viernes, 14 de marzo de 2014

La CNT en el gobierno de la II Republica española


El 5 de noviembre 1936 con el gobierno de Largo Caballero entra a formar parte del gobierno 4 ministros de la CNT  hasta mayo del 1937 que dimiten por los hechos acontecidos en Barcelona y la influencia que tiene el gobierno con el PC la mayoría de sus cargo militares y político están influenciado por Moscú, quien envía emisarios políticos a España
Los cuatros ministros del gobierno
Federica Montseny - ministra sanidad
Juan García Oliver -ministro de interior
Juan Peiró -ministro de trabajo
Juan López- ministro de comercio
La CNT ante la AIT

A los pocos días, en noviembre de 1936 se reunió la AIT y el Comité Nacional de la CNT trató de justificar su participación gubernamental.
La reacción de los medios anarquistas internacionales fue muy negativa con la CNT
Durante el periodo en que la CNT estuvo dentro del gobierno noviembre 1936 a mayo 1937, la AIT aparto de la internacional anarquista a la CNT por ir contra  los principios fundamentales los acuerdos de la AIT
Fue la primera vez que esto pasaba dentro AIT.
La CNT en España silencio el tema y mas algunos que en su día quisieron hacer público el tema fueron censurado., sobre todo la gente del partido sindicalista y del POUM, hoy todavía sigue siendo un tabú hablar de esto en CNT. Que fue positivo o negativo, nosotros no somos nadie para juzgarlos a ellos, que no es coherente formar parte de un gobierno con nuestros principios libertario,es verdad.
La AIT aconseja igualmente que tanto en comunicados, periódicos, radios u otros medios, no se pongan las siglas AIT durante el periodo que este la CNT en el gobierno de la nación, como en el de la Generalitat y hoy día viendo aquellas imágenes de los documentos gráficos, podemos apreciar que en las banderas y las pancartas aparecen CNT-FAI, pero no CNT -AIT


El gobierno de la Generalitat.

el Comite Central de Milicias Antifascistas el 1 de octubre de 1936, la CNT entró a formar parte en el gobierno de la Generalitat, recién bautizado como Consejo de la Generalitat, quedando constituido de la siguiente manera: Presidente y Hacienda, José Tarradellas (Esquerra); Cultura, Ventura Gassol (Esquerra); Seguridad interior, Artemio Aiguader (Esquerra); Economía, Juan P. Fábregas (CNT); Abastos, Juan J. Doménech (CNT); Sanidad y Asistencia Social, Antonio García Birlan (CNT); Servicios públicos, Juan Comorera (PSUC); Trabajo y Obras públicas, Miguel Valdés (PSUC); Agricultura, José Calvet (Rabassaires); Defensa, Díaz Sandino (técnico, Esquerra); Sin cartera, Rafael Closas (Acció Catalana).

El ultimo ministro de la CNT en el gobierno de la II Republica



Segundo Blanco González En abril de 1938 formó parte del gobierno de Juan Negrín ocupando la cartera de Instrucción y Sanidad Pública hasta el final de la guerra el 1 abril 1939 Segundo fue SG de la CNT en 1926 y alcalde de Gijón y del Consejo soberano de Asturias y León. Exiliado en México y muere allí en 1957

martes, 11 de marzo de 2014

El verdadero legado de Chávez a la lucha Indígena: Crónica del desmantelamiento de la organización indígena y su lucha territorial


Juan Carlos La Rosa
La Guarura.net
 A propósito de la conmemoración del Primer Aniversario del asesinato del líder yukpa Sabino Romero, el compañero Juan Carlos La Rosa ha escrito esta que, a nuestro parecer, es una excelente crónica de los hechos que, no sólo registra el caso de Sabino y la lucha yukpa hasta su asesinato, sino que es la crónica del asesinato de la lucha territorial indígena de toda Venezuela, desde la palabra de la “izquierda” y “anti-imperialista” que todos los que así se definen (como de “izquierda”) han justificado, silenciado y, por eso mismo, aprobado. Pero algo de esperanza nos queda, algo de esperanza nos impulsa y, por eso, insistimos e insistiremos. Este texto es parte de nuestra insistente rebeldía.   
1.     Censura absoluta y persecución de los cabos sueltos en el aparato comunicacional del Estado para la lucha de los indígenas por los territorios. Cierre de programas incómodos en VIVE-TV. Sustitución y despido de productores que se solidarizaran con los indígenas.

 2.     Ofensiva comunicacional en respaldo a un plan (Plan Perijá) de control territorial y desmantelamiento de las resistencias, con un sub-plan para destruir el autogobierno de las comunidades y comprar a los principales dirigentes indígenas yukpa llamado “Plan Yukpa”.

 3.     Esta política comunicacional consistió en fortalecer abiertamente, en la zona de Perijá, expuesto incluso por boca de la vocería de Ministros como Nicia Maldonado y Tarek El Aisami, la criminalización de Sabino y los suyos, aprovechándose de un sustrato cultural racista en la región construido en cien años de despojo de las tierras por las empresas mineras y la clase ganadera con el apoyo, enfatizamos, ininterrumpido, incluso ahora, por el Estado-Gobierno. Los calificativos eran sencillos: cuatreros, invasores de tierra, asesinos, violadores de niños y mujeres, ladrones, salvajes, brutos. La evidencia de la colaboración del gobierno en esta matriz se prueba no sólo en las declaraciones de los ministros en la región, ya que se cuidaron de dar declaraciones nacionales, sino en la actuación y vocería de los mandos militares en la zona, del poder judicial y la fiscalía, y en la omisión cobarde de la defensoría del pueblo y el llamado poder ciudadano en su conjunto. Esta criminalización perseguía el camino fácil de la eliminación de los dirigentes yukpa rebeldes por obra del terror de la clase ganadera para que el gobierno, principal beneficiario de estas muertes a favor de las inversiones mineras en Perijá pudiera lavarse las manos.
4.     Esta criminalización contó con un ingrediente que confirma la unidad de acción del Estado, el silencio del propio Presidente de la República, supuesto adalid de los pueblos originarios en el continente, nunca, al igual que su sucesor, mencionó a Sabino Romero, y cuando se vio obligado a hablar del asunto de las tierras indígenas en Perijá, por vía de la presión de la protesta y de los esfuerzos de visibilización de la lucha que el movimiento social hizo a nivel nacional e internacional, encargó nuevamente a los mismos verdugos en una transmisión televisiva que aún es el consuelo de los eco-socialistas y de la clase media chavista mejor intencionada.
5.     No sólo Chávez nunca mencionó a Sabino, siendo imposible, técnicamente, que alguien piense que no supo de él; sino que el gobierno trabajó sistemáticamente a partir de la aplicación del Plan Yukpa, para crear un paralelo comunicacional, mediático al liderazgo de los yukpas rebeldes que aún se sostenían, con los llamados caciques mayores nombrados a dedo y pagados por el Ministerio de Relaciones Interiores, colmados de camiones, limosnas y créditos sin estudio alguno, creó un vocería colectiva paralela que repetía -ahora si- por los canales televisivos nacionales del Estado, la criminalización de Sabino, los suyos y sus aliados más visibles en el movimiento social.

