utopía". Poco después, como reafirmando la idea de la lucha de clases, añade: "Pertenezco al partido del trabajo contra el capital"..
Cárcel, exilio y libros
El 10 de diciembre de aquel mismo año, Luis Napoleón es proclamado Presidente de la República por la Asamblea Nacional. Dos años y medio después este Presidente se convertiría en Emperador, del mismo modo que el primer Napoleón había pasado del Consulado al Imperio.
Proudhon ataca duramente a Luis Napoleón en su periódico "La voix du peuple", y lo considera como el peor enemigo del proletariado y del socialismo. Por esta razón es condenado, en 1849, a varios años de cárcel. Huye a Bélgica, donde vive en el anonimato durante un tiempo, ganándose la vida como profesor particular de matemáticas.
En una ocasión, al regresar por motivos privados a Francia, es descubierto, y encerrado en la famosa prisión de Santa Pelagia. Allí se dedica con apasionado fervor al estudio y escribe, entre otros libros, "La idea general de la revolución". Mantiene también una nutrida y clandestina correspondencia con muchas figuras de la oposición, y propicia una alianza del proletariado con la clase media para derrocar a Luis Napoleón, actitud que le será reprochada por algunos socialistas, los cuales recordaban que pocos años antes Proudhon había contrapuesto de un modo tajante el proletariado y la burguesía.
En 1858 escribe, contra el católico Mirecourt, una de sus más extensas e importantes obras histórico-filosóficas: "Sobre la Justicia en la Revolución y en la Iglesia", la cual le vale una nueva condena, por su ataque contra la religión del Estado, y un nuevo exilio en Bélgica. Una amnistía le permite retornar a su país, donde en 1863 publica otra de sus obras fundamentales: "El Principio federativo". En ella desarrolla ampliamente su concepción del federalismo integral, que pretende no sólo descentralizar el poder político y hacer que el Estado central se disgregue en las comunas o municipios, sino también, y ante todo, descentralizar el poder económico y poner la tierra y los instrumentos de producción en manos de la comunidad local de los trabajadores. Este concepto del federalismo es quizá el que mejor resume esa totalidad móvil que es el pensamiento de Proudhon.
En los últimos dos años de su vida escribe otra obra de gran importancia doctrinal, que influye decisivamente en la formación ideológica de los fundadores de la Primera Internacional: "De la capacidad política de la clase obrera", aparecida en 1865.
Pensamiento
El pensamiento de Proudhon parte, ante todo, de la filosofía de la Ilustración. Los empiristas ingleses (Locke, David Hume, etc.) y los enciclopedistas franceses, como Voltaire, Helvetius, y particularmente Diderot, son con frecuencia el presupuesto tácito o explícito de sus desarrollos doctrinales. Ataca duramente a Rousseau (como antes Godwin y después Bakunin), pero toma de éste algunas de sus ideas básicas.
También influyen sobre Proudhon las agudas críticas de los socialistas utópicos, como Saint-Simon y Fourier, aunque nadie más renuente que él a las construcciones ideales y al trazado de brillantes cuadros futurísticos.
Discusiones entre Marx y Proudhon
Las cordiales relaciones entre Proudhon y Marx no duraron mucho. Marx, que rompió con cuantos le precedieron, quiso atacar, en cierto momento, al alemán Grün, representante del llamado "verdadero socialismo", y quiso arrastrar consigo a Proudhon, el cual, lo mismo que Bakunin, no se prestó a ello. He aquí lo que en tal ocasión escribe el "padre del socialismo francés" al "padre del socialismo alemán": "Después de haber demolido todos los dogmas a priori, no caigamos, a nuestra vez, en la contradicción de vuestro compatriota Lutero; no pensemos también nosotros en adoctrinar al pueblo; mantengamos una buena y leal polémica. Demos al mundo el ejemplo de una sabia y previsora tolerancia, pero, dado que estamos a la cabeza del movimiento, no nos transformemos en jefes de una nueva intolerancia, no nos situemos como apóstoles de una nueva religión, aunque ésta sea la religión de la lógica".
Marx ataca a Proudhon cuando éste publica su Sistema de las contradicciones económicas, tres o cuatro años después de haberlo alabado por su "¿Qué es la propiedad?".
Para muchos marxistas, Proudhon es un ideólogo de la pequeña burguesía, y particularmente de las clases artesanas y campesinas. Los proudhonianos responden a esto recordando los orígenes de Proudhon como trabajador manual. Algunos autores como Jean Touchard, en su Historia de las ideas políticas, prefieren definir al proudhonismo como "un socialismo para artesanos"; otros han hablado de "un socialismo para campesinos". Los proudhonianos responden a esto diciendo que tales definiciones sólo pueden aceptarse si se tiene en cuenta que, en el momento en que Proudhon pensaba y escribía, la mayoría de los trabajadores asalariados eran artesanos y agricultores más que obreros industriales. También hay quienes han optado llamarlo como León Víctor Bourgeois, "padre del socialismo francés", como con Stekloff, "padre del anarquismo" y como Dolléans, "gran filósofo y tribuno de la plebe europea".
Principales obras
·        ¿Qué es la propiedad? (1840)
·        Sistema de contradicciones económicas o Filosofía de la Miseria. (1846)
·        De la justicia en la Revolución y en la Iglesia (1858)
·        El manual del especulador de la Bolsa (1853)
·        La Guerra y la Paz (1861)
·        El principio federativo. (1863)
·        De la capacidad política de la clase obrera. (1865)
·        Teoría de la Propiedad. (1866)
·        Del principio del arte y su destino social. (1875)
·        La Pornocracia, o las mujeres en los tiempos modernos. (1875)
·        Correspondences (1875)
·        Amor y matrimonio. (1876)
·        Cesarismo y cristianismo. (1883)
·        Jesús y los orígenes del cristianismo. (1896)
·        Comentarios sobre las memorias de Fouché. (1900)


