sábado, 19 de septiembre de 2015

Una historia del papel españolas Juventudes Libertarias 'Ruta'



Dentro de España las Juventudes Libertarias siempre había tenido una serie de boquillas, destaca entre ellos "Juventud Libre" órgano peninsular (Juventud Libre) y el órgano de la 'Ruta' el territorio catalán. Entre los jóvenes, nos encontramos con el mismo crecimiento vertiginoso de papeles libertarios como entre los adultos. En su "La Ciudad de la Niebla" que gran observador del carácter español, Pío Baroja, señaló que siempre que había tres anarquistas juntos, habrían encontrado un papel.

'Libre Juventud ", que adoptó el título Ruta en octubre de 1936, fue fundada mucho antes de la revolución de julio de 1936, cuando las Juventudes Libertarias de Cataluña eran la" Sección de Cultura y Propaganda de la FAI "algo que iba a ponerlos en conflicto con el resto de las Juventudes Libertarias de España hasta la revolución era ya pocos meses de edad. Estos últimos se habían agrupado en la FIJL (Federación Ibérica de Juventudes Libertarias) completamente independiente de otros del movimiento libertario de dos ramas, la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) y la FAI (Federación Anarquista Ibérica) en 1932.


Las Juventudes Libertarias de Cataluña (JJ.LL) se mostraron reacios a desprenderse de las FAR, en el que se presentaron a negarse a abandonar el nido, aunque fueron excepcionalmente bien equipada en términos de experiencia en la lucha y propaganda para hacerlo. Unidad de la rama juvenil se alcanzó finalmente por los rallyes de todo el FIJL y su órgano supremo, el Comité Peninsular de Madrid. Hasta esta unidad se convirtió en una realidad, por supuesto, las páginas de 'Ruta' dedicado muchos una columna a la defensa de la posición de la juventud catalán. Es posible que, si no fuera por la guerra y el espíritu unitario, lo trajo, la JJ.LL catalán habría pegado a sus armas y su positrones original que fue, recuerda, una dependencia de la FAI.


Aunque el vínculo entre los tres poderes era férrea e inquebrantable, la decisión de romper por sí mismos resultó ser una buena, para durante los tres años cruciales de la guerra civil entre 1936 y 1939 las Juventudes Libertarias fueron capaces de mantenerse al margen de los errores vergonzosos cometidos por los colaboracionistas de la CNT y de la FAI. De esta manera la FIJL resistido los años de problemas cuando otras organizaciones anarquistas se deshizo principios de los escaños parlamentarios, los nombramientos ministeriales o gubernamentales estatales o barcos secretario municipal, y lo hizo sin comprometer sus principios anarquistas.


Ruta desempeñado un papel destacado en el cumplimiento de una tarea llena de dificultades tal y, coacción y amenazas por parte de las dos organizaciones "hermanas" no obstante, nunca sus columnas no proclamar la posición ortodoxa de todos los anarquistas: la guerra en el estado, la autoridad, privilegio, religión, hasta el militarismo, algo que siempre fue muy arriesgado, dadas las condiciones de la guerra España estaba entonces viviendo. Hay que añadir que cuando se trataba de la última campaña se ha mencionado, el militarismo no fue atacado por ningún motivo derrotistas, sino más bien por agitación en favor de la guerra de guerrillas, el siglo (grupos de 100 milicianos) y la columna, y los primeros órganos de defensa atacan creada en julio para ofrecer resistencia al ejército mercenario de los moros, alemanes e italianos.


Tenía las Juventudes Libertarias de Cataluña seguido como la "Sección de Cultura y Propaganda de la FAI" habrían tenido menos libertad de expresión, que tendría un efecto perjudicial sobre la lealtad que siempre mostró a los principios anarquistas.
[Este artículo es de la década de 1970 y aquí una sección se elimina en los años 70 movimientos anarquistas japoneses e italianos]
Hasta la guerra civil española terminó, 'Ruta de la "gestión fue sucesivamente en manos de Fidel Miró, José Peirats, Peres Manuel Calero Santana, Benito Milla, y Benjamín Cano Ruiz. Escritores dotados todos ellos, que, como hemos señalado antes, estaban en condiciones de garantizar que el documento del movimiento juvenil era inflexible en la ortodoxia de su enfoque. Por extraño que parezca, con los años Fidel Miró ha inclinado hacia un enfoque más laxo, uniéndose a la "Zona Cero" del grupo que se destaca por su revisionista e incluso matices colaboracionistas. Teniendo en cuenta que Peirats se hizo cargo de la gestión de la 'Ruta' en los primeros meses de la guerra y su actitud entonces, como siempre, siendo fiel a su ortodoxia (que es, como el) diciendo entonces era una 'piel roja' (piel roja [ 1] 'Ruta' se estableció a lo largo de un curso inflexible desde el principio - un curso que aún no desfallezca de, ya sea dentro de España o en el exilio.