6.     Esta criminalización, que terminó en la muerte de Sabino, generó un enfrentamiento provocado e inducido por altos funcionarios del Ministerio de Relaciones Interiores entre los mismos yukpas, lo que facilitó la reclusión de Sabino y de Alexander Hernández, uno de sus compañeros, en la cárcel, en un procedimiento que incluyó negligencia y cerco militar para que estos detenidos heridos se deterioraran, violación procesal en la detención de Sabino, torturas a los testigos para buscar declaraciones falsas, decisión ordenada de juicio por parte de las primeras instancias del proceso evidenciada en la insuficiencia de pruebas y en la violación de la jurisdicción especial indígena ordenada por la Constitución y las leyes.

7.     Preso Sabino, el terror, la compra y desmantelamiento de sus alianzas internas se aceleraron. En el juicio llegaron a declarar hasta familiares de aliados de Sabino en contra de Sabino, aunque dos años después, desmintieran lo declarado, retractándose en uno de los últimos actos de autonomía yukpa: el juicio indígena a Sabino , Alexander y Olegario en el Tokuko, último bastión para entonces de la Auto-demarcación y gobierno ancestral en los territorios yukpa.

8.     Este juicio fue una pequeña victoria debido a la irrupción de la opinión pública que la agitación en solidaridad a Sabino que en Maracaibo, Trujillo, Mérida, Barquisimeto y Caracas se sostenía con incursiones forzadas y peleadas en la opinión pública del poder, y, a la acción directa que constituyó la huelga de hambre que hizo el religioso indigenista José María Korta, lamentablemente, negociada a espaldas de los indígenas y del movimiento popular por Numan Molina y otros agentes de la Compañía de Jesús en Venezuela. Pequeña victoria porque el Plan yukpa ya había quebrado a dirigentes fundamentales del pueblo yukpa y había consolidado los llamados “centros pilotos”, especie de campos de reservación indígenas pero sin título alguno, administrados por el gobierno en sustitución de las autoridades originarias. Nadie ya hablaba de auto-demarcación, excepto Sabino y unos pocos atancha (ancianos).

9.     Sólo faltaba matarlo, y, había que matarlo. El encargo de ejecutarlo ya tenía varios años en el mercado de la muerte que reina en la frontera colombo venezolana. Sin embargo, sus autores, al menos los que están detenidos y sometidos a juicio, terminaron siendo funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado en la región (GNB y Policía Municipal), se supone que pagados, según la opinión pública del poder, por los ganaderos, eso es probable, los ganaderos tienen 100 años matando indígenas allí con la complicidad de los cuerpos de seguridad del Estado.

10.  A su muerte, el gobernador del Estado Zulia, chavista de oportunidad y conocido agente de la explotación minera en la Sierra de Perijá, y amigo de los ganaderos, menciona a Sabino e intenta reivindicarlo desde la opinión pública chavista como un símbolo del chavismo indígena. Quiere hacer una Plaza Sabino Romero en el sitio donde los yukpa piden limosna en Maracaibo y, usualmente, reparte limosnas y regalos entre los familiares de Sabino.

11.  Lamentable para nosotros es ver a activistas que acompañaron a Sabino en su proceso y lucha, reivindicar un acuerdo de última hora, hecho por ellos, sin Sabino y sin los yukpas, para ahora sí hacer valer los derechos del pueblo yukpa. Unos, creemos sinceramente que intentan preservar la vida de los familiares sobrevivientes pero con un discurso entreguista y prepotente,sustituto, como siempre, de la voz propia de los yukpas, que a todas luces configura una entrega final que no reconoce las equivocaciones ni permite debate. Es así como devinieron en intermediarios inesperados de la política social del gobierno.