https://www.portaloaca.com/historia/biografias/335-biografia-de-pierre-joseph-proudhon-el-padre-del-pensamiento-anarquista.html

domingo, 29 de julio de 2018

"La forma de matar a Puig Antich, a garrote, en la cárcel, suena a venganza"


'Público' entrevista al historiador Gutmaro López Bravo, autor de la monografía Puig Antich, la transición inacabada, y recupera los votos particulares de los jueces del Supremo que analizaron el consejo de guerra que condenó al militante anarquista por la muerte del policía Francisco Anguas y concluyeron que no fue, en absoluto, un juicio justo.

RAÚL BOCANEGRA
La demanda que la familia del exministro franquista y declarado falangista José Utrera Molina, ya fallecido, ha puesto contra Teresa Rodríguez, la secretaria general de Podemos Andalucía, Gabriel Rufián, el diputado de ERC en el Congreso, y Alfredo Díaz-Cardiel, el exdirigente de Podemos en Castilla La Mancha, por unos tuits en la que recuerdan la responsabilidad de Utrera en la muerte de Salvador Puig Antich, ha situado de nuevo de plena actualidad la impunidad del franquismo y de los responsables de sus decisiones. Entre ellos, ciertamente, se contaba Utrera Molina, que formaba parte del Consejo de Ministros que decidió ejecutar, al no levantarla, la condena a muerte de Puig Antich, el último liquidado por garrote vil -una forma de muerte especialmente cruel- en España, en 1974. Utrera estaba además investigado por estos hechos en Argentina por la jueza María Servini, tras una querella de la familia del militante anarquista.

La ley de memoria histórica, que impulsó el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, declaró ilegítimas las sentencias de los tribunales franquistas, pero no las anuló. Y el Tribunal Supremo fue incapaz de revisar el consejo de guerra y vino, por el contrario, ya en el año 2007, a avalar aquel juicio al rechazar el recurso de revisión que quería interponer la familia del militante anarquista. Eso sí, el empuje de la familia, dejó dos potentes votos particulares, firmados por los magistrados José Luis Cabello y Ángel Juanes, que describe con exactitud la total falta de garantías de aquel Consejo de Guerra: “Todas las irregularidades (descritas) parecen tener una misma finalidad: atribuirle los disparos que causaron” la muerte del policía Francisco Anguas, afirma en el suyo el juez Cabello.

Público ha contactado con Gutmaro Gómez Bravo, especialista en franquismo, profesor de historia contemporánea en la Universidad Complutense, autor de la monografía Puig Antich, la transición inacabada, para que dibuje un retrato del tiempo en el que se produjo su ajusticiamiento. “Salvador es un chaval que está estudiando FP y está contacto con grupos de extrema izquierda antifranquista. No es un anarquista clásico. Esta gente, desde 1972, vienen realizando lo que llaman expropiaciones, que son atracos a bancos. Estaban haciendo una multicopista y una biblioteca para traducir e introducir en España prensa y libros. Puig Antich no milita en el PC o en el PSOE, que se están preparando para la legalización. Ellos están en otra estrategia. Están en esto de los bancos. En un atraco, en el que él lleva el coche, hieren a un contable. La policía monta un grupo especial para desarticularlos, la sexta brigada. Se producen, escuchas, seguimientos. Les esperan el 5 de septiembre de 1973. Y se produce un tiroteo en un portal de 8 metros, donde hay seis personas armadas. Allí muere un policía, Francisco Anguas. Y a partir de ahí todo cambia”.

“El cadáver -prosigue el profesor, en conversación telefónica- se traslada al anatómico forense, de Barcelona, pero en ese momento interviene Gil Mesa -jefe de la policía política franquista en Barcelona- que decide dos cosas: que el cadáver pase a la Policía de Barcelona y que los robos se unan a la causa del asesinato de policía. Eso significa que se trataría el tema como un delito de terrorismo y eso significaba la pena de muerte. Se producen otras irregularidades. Les incomunican, les torturan. Puig Antich tiene que ir al hospital. Ha recibido golpes y un tiro en la mandíbula. Dos días después le toman declaración, en presencia del fiscal, del juez, de la policía. Y esa es la principal prueba. Una declaración en la que no hay ningún abogado. Esto se hacía más o menos siempre. Era el franquismo”.