Manuel Peres asumió la dirección de la "Ruta" poco después de su escape milagroso cerca de las Canarias que habían sido ocupados por las hordas de Franco. Nacido en el siglo XIX, era el mayor de todos los que, en un momento u otro administrado 'Ruta'.


Estancia Santana Calero en Ruta era excesivamente breve y tomó un asiento trasero a reuniones, grupos de la organización y el frente, hasta después de la guerra había terminado, se encontró con la muerte de un héroe a manos de la chusma fascista, uno de los miembros más destacados de la Resistencia en Andalucía. Una pérdida muy sentido a causa de la promesa mostrada por este muchacho de Andalucía, especialmente en términos de dotes oratorias.


Benito Millo era un escritor con estilo que logró 'Ruta' para bastante tiempo hasta que la administración del trabajo juvenil pasó a Benjamín Cano Ruiz.


La última de 'Ruta de los administradores dentro de España, donde duró hasta el 26 de enero de 1939, cuando los fascistas tomaron Barcelona, ​​Benjamín Cano Ruiz fue. En el mismo día en que chusma de Franco entraron en los suburbios del sur de Barcelona, ​​Cano Ruiz entregó un problema prueba final de 'Solidaridad Obrera', el órgano de la CNT catalán, listo para imprimir, hasta el establecimiento de ese importante anarco-sindicalista papel en la Calle Concejo de Ciento. Cuarenta años en esas premisas siguen ahí, pero se han transformado en las oficinas de Solidarid Nacional gracias a los esfuerzos de los vencedores fascistas. Gerente pasado Rutas 'resultó ser' último director de Solidaridad Obrera durante la guerra civil, en una especie de 'facto' de capacidad.


'Columnas de Geolocalización destacados de las mejores plumas del pensamiento anarquista. Felipe Alaiz tenía una columna en el pie de las páginas centrales de la revista. En el documento se las arregló para mantener a su horario semanal regular. Allí estaba el excéntrico doctor Diego Ruiz, Higinio Noja Ruiz, un escritor que había venido de las minas de carbón y cuyo trabajo era una maravilla para todos nosotros debido a su profundidad y extensión. Allí estaba el poeta Elías García y Fontaura y García Cristóbal, quien perdió la pista en el exilio después de apariciones fugaces en las columnas de "Ruta" en Francia y "Cultura Proletaria" de Nueva York. Sin olvidar Lucía Sánchez Saornil, el fundador de las Mujeres feministas del movimiento Libres, y Soledad Estorach, otro miembro de ese movimiento y Carmen Quintana mismo;, Vicente Rodríguez García (conocido como Viroga) otra mente vivaz reducir en la plenitud de sus facultades los primeros años de exilio; Ivar Chevik, una multa catalán que ocultó su verdadero nombre, Roig, detrás de esta pluma eslavo que suena nom de. Y había Liberto Sarrau cuya actividad habitual columna "Retractos al minuto" (hasta la minuciosa representación) dio una especie de lengua en la mejilla biografías de militantes encabezados por libertarios hinchadas o seres que se habían deslizado por lo que Sebastien Faure llama la "pendiente resbaladiza". Junto con Amador Franco, Liberto Sarrau formado por el joven dúo de escritores cuyo trabajo apareció en 'Ruta'.


Como hemos dicho anteriormente, para el conjunto del período revolucionario entre 1936 y 1939 'Ruta' fue un tábano constantemente pinchando los flancos expuestos del movimiento libertario español, dejando al descubierto las contradicciones en que había caído, a través de la colaboración con el gobierno de Largo Caballero, recoger las decoraciones y los anarquistas de nominación que eran antimilitaristas de toda la vida a los empleos militares, y el nombramiento de los libertarios a la policía, ministerial y puestos en el gobierno - libertarios que, por lealtad a la organización, aceptó lo que equivalía a una renegar de toda su historia de lucha y persecución.


En esta tarea, tenía 'Ruta' con el respaldo de otros periódicos anarquistas como "ideas", "El Quijote", "El Amigo del Pueblo", "Acracia" y otros órganos que no puedo recordar. La principal diferencia entre
estos documentos y 'Ruta' era que tenían, lamentablemente, sólo una existencia esporádica, mientras que 'Ruta' era, con pocas excepciones, fiel a disposición de sus lectores cada semana como estaba previsto.
Exilio
Luego vinieron los años oscuros del gran conflicto mundial cuando toda Europa estaba sumida en el miedo medieval y la muerte. En España, la represión franquista, que llegó a los golpes, incluso Conde Ciano, Mussolini, el hijo-en-ley (que luego disparó por orden de su propio padre-en-ley) continuó cosechar su cosecha mortal de la vida, por la cientos de personas. Eso no impidió que el endurecimiento de las arterias del movimiento libertario español y el primer Comité Nacional de la CNT del Interior - encabezada por Pallarols, más tarde fusilado como miembros de la Confederación de tantos otros, como secretario fue seguido por otros, en línea continua, hasta el primer "tolerado" Comité Nacional después de la muerte de Franco.