viernes, 7 de marzo de 2014

El verdadero origen del Día Internacional de la Mujer

El día 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, pero contrariamente a lo que se cree en muchos círculos sociales, su nacimiento no radica en un acontecimiento aislado, sobre el que ni tan siquiera existía consenso entre la historiografía norteamericana y la española, sino que ha de encuadrarse en un contexto histórico e ideológico mucho más amplio.
En la historiografía española la conmemoración del 8 de marzo se vincula, de forma equivocada, al incendio ocurrido el citado día del año 1908 en una fábrica textil de Nueva York, provocado por el propio empresario ante las obreras declaradas en huelga y encerradas en el inmueble.
En la historiografía estadounidense se vincula, también de forma incorrecta el origen del 8 de marzo a una manifestación de trabajadoras del sector textil en la ciudad de Nueva York que reivindicaban mejoras laborales.
Según el Diccionario Ideológico Feminista de Victoria Sau, “se considera una jornada de lucha feminista en todo el mundo en conmemoración del día 8 de marzo de 1908 en que las trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York llamada Cotton declararon una huelga en protesta por las condiciones insoportables de trabajo. El dueño no aceptó la huelga y las obreras ocuparon la fábrica. El dueño cerró las puertas y prendió fuego muriendo abrasadas las 129 trabajadoras que había dentro (…)”.
Las referencias sobre el origen de la celebración del 8 de marzo que se basan en el incendio de la fábrica en Nueva York o en la manifestación de las trabajadoras son falsas debido a la manipulación de querer silenciar el verdadero origen de esta festividad. En relación al incendio, basta con mirar el calendario para hacer tambalear esta teoría. El 8 de marzo de 1908 era domingo, un día un tanto extraño para declararse en huelga sin perjudicar al empresario.
Sí que hubo un incendio en la fábrica de la Triangle Shirtwaist Company donde murieron muchas mujeres, la mayoría chicas inmigrantes de entre los 17 y 24 años, pero no fue el 8 de marzo de 1908, sino el 25 de marzo de 1911, dos días antes a la primera celebración del Día Internacional de la Mujer.
En relación a la manifestación, aunque ésta tuvo lugar, no fue ni el 8 de marzo de 1857, ni el 8 de marzo de 1908 como se suele referenciar. Fue el 27 de septiembre de 1909 cuando los/las empleado/as del textil hicieron una huelga de trece semanas hasta el 15 de febrero de 1910, en demanda de mejoras laborales, pero este acontecimiento tampoco es el origen de la celebración del 8 de marzo.
Las historiadoras Liliane Kandel y François Picq afirman que el mito que sitúa la manifestación en el año 1857 fue creado en 1955 para eliminar el carácter comunista que más tarde adquiriría el Día Internacional de la Mujer.
La decisión de convertir esta celebración en una festividad internacional corrió a cargo de Clara Zetkin (Sajonia, Alemania – 1857), líder del movimiento alemán de mujeres socialistas. Pero la propuesta presentada por Zetkin en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague los días 26 y 27 de agosto de 1910, para organizar la celebración de un Día Internacional de la Mujer no era del todo original. Tenía un antecedente en el que inspirarse, el Women’s Day que las socialistas estadounidenses llevaban celebrando desde 1908, cuya finalidad era la reivindicación del derecho al voto para las mujeres. El Partido Socialista Americano designó el último domingo del mes de febrero, día 28 de 1909, como Woman’s Day, para reivindicar el derecho de las mujeres al sufragio. Y hasta el 1920 no fue aprobada la Decimonovena Enmienda de la Constitución Estadounidense por la que se otorgaba a las mujeres el derecho al sufragio.
El Día Internacional de la Mujer, que tiene sus orígenes indiscutiblemente en el movimiento internacional de mujeres socialistas de finales del siglo XIX, tenía como finalidad exclusiva promover la lucha por el derecho al voto femenino, sin ningún tipo de restricción basada en el nivel de riqueza, propiedades o educación.
De esta forma, la primera celebración del Día Internacional de la Mujer se produjo el 19 de marzo de 1911, y fue seguido en Austria, Alemania, Dinamarca y Suecia.
En los primeros años, el esta efeméride se festejaba en fechas diferentes según los países, pero en 1914, a propuesta de las feministas alemanas, se celebró por primera vez el 8 de marzo en Alemania, Suecia y Rusia. La única autora que se aventura a dar una explicación sobre la elección de esta fecha es Renée Côté, quien sólo apunta como posibilidad el hecho de que el mes de marzo estaba cargado de contenido revolucionario, pero sin dar ningún argumento sólido sobre por qué ese día en particular y no otro.
También la Revolución Rusa de 1917 tuvo una gran influencia a todos los niveles en la elección de este día internacional. Aunque el 8 de marzo se llevaba celebrando en Rusia desde 1914, en el año 1917 las mujeres rusas se amotinaron ante la falta de alimentos, dando inicio al proceso revolucionario que acabaría en el mes de octubre de ese mismo año. Los acontecimientos del 8 de marzo de 1917 (23 de febrero en su calendario) son importantes, no sólo porque dieron origen a la revolución y porque fueron protagonizados por mujeres, sino porque, según todo parece apuntar, esos sucesos fueron los que hicieron que el Día Internacional de la Mujer se pasara al celebrar sin más cambios hasta la actualidad el 8 de marzo.
Naciones Unidas, con ocasión de la celebración en 1975 del Año Internacional de la Mujer, ofreció una versión de los hechos que habían conducido al nacimiento de esta conmemoración femenina. Según Ana Isabel Álvarez, es muy interesante resaltar que en ese breve informe se silencian de manera absoluta los sucesos vividos en Rusia en 1917, que precisamente fueron los que harían del 8 de marzo el día elegido para celebrar el Día Internacional de la Mujer: “El Día Internacional de la Mujer fue propuesto por primera vez por Clara Zetkin, una representante de la Conferencia de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague en 1910”.
Según Álvarez, “la propuesta llegó al comienzo de un periodo de gran transformación social y política en el mundo. Europa estaba al borde de la I Guerra Mundial, los imperios coloniales de Asia y África estaban sufriendo las primeras conmociones de la revuelta nacionalista, y en Norteamérica el movimiento por el sufragio femenino estaba cuestionando algunas de las presunciones de las relaciones humanas. La llamada de Clara Zetkin a las mujeres para unir su lucha por la igualdad de derechos con la lucha por preservar la paz mundial topó con un coral sensible”.
Cuando se celebró el primer Día Internacional de la Mujer en 1911, más de un millón de mujeres participó públicamente en él. Además del derecho a voto y a ocupar cargos públicos, demandaban el derecho a trabajar, a la enseñanza vocacional y el fin de la discriminación en el trabajo”.

domingo, 2 de marzo de 2014

Puig Antich, a 40 años de su ejecución

El militante libertario pagó con su vida la creciente oposición al franquismo | Pesa sobre la conciencia de la oposición democrática una tibia reacción que no frenó la ejecución | El régimen franquista se ensañó con aquel joven de 25 años en un proceso irregular sin garantías

El 2 de marzo de 1974, hace hoy 40 años, era ejecutado al garrote vil en la cárcel Modelo de Barcelona el activista libertario Salvador Puig Antich, que entonces contaba 25 años. Fue la última vez que en España se utilizó este inhumano sistema de ejecución tras una condena a muerte dictada en un Consejo de Guerra repleto de irregularidades, circunstancias que actualmente revisa un tribunal argentino a petición de los familiares de Salvador. 

Después de la renuncia a la lucha armada, a mediados de los cincuenta, por el PCE y Santiago Carrillo, así como de la desaparición de los últimos maquis, -el anarquista catalán Ramon Vila, 'Caracremada', abatido en Rajadell (Bages) en agosto de 1963, y del gallego José Castro Veiga, 'Piloto', en San Fiz de Asma (Lugo) el 10 de marzo de 1965-, la entonces emergente oposición al franquismo de principios de los sesenta fue víctima de una dura represión que evidenciaba las enormes dificultades de acabar con la dictadura por la vía pacífica. La consecuencia fue la aparición en España de diversos grupos armados, tras el asesinato del jefe de la Brigada Político-Social en el País Vasco, Melitón Manzanas, en 1968, por ETA. 

Entre estos grupos apareció en 1970 el Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), formado por jóvenes militantes catalanes, en su mayoría estudiantes de instituto, entre ellos Salvador Puig Antich, los hermanos Jordi y Oriol Solé Sugranyes, que cayó muerto abatido por la Guardia Civil tras la masiva fuga de presos de ETA de la cárcel Segovia, en abril de 1976, o José Luis Pons Llobet, quien con apenas 17 años fue condenado a 57 de cárcel. Aplicando la política anarquista de la 'expropiación', los MIL se dedicaron básicamente a asaltar bancos para recoger fondos con los que organizar la lucha de la clase obrera y se enfrentaron en diversas ocasiones a tiros con la policía y la Guardia Civil. 

En septiembre de 1973, la detención de uno de los fundadores del MIL, Santiago Soler Amigó, propició una redada policial para detener a Puig Antich en la esquina de Girona con Consell de Cent, en Barcelona. Santiago Soler era un muchacho dotado de una prodigiosa inteligencia, pero impedido físicamente, al que la BPS de Antonio Creix torturó y empleó de cebo para la detención de su compañero.

Reducido Salvador y conducido por varios agentes al portal del número 70 de la calle de Girona, hubo un tiroteo en el que murió el policía Anguas Moreno y en el que Puig Antich resultó gravemente herido en el rostro. Las circunstancias que rodearon aquel hecho no fueron aclaradas al no rechazar el tribunal la prueba pericial de los forenses que propuso la defensa. El policía muerto tenía alojados en su cuerpo cinco disparos y no los tres que aparecen en el sumario y que se atribuían a la pistola que llevaba el detenido. Tampoco se aclaró cuáles de esos disparos causaron la muerte del desafortunado agente y por la que fue condenado a muerte y ejecutado el militante libertario. Tampoco el tribunal aceptó realizar informes balísticos y los casquillos de las balas desaparecieron. Un reciente estudio sobre el caso, obra del periodista Jordi Panyella, Salvador Puig Antich, cas obert (Angle Editorial), aporta nuevos elementos y testimonios sobre las irregularidades procesales cometidas, contra las que las hermanas de Salvador presentaron en 2007 un recurso de revisión ante el Tribunal Supremo, que fue rechazado, razón por la que finalmente han acudido a la justicia argentina. 