El contexto político en que se produce el juicio de Puig Antich era complejo, analiza el profesor Gómez Bravo: “Cuando la instrucción finaliza, ya se han pedido dos penas de muerte para él. Se produce una denegación sistemática de pruebas en el juicio. Y cuando es asesinado Carrero Blanco, el jefe del Gobierno franquista, todo se acelera. Y ahí se precipita y está todo terminado. Los sectores proclives a la mano dura, a ejecutar las sentencias de terrorismo, se enfrentan con reformistas y tecnócratas que quieren una apariencia de democracia para entrar en el mercado común europeo. Sabemos por los informes de los norteamericanos que está ya decidida la muerte de Puig Antich. Su juicio se produce en un contexto en el que está por decidirse la sucesión de dentro del franquismo. El gobierno de Arias Navarro es el primero donde hay un civil al frente del Gobierno. Y está de fondo también el proceso de Burgos contra miembros de ETA, acusados de tres asesinatos. Se produce una campaña muy fuerte, que lanzan periódicos como El Alcázar, contra los sectores han influido en la conmutación de las penas a etarras en Burgos. El conflicto es que si el Gobierno le perdona la vida a Puig Antich, la policía y el ejército iban a poner dificultades. A la vez está también la revolución en Portugal. Emocionalmente es un momento muy tenso”.

"Se declara el cierre informativo del tema de Puig Antich, sobre el caso Puig Antich. Lo hacen coincidir con varias cosas, matan casi a la misma hora, a un tipo con perturbaciones mentales, Georg Michael Welzel. Lo que quieren decir es que son criminales los dos. El otro crimen, de un guardia civil, no tiene consideraciones políticas”, agrega Gómez Bravo. “Son conscientes. La forma de matarlo, a garrote, la forma más ignominiosa que hay, en la cárcel, suena a venganza”, remacha el profesor.

¿En este contexto, qué papel juega Utrera Molina? “Utrera Molina es el jefe del Movimiento. Está en contra de la reforma política. Él quiere un partido único.Verdaderamente la cuestión de fondo es el orden público, cómo contener una protesta de orden público. Y Utrera Molina tiene un papel destacado en ese sector. Desde 1968, está la contestación armada de ETA. Utrera pertenece a la sección más beligerante de la extrema derecha, dentro del régimen y dentro de lo que es el primer franquismo. Abogado, procede del mundo jurídico, ha sido gobernador civil, ocupa puestos de poder en toda la administración franquista”, explica el profesor Gómez Bravo.

“Se trató de un juicio con mínimas garantías. Si se hubiera pasado a un juez ordinario le hubieran caído probablemente seis años. Puig Antich sufre indefensión. No admiten las pruebas. Se piden 18 testigos, la balística y se lo deniegan. Allí se produce una ensalada de tiros y hay proyectiles que son de la propia policía. Mandan dos forenses que modifican la autopsia. Nadie en ese momento puede rebatirles a los militares nada. Y la propia justicia es incapaz hoy de decir que eso estaba mal hecho”, remata el profesor.
Atribuirle los disparos
En el año 2007, el Tribunal Supremo impidió la revisión del caso Puig Antich al rechazar el recurso de la familia. Aunque una mayoría de tres jueces salvó aquella decisión franquista, la pelea de la familia dejó dos votos particulares de los magistrados José Luis Cabello y Ángel Juanes, que llegan a la misma conclusión tras examinar los hechos del Consejo de Guerra. “Puig Antich no tuvo un proceso justo, lo cual no prejuzga la licitud de su conducta tanto en el plano jurídico e incluso en el ético. Se trata simplemente de constatar que, con independencia de su actuación, lo cierto es que no tuvo un proceso justo", escribe Juanes.

El voto del magistrado Cabello describe con precisión cómo se tomó aquella decisión: “La primera declaración de Puig Antich, extendida en casi siete folios por las dos caras a un solo espacio, fue prestada -sin intervención de defensor- tan solo 72 horas después de haber recibido dos disparos, que en el parte del servicio de urgencias se describen así: “Herida penetrante (por arma de fuego) en hombro izdo. Herida penetrante (por arma de fuego) en hemicara izda. con fractura de maxilar”.

"Inmediatamente después debo destacar -prosigue el texto de Cabello- que no fue practicada una prueba tan esencial como la pericial de balística, destinada a establecer cuál o cuáles fueron las armas de las que procedieron los disparos que causaron la muerte del subinspector. Omisión tan extraña de una prueba tan esencial respondía a un hecho para el que no encuentro explicación asumible: con la excepción de los dos proyectiles que hirieron a Puig Antich (fueron entregados por los médicos a los policías), no consta en la causa que fuera recogido ninguno de los correspondientes a los demás disparos efectuados: ni los tres de que habla la autopsia, ni el cuarto que, según los policías, disparó Puig Antich, ni los dos o más que, según veremos después, tenía el cuerpo del subinspector de policía. Y por lo que atañe a los casquillos sucede algo similar, pues los que se recogieron (dos casquillos de revólver calibre 38 y cuatro de pistola del 9 largo) no consta que fueran entregados al Juzgado”.

Para Cabello, es indiscutible la indefensión: “Otra actuación irregular se refiere al derecho de Puig Antich a proponer las pruebas pertinentes para su defensa. Ese derecho fue sistemáticamente vulnerado. Así, la defensa solicitó una prueba pericial destinada a establecer por un lado, la posición de todos los demás posibles tiradores que intervinieron en el suceso y, por otro, las trayectorias y distancias de los posibles disparos. Pues bien, cuando fue solicitada en el recurso contra el auto de procesamiento, la denegación se basó en que ya había sido practicada una diligencia de reconstrucción de hechos, a pesar de que en esta se habían recogido muy pocos detalles y no había intervenido ningún defensor. Y cuando fue solicitada en el escrito de conclusiones provisionales, el Consejo de Guerra la denegó porque, siendo preceptivo que se practicara por dos peritos, la defensa solo había propuesto uno, y porque, según el criterio del auditor militar, que el Consejo asumió, los miembros de éste “son profesionales de las armas y los términos en que se pide la pericia no exigen conocimientos especiales en una materia de carácter general y elemental”.