Mientras tanto, en el exilio, los libertarios no como Carrillo y perversamente Camacho quiso que retirar a los "cuarteles de invierno", pero surgió en 1943 bajo la ocupación alemana (de Francia), el primer Comité Nacional de la CNT en el exilio. Poco a poco fue reconstruida como la más numerosa organización antifranquista en el exilio, superando por supuesto los socialistas, republicanos y de los comunistas.


45.000 militantes libertarios estuvieron representados en el Congreso del Movimiento Libertario de Federaciones Locales celebrado en París el 1 de mayo de 1945 y los días que siguieron.


Antes de eso, como un ave fénix que nunca muere, Ruta reapareció en Marsella. Las Juventudes Libertarias de esa antigua ciudad decidió publicar un órgano que, al igual que lo había hecho en España durante la guerra allí, empujar la línea clásica y revolucionaria contra el gobierno del anarquismo, que parecía estar en peligro como consecuencia de la las decisiones adoptadas en el 'Pleno Muret »de 9 de octubre de 1944 en la que se establecía que el camino colaboracionista de la guerra civil en España iba a ser continuada.


El primer director de esta Ruta exiliado era un libertario catalán, Francisco Botey, del Maresma, firme en su perspectiva libertaria en la que no había paz para las desviaciones.


Propaganda por 'Ruta', ayudado por 'Impulso' de Toulouse, y 'Solidaridad Obrera' y 'El Rebelde', ambos de París, provocó una reacción saludable por parte de los militantes anarquistas y, en el congreso de París se aludió anteriormente, el Movimiento Libertario español ratificó los principios, tácticas y objetivos que habían sido la inspiración de la CNT en el congreso de "La Comedia" en 1919 

Unos días antes de que el congreso de París a mediados de abril, las Juventudes Libertarias de España en el Exilio celebró su primer congreso, en Toulouse, como resultado de lo cual 'Ruta' transferida a que el capital de Languedoc con Benito Milla hacerse cargo de su gestión. Fue una tarea a la que, como hemos dicho anteriormente en relación con los días de ponencias en España, no era extraño.


Para un número de años la revista era mucho leer y de la demanda. Las columnas de este órgano lleva a los jóvenes mejor que los militantes en el exilio, y con base en Inglaterra, México, Argentina, África, Bélgica, Venezuela y Francia, tenía que ofrecer. Una vez más contó con el apoyo de colaboradores viejas y conocidas como Felipe Alaiz, José Peirats, Benjamín Cano Ruiz, Sarrau Liberto, Cristóbal García y Franco Amador y sus páginas se han abierto ahora a nuevos talentos como Raúl Carballeira, Parra Cristóbal, Moises Martin, José Galdo, Peña Mejías, Lucarini Liberto, Amoros Liberto. Germen G. y A. Roa, con Antonio Téllez excepcional como ilustrador de talento sin el cual 'Ruta' no hubiera sido lo que llegó a estar en esa etapa de su exilio, merecedora de una mención especial.


Cuando terminó la guerra mundial, la lógica ingenua de algunos libertarios, entre ellos, los llevó a creer que eso significaría el final del franquismo también, y fue en ese momento que cientos de jóvenes de la FIJL fue a España en una especie de "partera" capacidad, para ayudar con el nacimiento de una España libre. El papel de esta gente joven, muchos de los cuales nunca fueron para volver, después de haber dado su vida en una lucha desigual y suicida con enorme aparato represivo de Franco, desmiente en modo alguno incierto para los que dicen que, mientras Franco vivió, los anarquistas se habían retirado a sus "cuarteles de invierno".


Estos mismos jóvenes estaban detrás de la publicación, en el interior de España, de nuestra prensa libertaria. "Juventud Libre", "Tierra y Libertad", "Solidaridad Obrera" y "Ruta" apareció regularmente en Madrid y Barcelona. Muchos de los libertarios contó con un stand en este trabajo, pero particularmente sobresaliente eran un grupo de jóvenes como Juan Cazorla, Raúl Carballeira (muerto en Montjuich el 26 de julio de 1948 en un encuentro con cientos de asesinos que operan bajo Qrlintela, el jefe de la Social Brigada, además de la Guardia Civil y los "grises" o de la policía uniformada) Liberto Sarrau, Mejías Peña, Liber Forti y otros.