Se dio además la circunstancia que el 22 de diciembre de 1973 ETA asesinaba al entonces presidente del Gobierno, el almirante Carrero Blanco, en la calle Claudio Coello de Madrid. Se atribuye a Puig Antich la frase "ara sí que estic mort" cuando se enteró de la desaparición del número dos del régimen, un atentado que endureció aún más la represión. El miedo sobre el que se sustentaba el franquismo reapareció de nuevo en la sociedad.

Se ha escrito, y es cierto, que la oposición democrática se mostró remisa ante la condena a muerte de Puig Antich, especialmente si se compara con su actitud frente al proceso de Burgos de 1970, donde fueron impuestas seis condenas a muerte a otros tantos militantes de ETA por el asesinato de tres personas. Entonces, las movilizaciones, entre ellas el encierro de tres centenares de intelectuales en Montserrat, contra la pena de muerte lograron la conmutación de las sentencias dictadas por el tribunal militar. 

La excesiva prudencia con que actuó la oposición democrática al franquismo se debe a varias circunstancias. La primera es el rechazo de la vía armada. El MIL estaba considerado un grupúsculo violento que nada tenía que ver con la estrategia de la oposición. Por otra parte, la oposición en Catalunya se hallaba descabezada tras la caída, en octubre de 1973, de 113 miembros de la Assemblea de Catalunya en la parroquia de Maria Mitjancera. También pudo influir el endurecimiento del régimen, especialmente tras la muerte de Carrero Blanco, cuando se incrementaron las amenazas de los matones de la Guardia de Franco, lo que aconsejaba extremar la prudencia. 

Asimismo, hay que tener en cuenta la mordaza a las que estaba sometida la prensa, que se vio reforzada en aquellas circunstancias. Las visitas a algunas redacciones de las hermanas de Puig Antich y del padre de Pons Llobet, que había formado parte de la División Azul, para informar sobre las irregularidades procesales tuvieron escaso eco. No hay más que recordar la dura reacción del régimen ante la publicación de un muy reducido extracto en Tele/eXprés del manifiesto contra la pena de muerte aprobado por la Comisión de Defensa del Colegio de Abogados de Barcelona.

A pesar de ello, hubo algunas iniciativas para frenar lo que parecía -y fue- fatalmente irreversible. Hubo peticiones de clemencia a Franco por parte de algunos colectivos, como asociaciones de vecinos y colegios profesionales, entidades cristianas y grupos de intelectuales, hubo paros en algunas fábricas y facultades y se movilizó a la opinión pública internacional. Todo fue en balde. El franquismo había decidido que Salvador Puig Antich pagara con su vida la factura de la oposición. A Franco no le tembló el brazo al dar su enterado.
http://www.lavanguardia.com/politica/20140302/54401902878/puig-antich-40-anos-ejecucion.html
carta de Salvador a su familia y amigos 