Tampoco fueron admitidas las declaraciones de varios testigos. “Igual pertinencia e interés tenía la prueba testifical -indica Cabello- solicitada por la defensa. La defensa de Puig Antich propuso que fueran oídos quienes habían visto el cuerpo del subinspector Anguas a fin de que se manifestaran sobre si presentaba más disparos de los tres que decía el informe de la autopsia. De esos testimonios destacaban los que la Sala ha recibido ahora: [el de dos doctores] que examinaron en el servicio de urgencias el cuerpo del mencionado subinspector, que llegó ya sin vida. Ninguno de estos testimonios fue aceptado argumentando que no habían sido testigos presenciales de los hechos".

Añade al respecto de la indefensión y denegación de pruebas el magistrado Cabello: “Otra actuación que no puede pasarse por alto se refiere a la práctica de la autopsia: fue realizada en la comisaría en que estaba destinado el subinspector fallecido. Consta que fue realizada allí con autorización judicial, concedida después de que el médico forense dijera que no tenía inconveniente alguno. Pese a ello me sorprende porque no se trataba de velar el cuerpo, sino de someterlo a una técnica de investigación de las causas de la muerte cuya práctica se realiza en lugares que están específicamente preparados para ello, como son los Institutos anatómicos forenses, y en los que no se da ninguna clase de presión ambiental".

Pero aquí no acaban las actuaciones discutibles. Escribe Cabello: “La anterior no es la única actuación relacionada con la autopsia que considero irregular. Hay otra que se refiere, por un lado, a la incorporación a la correspondiente diligencia de la frase, escrita con máquina de escribir diferente, que dice: “los tres disparos pueden corresponder al mismo tipo de proyectil”, y por otro, a las correcciones hechas a mano, que consistieron en, aprovechando algunas letras de las palabras mecanografiadas, escribir sobre éstas lo siguiente: “[a]rriba [a a]bajo [...] des[cendente]”.

“No se trata de que el interlineado -agrega el juez Cabello- escrito con una máquina diferente altere el contenido de la autopsia. Se trata de que, después de haber quedado extendida la diligencia de autopsia, se incorpora una opinión que no corresponde hacer a los médicos forenses, y menos basándose en una observación meramente visual, y que no tiene autor conocido”.

El magistrado remacha este razonamiento con contundencia: "Hasta aquí las causas de mis dudas sobre si Puig Antich fue condenado a muerte en un proceso justo. En mi opinión todas las irregularidades que he descrito parecen tener una misma finalidad: atribuirle los disparos que causaron” la muerte de Anguas


viernes, 27 de julio de 2018

Huellas de los GARI



En el film argentino “La historia oficial”, una profesora les dice a sus alumnos que está convencida de que eso de los desaparecidos son rumores, mentiras, ya que no se habla de ellos en los informativos de la televisión y en la prensa. Un alumno le responde: “La historia oficial la escriben los asesinos, por eso no salen los desaparecidos en los libros y en los medios de comunicación”. En las universidades se vanaglorian de impartir historia y conocimientos con imparcialidad y objetividad. No hay imparcialidad. En la universidad se enseña la Historia a base de nombres, reyes, ministros, gobiernos, gobernantes, leyes, elecciones. Pero se olvidan siempre del pueblo. En cambio, para nosotros, lo interesante es siempre la historia de los “damnés de la terre”, los explotados, los carentes de derechos y que luchan para conquistarlos. Las Universidades reproducen el pensamiento oficial, la moral oficial de escuelas y familias, “trabajar, estudiar y no meterse a protestar. Si tienes inquietudes, pues muy bien, cuando seas mayor y funcionario de algún organismo, cuando tengas poder, si quieres, propón algunas mejoras. Tendrás poder para arreglarlo. Ahora pierdes el tiempo gritando en la calle y haciendo huelga”. El futuro es un engaño lo mismo que el pasado.

Los mandarines tienen sus historiadores a los que se financia generosamente, un montón de profesores dispuestos a repetir, difundir, enseñar y divulgar la historia oficial, a cambio de un cargo y de un sueldo. Pero se les paga sobre todo para que no hablen de las historias silenciadas, de las insurrecciones olvidadas, de las luchas olvidadas del pueblo, expresamente silenciadas. Y los estudiantes, en vez de protestar contra la historia oficial y luchar contra la mentira y la manipulación, pagan para aprenderla. En la universidad, hoy en día, se enseña la historia de los vencedores con más descaro que en la época de Franco. La podredumbre intelectual es aún más patética ya que se supone que hay libertad, y no se entiende que los intelectuales no expongan sus opiniones y hablen como loros. La historia oficial que se enseñó en los 40 años de dictadura, fue escrita por los vencedores, por los asesinos, por los franquistas, por los afines a la ideología oficial. La historia oficial de hoy la siguen escribiendo los que mandan, los vencedores, capaces de convertir a cualquier cachorrito borbónico en héroe nacional y al jefe del Estado franquista, el mismo Juan Carlos de Borbón, en candidato al premio Nobel de la Paz. La rebeldía del pueblo no existe. No aparecen las manifestaciones, huelgas, protestas, sabotajes y acciones armadas, los grupos autónomos y revolucionarios. Son cosas pequeñas para ellos, cosas de grupos sin importancia, de subversivos y asociales. Se citan como anécdotas o de forma manipulada. Han reducido la historia a algunos mitos consoladores, prescritos para darse buena conciencia. Han reducido la historia a un enfrentamiento entre demócratas y franquistas. Así, ya en la Guerra Civil, se silencia la revolución. No existe. La historia la fabrican los periodistas pagados por multinacionales, la repiten en las universidades los sumisos historiadores, la empaquetan los más sumisos, normalmente becados por los poderes a los que sirven.

¿Y cómo ha descrito la historia oficial a los grupos autónomos, a los GARI? Igual que a los desaparecidos. No existen, no cuentan, no sirven. Igual que hay poderosas asociaciones de víctimas del terrorismo de ETA, pero no de víctimas del franquismo, del terrorismo franquista, del terrorismo de Estado, y ni siquiera 40 años después existen por consenso de los que mandan. En la historia oficial sobre los últimos años del franquismo, sobre la transición, no aparecen los GARI, el MIL, los grupos autónomos, ni siquiera como nota a pie de página. Vemos cómo nos imponen los nombres detestables de ministros franquistas. Nos hablan mucho de Suárez, el gran demócrata, nos hablan mucho de Fraga Iribarne. Los historiadores nos hablan mucho de El País, de Felipe González y Alfonso Guerra, aunque silencian que fueron apoyados por los servicios secretos, que les ayudaron a tomar el poder en el PSOE histórico, o de que esos fantasmas socialistas, inexistentes en la dictadura, recibieron el apoyo y dinero de la CIA y de los socialdemócratas alemanes, y fueron apoyados por el franquismo para impedir el auge de los comunistas, al inicio ilegales. De eso no nos hablan, ni de que los centristas recibieron miles de millones de los dictadores árabes para que ganaran las elecciones. 

Mientras miles de obreros, intelectuales, estudiantes... militantes de muchos partidos... se la estaban jugando luchando contra el franquismo, ellos estaban ya preparando el cambio de apariencia. Ni siquiera hubo ruptura, esa continuación y transición fue una obra de arte de los franquistas y de los elementos de la CIA. Su verdadero plan estratégico: convertirse en demócratas y seguir manteniendo el poder y las ideas franquistas. Nosotros no salimos en ningún libro de historia. Sin embargo, hicimos mucho más que el obediente rey, que no hizo nada en contra del franquismo que le educó, para acabar con la dictadura de la que él llegó a ser jefe de estado en funciones. Ni los intelectuales, ni los estudiantes que se manifestaron, ni los obreros que se arriesgaron salen bien parados en la historia oficial. Pero unos politiqueros corruptos con las manos manchadas de sangre, como Fraga Iribarne, siguen controlando los poderes esenciales, el militar, el judicial, el mediático, el académico... y, en cuanto al político, permiten a los españoles ir a votar. A los vascos les encierran los candidatos, y durante tres meses asustan a los ciudadanos con ETA y atentados suicidas yihadistas (antes era con pronunciamientos militares) para que los ciudadanos voten a los partidos centralistas, de Estado, formados en el franquismo, controlados por los poderes fácticos.

Txema Bofill


viernes, 20 de julio de 2018

A la memoria de Carlo Giuliani



Carlo Giuliani murió asesinado 20 de julio de 2001 tras recibir un disparo efectuado por un carabinero en la manifestación contra el G8 en Génova.

NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS!!!


viernes, 13 de julio de 2018

La CIA desclasifica una foto y un documento que describe la presencia de Hitler en Colombia en los años 50




El agente de la CIA en Caracas en 1955, David Brixnor, envió a Washington un documento sobre la supuesta presencia del Führer en Colombia, una información que nunca se pudo confirmar. Según el documento, habría cambiado su identidad por Adolfo Schrittelmayor.
En el encabezado se lee: Archivo: HVCA-2592. Fecha: 3 de octubre de 1955 (microfilmado en . Remitente: David Brixnor, jefe de la CIA en Caracas. Destino: Jefe, Washington. Asunto: Adolfo Hitler. Top Secret.

La carta secreta enviada por Brixnor a la sede central de la agencia de inteligencia estadounidense contiene una información tan inverosímil como sorprendente: “Adolfo Hitler todavía está vivo”.

Se trata de uno de los 3,000 documentos que integran el archivo sobre el asesinado del presidente John F. Kennedy, desclasificado parcialmente a principios de esta semana al cumplirse el plazo dispuesto en una ley de 1992.

La historia universal refiere que el Führer se había suicidado junto con su compañera Eva Braun al dispararse un arma de fuego en su búnker en Berlín en abril de 1945 cuando las tropas aliadas tenían sitiada a la capital de Alemania. Los archivos oficiales no mencionan que los restos de Hitler hayan sido encontrados, aunque se cree que fueron incinerados.

Muchas leyendas y teorías se han tejido alrededor de la misteriosa muerte del dictador alemán, algunas de las cuales indican que huyó a Argentina, algo nunca confirmado.

El documento firmado por Brixnor hace referencia a que un agente encubierto recibió información sobre la presencia de Hitler en Colombia, donde habría tomado la identidad de Adolf Schrittelmayor.

Según el texto, un agente con nombre clave ‘Cimelody-3’ fue informado sobre la localización, en 1955, de Phillip Citroen, un exsoldado de la SS nazis.