miércoles, 26 de febrero de 2014

El penal de Valdenoceda funcionó entre los años 1938 y 1945

El penal de Valdenoceda en Las Merindades albergó durante siete años (1938-1945) a más de tres mil presos republicanos que malvivieron y algunos murieron en condiciones infrahumanas en una antigua fábrica de sedas: en palabras de alguno de ellos una de las cárceles más cruentas de toda España. Sobre este Penal la Agrupación de Familiares de Presos Republicanos de Valdenoceda, la cual poco a poco ha ido identificado y devolviendo a sus familias los restos de algunos presos, al final de la entrada añadimos el listado de los 92 presos que quedan por identificar.
La localidad norteña de Valdenoceda (Merindad de Valdivielso)  está situada a 6 km. de Villarcayo, y a 65 de la capital , aquí se sitúa el último campo de la provincia de Burgos en incorporarse a la extensa red penitenciaria en Burgos: la Prisión Central de Valdenoceda,  que ya estaba en funcionamiento en mayo de 1938,  según se desprende de una solicitud que el General Jefe de la 6ª Región Militar eleva al Mando pidiendo que le envíen a Valdenoceda una compañía del Batallón de Orden Público nº 412 para custodiar 1.100 reclusos que habían de ser enviados a un establecimiento penal de dicho pueblo.
El penal de Valdenoceda funcionó  entre los años 1938 y 1945, etapa de la posguerra con una represión generalizada, Valdenoceda forma parte primer sistema represivo y penitenciario franquista, cuyas principales características son: su carácter masivo, la improvisación en el acondicionamiento de las instalaciones y la elevada mortalidad de la población reclusa, como todas las prisiones franquistas estuvo encaminada al genocidio de parte del País.
EL EDIFICIO
De la primera mitad del siglo XIX, debido al interés por establecer a orillas del Ebro fábricas de harinas y otros artefactos de agua. En su monografía sobre la ruta de la lana,López Sobrado et al. (2006) citan que ya en 1855 Madoz hacía referencia a la fábrica. Por otra parte, en el segundo libro Burgos en el recuerdo, Elías Rubio (1992) recoge que en 1894 el edificio seguía funcionando como fábrica de harinas. A finales del siglo XIX la familia de  Alday Maliaño (Santander) compró la fábrica de harinas para convertirla en la primera fábrica española de seda artificial. En 1928, la desmantelaron y uniéndose dicha fábrica con una empresa alemana y la casa Cros de Barcelona, se  trasladaron a al Polígono de La Milanera de Burgos donde con el tiempo pasaría a denominarse Sedera Española S.A.
Diez años más tarde, 1938, el edificio será empleado como penal  y se oficializo la función de Prisión Central por orden ministerial publicada en el BOE del 15 de noviembre de 1938, aunque funcionaba como cárcel desde tiempo antes, puesto que para esa fecha ya habían fallecido tres presos según el registro Civil. Un batallón de presos trabajadores el que acondiciono la antigua fábrica de sedas como penal.
Después de 1943 funcionó varios años como granja de animales. Hoy en día está abandonado. Los años han convertido al penal de Valdenoceda en un edificio ruinoso del que se conservan las salas comunes que servían de habitaciones y la escalera metálica que los mismos presos construyeron cuando la nieve y la lluvia se fue comiendo la que había de madera.
LAS INSTALACIONES CARCELARIAS
La improvisación y la nula voluntad política se reflejó  en la falta de instalaciones adecuadas que aseguraran unas mínimas condiciones de higiene y salubridad, en el hacinamiento, hambre, frio, suciedad y enfermedades de los presos, que a su vez que estuvieron presas en estos lugares provoco una alta mortalidad.
Los dormitorios se instalaron en los pisos superiores del penal. Allí dormían los presos y las chinches e insectos que, ante la falta de higiene, se convirtieron en compañeros de quienes cumplían pena. En las columnas de madera todavía pueden verse las marcas de las puntas que los presos colocaron para colgar sus ropas, sus petates. Asimismo, existía una zona dedicada a la enfermería y un comedor, así como una posible zona de baños o aseos, en los que de vez en cuando dejarían ir a los presos.
Parte de ese sistema, era el régimen de las celdas de castigo, situadas bajo el edificio. La zona más temida por los reclusos, y en la que muchos de ellos perdieron la vida. Ante las crecidas del Ebro, provocaba que los presos que allí se encontraban aislados pasasen horas con el agua al cuello.
Como en otros campos existió la gran presión ideológica del fascismo, a los presos que no se negaban a acudir a las enseñanzas del nacional-catolicismo y acudían a misa o se confesaban consiguieron permisos o conmutas de la pena. Al contrario contaba con un largo sótano para alojamiento de aquellos que eran catalogados como “indeseables”.
En este penal como en otros también hubo sacas,  eran llamados, subidos a un camión y nunca más se supo terminando en alguna cuneta o arrojado a alguna cueva, muy abundantes por allí, o al mismo río Ebro.
LOS PRESOS  y LA VIDA EN EL CAMPO
Algunos  presos fueron conducidos en de vagones de ganado, precintados a la salida, con sólo la escasa comida facilitada por familiares, soportando frecuentes paradas en vías muertas, sed, hambre, mareos, vómitos y defecaciones.  Hasta  Burgos donde camiones entoldados que les situaron en el Penal. Y tras 500 kilómetros de viaje, allí empezaba el calvario. Hubo presos llegados desde rincones tan dispares como Castilla-La Mancha, Andalucía, Extremadura,  Lugo, y localidades de Las Merindades. Muchos de ellos eran considerados como peligrosos para el régimen.  Convivieron sin apenas alimento, mantas o un espacio en el que guarecerse de las bajas temperaturas.
La mañana comenzaba con forzosos madrugones a toque de corneta, un cazo de achicoria levemente azucarada y después el lento pasar en el gran patio, soportando lluvia, frío, nieve, con hambre pura y dura. Los húmedos pies embutidos en almadreñas y sentados en los cajoncitos comprados al llegar, donde guardaban plato, cuchara y poco más,  así veían pasar largas horas a la intemperie.
La vida en la cárcel era dura. El invierno era, con diferencia, la peor época del Penal. De comer les ponían un caldo infame, manchado, con una sola alubia que, además, siempre tenía un gorgojo en su interior. También les daban, y ésa era toda la comida, una sardinita de lata y un minúsculo trozo de chocolate. La comida solía constituir el principal tema de conversación. Otras comidas eran una pequeña ración de patatas cocidas, reemplazadas a veces por titos. Eso era todo. El cansancio y el hambre les  iban agotando, y caían enfermos, la llamaban ‘colitis epidémica’ pero  el culpable de esa ‘epidemia’ era el sistema, que los a mal morir.
Las colas y las formaciones eran constantes. Colas para recibir la mísera pitanza, colas para el caso improbable de algún cazo más de comida, formaciones –por lo menos dos diarias- con el consabido “Cara al Sol” y gritos tibiamente contestados de “¡Franco, Franco, Franco, Arriba España!”, formaciones de las que salía algún arrestado, acusado de tremendos “delitos” (sentarse o no cantar) que terminaba dando con sus huesos en las celdas de castigo.
A los tormentos del hambre, el frío, las enfermedades engendradas por la desnutrición y el conocimiento de los fallecimientos que diariamente se producían, además de un incierto porvenir, se unían las interminables noches sin dormir, asaeteados por miles de chinches que bajaban de las viejas paredes de la antigua fábrica o se descolgaban desde los techos. Además, las legiones de ratas, algunas enormes, que circulaban con nocturnidad y descaro entre los camastros de los penados, mientras algunos las mataban a zapatazos y que eran transmisoras de enfermedades.
A los prisioneros españoles les estaba permitido comunicarse sólo con sus familias en España. A los americanos no les era permitido enviar cartas o recibirlas del extranjero, ni comunicar con la Embajada en España. Hasta las puertas de la cárcel venían las mujeres de los presos de toda España cargadas de macutos y comidas que entregaban a los guardias a la espera de que éstos se lo diesen a los suyos. Muchas iban con niños pequeños y algunas dormían en las cunetas porque no tenían dinero para pagarse una pensión.
EL OTRO CEMENTERIO DE VALDENOCEDA
En un solar de Valdenoceda se inhumaron, desde 1938 a 1943, alrededor de 154 presos perdieron la vida a consecuencia de la desnutrición, las infecciones o el frío. Trasladados por sus propios compañeros, los reclusos que perdieron la vida fueron enterrados en el cementerio municipal alejados de sus familias que, en muchos casos, nunca supieron qué fue de ellos. Cuando en 1989 la parroquia del pueblo adquirió el solar para ampliar el cementerio, al menos 39 de los 154 reclusos allí inhumados fueron sepultados por nuevos enterramientos. En 2007 arrancaron los trabajos de exhumación, recuperándose los restos de 114 presos…
Actualmente una lápida recuerda las vidas que se perdieron en el penal. Comenzó entonces un trabajo complicado. El de buscar a las familias de los más de 100 cuerpos que durante estos años han ido saliendo a la luz. Una tarea difícil, que en muchos casos no ha dado sus frutos, debido al paso del tiempo y la desorientación de las pistas. La ASOCIACIÓN DE FAMILIARES Y AMIGOS DE PRESOS DE VALDENOCEDA (BURGOS)  ha  exhumado el 80% de los restos humanos de represaliados republicanos muertos en la Prisión de Valdenoceda y enterrados en la fosa común de esta localidad burgalesa. Mediante la difusión de los datos, ya han encontrado a los familiares de 59 de ellos, pero aún faltan 92.
Como no podía ser de otra forma, las tareas de exhumación de los restos de los presos, que están enterrados en el actual Cementerio Parroquial de Valdenoceda han sido realizadas por  un equipo de antropólogos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, dirigido por el Director de Antropología de esta Institución, Jimi Jiménez.
LISTADO DE CIUDADANOS DE LAS MERINDADES QUE SABEMOS QUE MURIERON  EN LA PRISION DE VALDENOCEDA

Video testimonio de cuatro supervivientes de la prisión de Valdenoceda. Hablan Isaac Arenal, Ernesto Sempere, Gabriel Martínez y Severiano Arnáiz.

jueves, 20 de febrero de 2014

Ucrania y el movimiento libertario makhnovista

Si en la historia hay sucesos cuya existencia ha sido tratada de borrar por todos los medios por los gobiernos y discursos, probablemente el majnovismo sea uno de los más golpeados por el olvido.

La revolución rusa, como toda revolución, fue un levantamiento del pueblo hacia el poder establecido, un grito de una multitud hastiada del sistema imperante, llena de ideales que cumplir.