En el documento de tres páginas, que fue microfilmado el 26 de julio de 1963 para incorporarlo a los archivos de JFK, se lee: “Phillip Citroen […] le dijo confidencialmente que Adolf Hitler todavía está vivo”.

El agente de la CIA en Caracas agrega: “Citroen comentó que, como ya habían pasado 10 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial, los Aliados ya no podían enjuiciar a Hitler como criminal de guerra”.

“Obviamente, ‘Cimelody’ no está en ninguna posición para hacer comentarios” al respecto, agrega Brixnor.

En el archivo se incluye una fotografía en la que aparecen dos hombres: “El de la izquierda es Citroen y el de la derecha (con un apreciable parecido al Führer) es la persona que él dice que es Hitler”.

Detrás de la imagen se escribió esta leyenda: “Adolf Schrittelmayor. Tunga, Colombia, 1954”.

La información plasmada en el documento de Brixnor tampoco pudo nunca ser corroborada.


martes, 3 de julio de 2018

La CNT y el gobierno republicano del exilio en 1945




Del 1 al 12 de mayo de 1945, mientras se producía el final de la guerra en Europa y la derrota del fascismo a la que tanto habían contribuido los anarquistas españoles, se celebraba en París el Congreso de las Federaciones Locales del Movimiento Libertario Español, del que la CNT era columna vertebral, a la que acudieron representantes de los cenetistas exiliados en África del Norte y en América del Norte. Por primera vez después de la Guerra Civil española y de la Segunda Guerra Mundial se celebraba un comicio, extraordinario porque extraordinaria era la situación de España y Europa en esos momentos, en el que se trazaban las líneas a seguir para conseguir en nuestro país lo que ya estaban conociendo las demás naciones: la derrota del fascismo. Frente a la tendencia partidaria de continuar en los gobiernos republicanos en el exilio, se alzaba la voz de la mayoría del anarcosindicalismo hispano, como se puso de manifiesto en la carta que entonces aprobaron y ahora reproducimos.
Al Comité Nacional de España.
Estimados compañeros:
Reunida la Plenaria del Comité Nacional del M.L.E.-C.N.T. en Francia, leídos los telegramas enviados por el señor Giral y por el secretario de la Subdelegación de México, compañero Gregorio, informado del curso y fin de la consulta hecha a la C.N.T. para formar parte del Gobierno constituido en México, en conocimiento de las decisiones de ese Comité Nacional de España, el Movimiento Libertario Español en Francia se ve en la ineludible obligación de manifestar.
1°- Que el M.L.E.-C.N.T. en Francia no puede aceptar que la C.N.T. y el M.L.E., en Francia estén representados en el Gobierno, hasta que un Congreso regular en España así lo determine. Un respeto elemental a lo que son y representan la C.N.T. y el M.L.E. hispano, había de impedir que por parte de nadie se tomase resolución de tal gravedad y transcendencia sin hacerla preceder de la más amplia consulta a la Organización y al Movimiento, únicos llamados a decidir.
2- Que el Movimiento Libertario es antiautoritario por esencia y definición. En ningún momento ni circunstancia puede ni debe renunciar a lo que constituye su razón de ser. Sus tácticas y sus medios de acción, de reconocida eficacia a través de su larga trayectoria histórica, deben ser también afirmados consecuentemente con la finalidad perseguida.
3º- Que el Comité Nacional de España. no podía bajo ningún concepto, ni pretexto, aceptar el procedimiento ni las condiciones impuestas por el señor Giral para la designación de los representantes de la C.N.T., condición que disminuye la personalidad de la Organización y que nunca ningún Comité de la C.N.T. y del Movimiento Libertario podía admitir sin menos cabo para la soberanía de la dignidad de nuestros gloriosos organismos.
4º- Que el hecho de no participar en el Gobierno no disminuye en ningún sentido la intensidad de acción a desarrollar contra el franquismo y a favor de la libertad del pueblo español. Por el contrario el hecho de la participación en el Gobierno, sin fijar condiciones previas e incluso habiéndolas fijado, ata y responsabiliza ya de forma que la Organización y el Movimiento pierden su independencia de acción e hipotecan su porvenir, prestando a la causa de la liberación del pueblo español y a la emancipación de la clase trabajadora un servicio muy inferior al que podría prestársele manteniéndose al margen de todo compromiso de poder.
5º- Que por conciencia de lo que representa el Movimiento Libertario y la C.N.T., no solamente ante el pueblo, sino ante el mundo por su significación única como Movimiento de amplia base popular de inspiración libertaria, nadie ha de querer que su esencia y cuanto le es consustancial sea desvirtuado. Ninguna razón estratégica, ni de tipo circunstancial, puede privar por encima de lo que el Movimiento y la Organización representan real e idealmente y de lo que debe encarnar y continuar manteniendo como la expresión más genuina del sentir y del pensar del pueblo español y de las masas obreras conscientes que no han perdido la fe en la eficacia de su propia acción, continuando fieles a los principios básicos de la Primera Internacional : «La emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos»«El primer deber de los trabajadores es de destruir toda sujeción al poder político y al poder económico».
6°- Que el Movimiento Español en Francia, declina toda responsabilidad ante el hecho de la participación en el Gobierno y de las derivaciones que pueda tener, debiendo ella recaer por entero sobre quienes la han decidido y la apoyan y secundan, sabiendo que no pueden hacerlo en nombre de la C.N.T. ni del Movimiento Libertario, y menos cuando nadie ignora en qué forma y circunstancias deben desarrollarse nuestras actividades y sobre todo las de la Organización de España.
7º- Que quien tiene conciencia clara de todo cuanto la C.N.T. y el Movimiento Libertario representan y piensan en el presente y el futuro de nuestro Movimiento, ha de considerar la participación en el Gobierno como uno de los errores más funestos cometidos y como uno de los mayores perjuicios ocasionados a la causa de la emancipación de los trabajadores.
8°- Que el antecedente de una participación circunstancial en el Gobierno en el período excepcional de 1.936 a 1.939, haciendo un sacrificio que nadie ha sido capaz de comprender ni de apreciar, no puede servir de justificación, bajo ningún pretexto, a los que quieren apoyarse en un hecho accidental de experiencia absolutamente negativa, para iniciar una línea de conducta que fatalmente ha de conducir al fracaso y al descrédito.
9° - Que para participar en el Gobierno no hay ninguna necesidad de comprometer al Movimiento Libertario ni a la C.N.T. Los que creen en la necesidad y en la conveniencia de esta participación, tienen abierta las puertas de los demás partidos y organizaciones, o pueden crear el partido que mejor les cuadre, sin perturbar la vida y el desenvolvimiento de una Organización y de un Movimiento que jamás negáronse así mismo y cuya y trayectoria bien clara y definida.
10º- Que todas esas consideraciones no serán obstáculos pare que el Movimiento Libertario C.N.T. en Francia, ayude de la manera más activa a nuestros compañeros y a nuestra Organización de España, ni harán que deje de emplear a fondo todos sus medios y esfuerzos para contribuir al aplastamiento de Franco y de la falange y aseguren las libertades del pueblo español
11º- Que a pesar de todos les complejos determinativos internacionales y de cuantos factores pueden pesar en la vida de los pueblos, teniendo en cuenta todas las realidades, el Movimiento Libertario C.N.T. en Francia y su militancia, no importa donde se encuentre, velará por que el Movimiento Libertario y la Confederación Nacional del Trabajo se mantengan fieles a los postulados, ideales y a su trayectoria histórica, afirmando una línea enriquecida y revalorizada por las propias experiencias de la revolución y de la guerra mundial, y de la post-guerra, seguros que así se interpreta y se defiende la conciencia y los intereses supremos de las masas productoras y las finalidades del socialismo libertario.
La ausencia de la C.N.T. y del Movimiento Libertario del Gobierno, no dificulta ni retarda la solución del problema español en cuanto al punto de vista de legalidad jurídico - político, pues para nadie es un secreto la posición de principios de la C.N.T. y del M.L. que difieren fundamentalmente de los demás partidos y organizaciones políticas que creen en la eficacia en los métodos de acción parlamentaria y gubernamental dentro del Estado y del sistema capitalista.
El Movimiento Libertario C.N.T. en Francia, entiende que no debe crearse dificultades a la normalización de la legalidad política y jurídica española, sin que ello le responsabilice en una acción de tipo gubernamental y considere que ha de oponerse la C.N.T. y el Movimiento Libertario Español a todo lo que representa concesión al enemigo común y a cuantas soluciones no tengan en cuenta la verdadera voluntad del pueblo español.
No podéis ignorar vosotros compañeros, lo que quiere el pueblo español, ni podéis defraudar sus esperanzas, las que tiene, puesta en la C.N.T. y en el M.L., y la que no puede poner en Gobierno alguno. Con Gobierno constituido o sin Gobierno la primera acción urgente, es la encaminada a derrocar a Franco y esta acción no puede subordinarse a un compromiso de carácter gubernamental, las soluciones que reclama el pueblo español, no son unificantes soluciones de Gobierno ni de legalidad jurídica-burguesa, ni las de un aparato político de dominación democráticaviciado por las influencias del capitalismo autóctono y del capitalismo internacional.
El pueblo español tiene capacidad para organizar libremente su vida de manera que pueda servir de ejemplo al mundo, prescindiendo de las soluciones de poder.
Sin soñar, sin vivir de espalda a las realidades, las aspiraciones fundamentales del pueblo hispano pueden realizarse.
Ni la vía de evolución pacífica, ni la revolucionaria, han de quedarse cerradas. Si en el siglo XIX no era delito ser revolucionario, no debe serlo en el siglo XX. Sin estridencias incongruentes, sin demagogia, el espíritu, la acción revolucionaria constructiva del M.L.E.-C.N.T. tiene derecho a manifestarse. Desvinculados del poder, la C.N.T. y el M.L. tienen una misión propia a desarrollar: la que tenía ayer, la que tiene en el presente, aquella a la cual no podrán renunciar nunca. Cuando un pueblo no puede tener la garantía de poder estructurarse con su propia acción al margen del Estado su propia vida, no puede considerarse libre. Los sectores que han creído necesario apoyar la acción contra Franco a base de constituir un aparato legal que se oponga a su continuidad y también a la de la monarquía, están en su perfecto derecho de desarrollar su acción sobre la base de esa legalidad; pero el M.L.E. y la C.N.T. que no cejarán hasta destruir el poder de Franco y Falange se opondrán resueltamente a la restauración monárquica, como a toda solución dictatorial, tienen el deber de rebasar toda concepción estrecha de legalidad, estimulando la acción popular en todo lo que puede contribuir a la liberación efectiva del pueblo español, a salvaguardar su independencia y a estructurar el sistema de convivencia social más en consonancia con su propio sentir.