Como toda revolución, no fue monolítica, no tuvo una sola ideología detrás, pero una de ellas fue el anarquismo... Y este gestó con gloria al sur de Ucrania, su primera experiencia efectiva, en 1917.

Se crearon comunas libres, sin gobierno, aplicando de forma efectiva las ideas de Proudhon, Bakunin y Kropotkin... El territorio era inicialmente alrededor de 260 kilometros cuadrados, llenos de comunas autogobernadas y autogestionadas, que una vez comenzada la revolución rusa se levantaron como una fuerza armada revolucionaria conocida como el ejército negro.

El ejército negro, dirigido por Néstor Majno (de ahí el nombre) defendía la autonomía de los pueblos a la vez que liberaba progresivamente más comunas campesinas del yugo del estado y las fuerzas armadas de la reacción. Era integrado por campesinos de las comunas que se  alistaban voluntariamente, pero bajo ninguna circunstancia tenia control sobre las decisiones de las comunas, distritos y regiones del territorio libre, que llegó a alcanzar el sureste ucraniano, la rivera del mar negro y la península de Crimea... Un total aproximado de siete millones de personas.

Cada territorio se organizaba en asambleas plenarias que acordaban tras conversación, discusión y consenso, por lo que cada campesino sabía exactamente (y sin imposición de por medio) como actuar en cada circunstancia.

El ejército negro a su vez, en audaces actos de guerrilla liberaba territorio del control de las tropas zaristas, y en varias circunstancias colaboró con las tropas del ejército rojo.

A medida que la revolución rusa avanzaba, la bolcheviquización de esta, y el control de las comunas por los comisarios del partido bolchevique chocó con la autonomía y autodeterminación del territorio libre, lo que llevó a Trostky a mantener la alianza con el ejército negro para eliminar la amenaza blanca por el frente ucraniano, para luego atacarlo por contaminar a las masas.

Terminada la guerra los dirigentes del ejército negro serian invitados a una mesa de dialogo donde serían apresados y fusilados a traición, 150.000 soldados del ejército rojo atacarían el territorio libre que con alrededor de tres mil guerrilleros sobrevivientes de la guerra contra las fuerzas blancas y del occidente contra-revolucionario.

Con todo, no lograron hacer frente a la avasalladora y sorpresiva carga del comité central de Moscú.

La entrada del ejército rojo al territorio libre marcaría el final de la autonomía anarquista ucraniana, alrededor de 200.000 campesinos serian fusilados en la invasión y muchos más serian deportados a los campos de trabajo de Siberia.

El ejército negro combatiría hasta el último hombre bajo el grito de ¡Vivir libres o morir combatiendo!, provocándole con las pocas tropas que quedaban una campaña más larga y más compleja de lo esperado al comité central de Moscú.

Sin embargo, pese a todo, el desgaste, el hambre y la traición acabarían finalizando su cabalgata a mediados de 1921, con sus últimos 100 guerrilleros batiéndose en retirada contra la metralla del ejército rojo, con Majno y casi la mitad de los soldados heridos, cruzando el Rio Dniester hacia Rumania.

Los pocos sobrevivientes del ejército negro y el territorio libre emigrarían lejos de la URSS, donde contarían la historia de Majno y las comunas anarquistas de Ucrania... Majno no volvería a Ucrania y moriría en Paris... Allí, en el ocaso de su vida, conocería a un joven anarquista llamado Buenaventura Durruti, y pondría en alerta al anarquismo occidental del otro rostro del marxismo leninista.

Para terminar, del testamento del majnovismo, nos queda la frase:

"¡Proletarios del mundo: bajad a vuestras profundidades y buscad en ellas la verdad: creadla vosotros mismos! Que en otra parte alguna la encontraréis."
Video:
Néstor Makhno , campesino de Ucrania


viernes, 14 de febrero de 2014

CRÓNICA DE LOS ACTOS DEL 8 DE FEBRERO: HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS Y REPRESALIADOS DE LA GUERRA CIVIL POR LA CNT MÁLAGA

Resumen de los actos del 8 de febrero en homenaje a las víctimas y represaliados de la guerra civil por la CNT de Málaga.
El acto programado comenzó con una acción informativa en el barrio de la Cruz de Humilladero, donde colocamos algunos carteles recordando la desbandá, tal y como se recuerda la trágica huida por la carretera de la muerte de Málaga a Almería en febrero de 1937, cuando las tropas fascistas entraron en Málaga con ansias de venganza y exterminio.
Nuestros folletos narraban estos los hechos y se dio lectura a los mismos  por parte de los afiliados y simpatizantes de este sindicato. Posteriormente nos dirigimos a visitar el monumento a la Memoria, panteón colectivo que guarda 2840 cuerpos exhumados en el cementerio San Rafael, exhumación efectuada entre el año 2006 y el 2009: aquí fueron fusiladas más de 5000 personas.
Esta obra, que fue inaugurada el 11 de enero de 2014, día en el que se dieron cita, además de familiares de víctimas, el Ayuntamiento, representantes del gobierno central, la Asociación de la Memoria Histórica de Málaga, así como diferentes organizaciones sindicales (también la CGT), aunque “olvidaron” incluir a la CNT de Málaga, a pesar de ser la organización que mayor número de víctimas tuvo en esos negros episodios durante la guerra. Fuimos ninguneados y no invitados a dicho acto. No asistimos, y hemos decidido por tanto hacer una visita como CNT y acompañarlo de los actos que aquí se relacionan, además de haber enviado una carta a la Asociación, explicando nuestra postura y queja.
El acto empezó con la presentación a cargo de Francisco Cortes del trabajo allí realizado para desenterrar los cuerpos, quien subrayó la falta todavía de muchos de ellos por desenterrar
Durante el emotivo acto al que asistimos se leyó un escrito (2) de un compañero recientemente fallecido, y que sufrió la represión, en el que recordaba lo vivido en la carretera a Almería junto a miles de malagueños. Posteriormente se leyeron poemas en honor y reconocimiento a todos ellos.
Ya por la tarde, tras una comida confederal en el sindicato, se completó la jornada con unos breves documentales acerca de la exhumación de los cuerpos en las fosas de San Rafael, acompañados de las explicaciones que ofreció Francisco Cortés, responsable de la memoria histórica de la CNT de Málaga, y que ha seguido y estudiado todo lo referente a las fosas en Málaga. Fruto de ese trabajo, se ha elaborado una gran base de datos con miles de registros que permanecen almacenados hasta su organización próximamente en una "web-base de datos" en construcción.
Igualmente explicó que, aunque loable, el trabajo realizado ha supuesto un enorme gasto económico y no ha sido capaz de recuperar todas las fosas sino solo algunas de ellas. Queda abierta la incógnita de que puedan ser objeto de venta los terrenos que albergan muchas otras víctimas, ya que el suelo es catalogado urbanizable, y esto es algo que no debería ocurrir. Así la construcción en esos terrenos de un parque dedicado a la memoria, investigación y divulgación de lo que significó la guerra civil y la represión franquista es algo que queda por reivindicar por parte de todos los malagueños que tienen un mínimo de dignidad humana.
Acabamos finalmente con la proyección ofrecida por el compañero Antonio Jiménez de algunos extractos de vídeo que son la memoria oral del sindicato ya que se trata de entrevistas a compañeros mayores que nos han abandonado en los últimos años, y que nos explicaban con detalle en primera persona cómo fue ese primer día del golpe, frustrado por la ciudadanía en Málaga (S. Fernández ), nos hablaban de la fuerza y capacidad de los militantes de la CNT y la FAI, y de la manera en que vivieron las colectividades con su inmensa capacidad de autogestión, así la de Játiva que relata A. Caro  o Josefina Fuentes, o cómo era la vida de un joven trabajador durante la II República y fue perseguido por ser simplemente de la CNT cuando entraban las tropas en la ciudad (Manuel Sánchez, Antonio Morcillo ), explicando todos ellos su vinculación al sindicato durante toda su vida.
Para finalizar se proyectó un documental sobre la carretera de la muerte: "Málaga 1937 memoria de una huida"



Publicado Juventudes Libertarias de Málaga
El pasado olvidado, la historia cambiada, el porqué de los nombres de nuestras calles y barrios. Nombres manchados de sangre…
El día 7 de febrero de 1937 las tropas fascistas del ejército nacional, lideradas por el genocida Queipo de Llano, rodean la ciudad y entran, finalmente, por la tarde.
Desde aquella mañana se produce el mayor éxodo de una población de la historia europea; más de 150.000 mujeres, niñxs, ancianxs y hombres huyen, a pie en su inmensa mayor parte, por la carretera hacia Almería bajo el fuego intenso de los bombardeos fascistas desde mar y aire, y la persecución por tierra de las tropas italianas.
Aquella columna de niñxs perdidxs, ancianxs esperando su muerte fatigadxs, madres teniendo que dejar atrás a sus hijxs muertxs por el fuego faccioso, entre otras calamidades indescriptibles, ha sido silenciada por la reacción vencedora, borrada de los libros de historia, minimizada cuando se veía reflejada en algún momento…
A veces el pasado brota para recordarnos la historia, en memoria de esta columna de olvidadxs, abandonadxs a su suerte, en las calles, en los barrios….
Este es el homenaje que las Juventudes Libertarias de Málaga queremos hacer a las víctimas de la sinrazón fascista, a lxs olvidadxs por la historia por pretender la libertad.


viernes, 7 de febrero de 2014

La toma de Málaga y la “carretera de la muerte”


El domingo 7 de febrero de 1937, las fuerzas republicanas dan la orden de evacuar la ciudad de Málaga.
Aunque las investigaciones nos confirman que ya el día 6 hay personas detenidas, aunque oficialmente las tropas fascistas no entraran hasta el día 8 de febrero.
Es entonces cuando miles de personas huyeron de la ciudad antes la inminente llegada de las tropas franquistas. Muchos esperaron hasta el día siguiente para partir, pensando que la resistencia aún era posible.

Finalmente entre 150.000 a 200.000 personas huyeron por miedo a la ofensiva lanzada por el general Queipo de Llano. Los  malagueños provenientes de diferentes puntos de la provincia comenzaron así su terrible odisea de hambre, terror, desaparecidos, muertes...

La “carretera de la muerte” fue testigo de la crueldad infinita del, mal llamado, ejército nacional. Algunos huían en sus coches, otros en tren, pero por la escasez de gasolina, muchos huyeron a pie,  cargando con comida, ropas y demás utensilios, utensilios de los que después se  tendrían que desprender para intentar sobrevivir.

A la vez que intentaban la huida en terribles condiciones, eran bombardeados por tierra, mar, y aire, eran masacrados de forma indiscriminada  hombres, mujeres y niños, esos niños que perdieron su infancia  en esa “carretera de la muerte”.

La carretera estaba formada por una alfombra humana de varios kilómetros , alfombra que se iba mermando a medida que tropas, aviones o barcos bombardeaban y asediaban a las miles de personas que trataban de huir de la muerte, todo ello, bajo la mirada pasiva de la Comunidad Internacional y su política de no intervención, que permitió esa masacre. La cifras de que pudieron perder la vida en esta carretera en torno a 15.000 personas.

Día tras día iban perdiendo la vida cientos de personas, otras quedaban mal heridas, sin socorro alguno, aliviados solo por personas como Norman Bethume y su unidad móvil de transfusión de sangre que salvaron muchas vidas. Ya que la gente al verlos pasar les cerraban las puertas por miedo a quedarse sin nada y a las posibles represalias.

Es tal la crueldad de las “tropas nacionales”  que por primera vez se ensaya lo que se conoce como carrusel, una técnica de bombardeo aéreo, en la que 9 aviones bombardean uno tras otro el mismo punto, y así sucesivamente para desmembrar la huida  y aniquilar todo lo que se ponga en su camino.

Una  vez la caravana humana llega a Motril, se ve asaltada por las tropas franquistas, y mientras la mitad de ella sigue por la carretera de la costa hacía Almería, la otra mitad deshace el camino ya andado, volviendo a Málaga para ser, sin saberlo, vilmente asesinados.

Finalmente los que alcanzaron su destino, lo hicieron dejando atrás compañeros y familiares en el camino, entre muertos, extraviados, y desaparecidos.

La gente que sufrió y vivió ese drama no solamente de agonizar, de morirse de hambre, de ver sus padres e hijos morir, a los que quedaban ensangrentados en la carretera y a la gente sin enterrar, después de ese dolor, solo recibieron la ofensa del silencio, la ofensa de un silencio que se mantiene así durante mucho tiempo.

JORNADA DE MEMORIA HISTÓRICA EL 8 DE FEBRERO EN LA CNT-AIT MÁLAGA


martes, 4 de febrero de 2014

CNT: de la reconstrucción a la ruptura (1976-1980).