El ciclo se abrió en España en 1.936-1.939, al iniciarse el levantamiento franquista y que llevó a la C.N.T. y al Movimiento Libertario a la participación en el Gobierno debe considerarse definitivamente cerrado, puesto que no concurren las mismas circunstancias y la situación de lucha es distinta, lo mismo en las fuerzas que apoyaron y apoyan a Franco que en las antifascistas y sectores que apoyan al Frente Popular. El mismo procedimiento de lucha contra el franquismo y de acción a desarrollar para aplastarlo es hoy en día objetivo de divergencia para los partidos y organizaciones antifascistas, lo que es para el mismo Gobierno con relación a los partidos y organizaciones.
Lo excepcional de lo que fueron los Gobiernos de la República de 1.936-39, no puede de nuevo producirse, ni puede manifestarse la exaltación de las fuerzas populares con el respeto que imponía una personalidad de hecho y de derecho adquirida al terciar en la lucha con las armas en la mano, defendiendo contra el fascismo autóctono y al fascismo invasor el principio de libertad de una legalidad que los propios órganos del poder se habían mostrado impotentes a defender.
Las libertades del pueblo español, sus conquistas positivas de bienestar; no van a afianzarla tampoco el ejercicio de una soberanía viciada desde su origen. La liberación del pueblo español reclama hombres, material de lucha, dinero. El M.L.E. y la C.N.T.; que no regatean esfuerzos en esta lucha, en lugar de designar ministros, ha de exigir del Gobierno constituido que ponga a contribución todos los medios económicos allí donde puedan ser más eficaces, y en vez de compartir las responsabilidades de Gobierno, que jamás pueden ser concordantes con las necesidades y intereses del pueblo español y los de la clase trabajadora, han de hacer responsable al Gobierno de cuanto en este orden no se lleve a efecto.
Desligándose de las responsabilidades del poder, la C.N.T. y el Movimiento Libertario, manteniendo su independencia, han de poder dejar oír su voz y ejercer su presión inteligente y su influencia con toda libertad, haciendo los intérpretes de las más profundas y justas aspiraciones populares.
El M.L.E. y la C.N.T. no pueden renunciar a sus finalidades. Para asegurar la victoria no hay que renunciar a lo que es nuestra razón de ser.
Debemos haceros observar también que la posición que habéis adoptado de tomar parte en el Gobierno Giral, se pone en contradicción con los propios acuerdos de vuestro Pleno de Regionales sobre los Gobiernos que puedan constituirse en el exilio y de la que habíais fijado con relación a la Alianza de Fuerzas Democráticas.
Hacemos responsables al Comité Nacional de España de las derivaciones que puedan tener dentro del propio Movimiento en el presente y en el futuro las decisiones de participar en el Gobierno, y lo hacemos aún más responsable por no haber consultado para nada sobre el caso a los Núcleos que están en el exilio. Mantenemos el firme criterio de que solo un Congreso regular del Movimiento y de la C.N.T. en España puede decidir sobre la participación de la C.N.T. y del Movimiento Libertario en el Gobierno y de que mientras acuerdo de tal naturaleza no se tome, nadie puede representarnos en Gobierno alguno y están desautorizados los compañeros que ocuparan cargo de ministros para hacerlo en nombre de la C.N.T. y del M.L.E. y en todo compromiso de carácter gubernamental que se adquiera, no podrá ser tomado en consideración en nombre del M.L. y de la C.N.T., ni tendrá validez alguna para nuestros organismos ni para los afiliados a la C.N.T. y al Movimiento Libertario Español.
De este documento enviaremos copia a todos los núcleos Libertarios españoles en el exilio, lo que os comunicamos previamente. Aun que él no haga variar vuestra actitud, estamos convencidos de que el sentimiento y el pensamiento de la Organización de España, a la que no habéis podido consultar como hubiera sido conveniente, serán concordantes con el nuestro y así se manifestará a su debido tiempo, como se ha manifestado en Francia la voluntad mayoritaria de los militantes confederales y libertarios libre, amplia y públicamente expresada en el Congreso de Federaciones Locales de París, traducida en los acuerdos que marcan y dirigen la conducta de este Comité Nacional del M.L.E.-C.N.T. que os había servido de intermediario hasta la fecha para las relaciones con el exterior y que ha procedido de la manera más leal, no tuviera conocimiento alguno de las cosas, constituye una indelicadeza que no podemos pasar en silencio.
No interpretéis esta carta como la manifestación de ningún sentimiento de hostilidad, sino como una cordial pero firme expresión de confianza en lo que nuestra Organización y nuestro Movimiento representan. Escrita con serenidad os instamos a que sea juzgada con la misma alteza de miras que la inspira y el mimo amor acendrado a las ideas que nos son caras y el Movimiento por el que todos hemos combatido y seguimos dando lo mejor de nuestra vida.
Con un saludo fraternal, quedamos vuestros y de la causa libertaria.
Toulouse 30 de septiembre de 1.945.
Por el Comité Nacional del M.L.E.-C.N.T. en Francia: (Por acuerdo de la Reunión Plenaria Extraordinaria). El Secretario. Esgleas.