El presente trabajo es un conjunto de notas sobre el periodo que va desde la reconstrucción de CNT, en 1976, hasta su ruptura en dos sectores, en 1979-1980. Quizá pueda parecer al lector que, en estas notas, prevalece una óptica catalana, limitada a las circunstancias que se producen en la organización catalana, lo que se explica por dos motivos: por un lado, porque quien esto escribe es un veterano militante de Badalona, implicado, básicamente, en la realidad orgánica catalana; en segundo lugar, porque –al menos, esa es mi opinión– ha sido en Catalunya donde se han ventilado los conflictos determinantes de este difícil período para la Confederación.
A finales de 1975, la CNT del interior reproduce fielmente los problemas del exilio. Este se fracciona por segunda vez en 1965, durante el Congreso de Montpellier, en dos grupos: la tendencia más moderada o posibilista, con sede en Narbonne (también conocida por tendencia Frente Libertario, que se corresponde al título del periódico editado por ellos) y el sector supuestamente «purista» del Secretariado Intercontinental, radicado en Toulouse (denominado sector Rue Belfort, en cuya calle está enclavada su sede). Ambas fracciones pugnan por conquistar la hegemonía de la organización del interior, sacudida esta última, además, por el problema de los cincopuntistas. Así, tras la muerte de Franco, existen en Catalunya tres autodenominados Comités Regionales: uno con sede en Mataró, conectado con Narbonne; otro localizado en Tarrasa, dependiente de Toulouse; y un tercero, con sede en Barcelona, donde se agrupan los restos del cincopuntismo. Además, hay otros grupos de orientación libertaria no adscritos a ninguno de los Comités Regionales: el grupo Solidaridad, la gente del Movimiento Comunista Libertario (MCL), etc.
El día 29 de febrero de 1976, tiene lugar una asamblea en la barriada de Sants (Barcelona) donde coinciden buena parte de estos colectivos –en los que predominan elementos ligados a Narbonne con él objetivo de reorganizar la CNT. Los precedentes de dicha asamblea habían sido, ciertamente, jugosos.
Ya el día 1 de febrero de 1975, el periódico Frente Libertario, publicado, como hemos dicho, por el sector del exilio de Narbonne, lanza un editorial con tres puntos en los cuales pasa por encima de la guerra civil latente y da pautas para una posible reorganización de la CNT, una vez desaparecido el régimen franquista.
El mismo mes de febrero, en el interior, un titulado Comité Nacional de la CNT-AIT (un comité fantasma aparece en Madrid, vinculado a la facción de Toulouse, en el que pululan un tal Fernando y un tal Luque) edita un manifiesto denunciando la propuesta de los de Frente Libertario.
El 16 de enero de 1976 (casi en vísperas de la celebración de la asamblea de Sants), el periódico editado en Francia Le Combat Syndicaliste, adscrito a la tendencia de Toulouse, publica un comunicado dirigido a «todas las Regionales, Comarcales y Federaciones Locales» de una supuesta CNT en la clandestinidad –que sólo está en el caletre de un hombre ya difunto, Germinal Esgleas, compañero de Federica Montseny– poniendo en guardia ante lo que consideran es una maniobra de los de la «otra parte».

Paralelamente, en el interior, un grupo de viejos militantes de CNT, que no ven demasiado claro el proyecto de asamblea en Sants, sostienen conversaciones para salir a la luz pública e intentar reorganizar la Confederación. No hay pretensiones de legitimidad histórica, del tipo de las esgrimidas por los de Toulouse, pero sí hay una diferencia crucial con respecto a los organizadores de la asamblea de Sants: se busca una reorganización controlada, no un batiburrillo que nadie sabe cómo acabará. Todo está preparado para celebrar una reunión previa en un salón de reuniones del actual Hogar del Jubilado de la barcelonesa calle de Bach de Roda. Sin embargo, los organizadores de la asamblea de Sants maniobran, lanzando la calumnia de que «los verticalistas están organizando una reunión para ir a la creación de la CNT». El juego sucio ya no es patrimonio exclusivo de ningún sector concreto. No citamos nombres pero, si un día es necesario, se podrán dar.
Así las cosas, la asamblea celebrada en Sants nombra un Comité Regional y supone el relanzamiento definitivo de la organización. Con algunas coletillas curiosas, como la lucha terrible entre los dos carnets venidos de ambas facciones del exilio. Los de Toulouse acaban sumándose al carro y ya compiten por estar en el candelero de los próximos actos públicos que se organicen.
Crisis y escisión
Luego, en julio de 1977, el gran mitin de Montjuic, con una asistencia –creo que inesperada para todos­– de varios centenares de miles de personas. Se produce, entonces, el aluvión de afiliados en los sindicatos, cuya cifra iba a llegar, en Catalunya, a unos cien mil.
Poco después, una convocatoria trascendental: las Jornadas Libertarias. Con prolegómenos conflictivos: el Comité Regional de Catalunya se niega a asumir la convocatoria e igual ocurre con la Federación Local de Barcelona; sin embargo, la solicitud dirigida a las autoridades gubernativas para su celebración lleva el sello del Comité Regional. El escándalo provocado por lo sucedido en el Parque Gü̈ell, donde se dio una imagen pública que nada tenía que ver con un sindicato obrero, supone el comienzo del fin.
La resurgida FAl inicia su escalada hacia el control de la organización, en clara conexión con el sector de Toulouse del exilio. Le acompañan en sus apetencias otros grupos específicos: la Federación Ibérica de Grupos Anarquistas (FIGA), los Grupos Autónomos Anarquistas… Después, el 15 de enero de 1978, vendría la manifestación contra el Pacto de la Moncloa y lo que tras ella siguió, es decir, cuatro compañeros de la CNT, trabajadores de la sala de fiestas Scala, quemados vivos por la acción de varios provocadores a sueldo.
Los conflictos se agudizan. Los plenos de sindicatos acuerdan, en unos casos, la solidaridad con los detenidos a raíz del incendio del Scala y, en otros, resuelven desligar a la Confederación de tan terribles sucesos. Los grupos específicos hacen bandera de los detenidos.
Las reuniones, los plenos, se van vaciando de gente. La táctica de los faístas y sucedáneos da resultado; prolongar las reuniones hasta altas horas de la noche y, cuando los trabajadores de a pie –los que tienen que levantarse a primera hora de la mañana siguiente para acudir al trabajo– abandonan la reunión, votar lo que les interesa.
En el verano de 1978, todos los sectores ajenos a la FAI, se aglutinan en los llamados Grupos de Afinidad Anarcosindicalista, con el fin de frenar el auge faísta. Pero es tarde y, además, el conglomerado de los Grupos de Afinidad es enormemente heterogéneo. Poco más tarde, las cosas adoptan un color más feo: Sebastián Puigserver, Secretario de Organización del Comité Nacional y destacado impulsor de los Grupos de Afinidad, recibe una paliza de manos de unos «desconocidos». Empiezan a producirse las expulsiones de integrantes de los Grupos –los «paralelos», como los motejan los faístas–.

El V Congreso de la CNT, celebrado en Madrid en diciembre de 1979, es el escenario del estallido. Estallido precipitado por el hecho de que, en el Congreso, se debían rendir cuentas económicas del exilio. La ruptura evita que los enviados de Toulouse expliciten lo acaecido con el patrimonio de la CNT llevado al exilio.
Tras este tumultuoso Congreso, la corriente antifaísta organiza comisiones impugnadoras de los acuerdos congresuales. La ruptura ya está, prácticamente, consumada. El Congreso Extraordinario celebrado, en Valencia los días 25, 26 y 27 de julio, sentencia la crisis: ya hay dos CNT disputándose las siglas, una que agrupa a la corriente faísta (CNT-AIT o CNT-V Congreso) y otra aglutinando a los partidarios de una CNT autónoma (CNT-Congreso de Valencia o, familiarmente, CNT renovada).
José COSTA FONT  
Publicado en Polémica. n.º 4-5, junio 1982