Al mismo tiempo 'Ruta' siguió publicando desde Toulouse y logró "sacar" 'CNT' sus contemporáneos en Toulouse y "Solidaridad Obrera" de París, por la publicación de informes de primera mano desde el interior de España, de la pluma de Julián Fuentes. el seudónimo de un libertario joven que era su corresponsal en el interior de España hasta el momento en que él también fue capturado en Barcelona.


En 1947, José Peirats llegó a Francia como el delegado de Venezuela para el Segundo Congreso de Federaciones Locales de la MLE (Movimiento Libertario Español) en el Exilio. Mientras él había estado viviendo en el 'Ruta' América habían publicado artículos largos por él, que fueron recogidas y publicadas más tarde como "Estampas del exilio en América" ​​(Retratos de exilio en los Estados Unidos). Las ilustraciones de los temas de 'Ruta' fueron por Jesús Guillén, "Guilember" posiblemente, junto con Antonio Lamolla, el pintor más destacado y 'Ruta' ilustrador podía recurrir. Peirats llegó a ser Secretario General del Comité InterContinental de la MLJ en el exilio y resultó de ayuda de primera clase en el fortalecimiento de las Juventudes Libertarias y 'Ruta', que es, en pocas palabras, el director de esta publicación. En su calidad de Secretario hizo dos viajes a España, convirtiéndose así en la primera militante que ocupa una posición tan elevada en la organización al riesgo de las garras del enemigo.


La ingenuidad de los libertarios no tenía fin. Las democracias demostraron que podían poner sus sueños en la era posterior a la guerra para dormir en conciencia con un aliado de Hitler y Mussolini sigue dominando sobre el sur-oeste de Europa. Además, Francia gaullista fue en 1958 y una de las primeras medidas adoptadas por el gobierno francés fue prohibir la publicación de la prensa española contra Franco. Publicación 'Ruta fue suspendida, lo que los libertarios jóvenes en Francia intentó remediar con la publicación de' Neueva Senda '(Nueva ruta) como un boletín interno con la elección del nombre de intentar mantener alguna relación con' Ruta '(Road), pero el papel murió unos años más tarde.


Fue en este punto que los jóvenes libertarios españoles que el exilio había llevado a las costas de Venezuela decidió que el fénix se levantaría una vez más de sus cenizas y comenzó a emitir 'Ruta' de sus bases en el continente americano.


Dos temas de prueba en forma duplicada se emitieron hasta que, con el 13 octubre de 1962, en ocasión del aniversario cincuenta y tres de la ejecución por pelotón de fusilamiento de Francisco Ferrer, el primero de lo que podría considerarse la ejecución actual de la 'Ruta' vio la luz del día.


Ha habido muchas etapas en la vida de la venezolana 'Ruta', la primera duración de la emisión que se mencionan a emitir el número 60 en octubre de 1967.


Comenzó la vida con un crudo lay-out y las páginas de estarcidos y evolucionado manteniendo el mismo formato de 21cm x 28cm, hasta hoy en día está totalmente impreso en forma de compensación. Se caracteriza por la variedad de sus temas, aunque una parte se destinaba a reseñas de libros revolucionarios y las probabilidades y termina cada mes. Además de Víctor García, quien ha ocupado el cargo de editor en jefe desde su creación, sus colaboradores han incluido estos anarquistas de renombre como Gastón Leval, Octavio Alberola, Benjamín Cano Ruiz, Fontaura, Vallina Jose, Carlos Zimmerman, Lone, Relgis Elgen, Marcelino García, Viadiu Ismale, Cota Muñoz Cosme Paules, Muñoz Vladimir, Bargalló Pedro, Félix Alvarez Ferreras, Castilla Floreal, Plaja Hermoso, José Peirats, Carpio Campio, González Serrano, Palacio Solano, Chivicot Panayot, Lorenzo Tato y otros.



En relación con la primera etapa, hay que destacar la aportación de Vicente Sierra, un trabajador incansable cuyo AB Dick compensar enabled 'Ruta' para establecer un estándar de ninguna manera inferior a un trabajo profesional cuando se trata el difícil arte de impresión.


Cuando llegamos a la segunda etapa, nos encontramos con cada edición dedicada en su totalidad a las monografías, de tal manera que con cada número tiene un tema exhaustivamente tratado por uno o dos escritores. A causa de la máquina modesta compensar adquiridos con el propósito, el formato se ha reducido a 17cm x 24cm con 28 a 36 páginas cada número, dependiendo de las exigencias del tema objeto de examen.


En esta, la segunda etapa, los contribuyentes también han sido figuras destacadas en el campo anarquista. Podríamos mencionar Peirats nuevo, Fontaura, Víctor García Alberola, Benjamín Cano Ruiz, Castilla Floreal, nombres bien conocidos por los lectores de la 'Ruta' en su primera etapa. Los recién llegados Plus como Tomás Cano Ruiz, Ángel Cappelletti, Walter Nicolás, Avrich Paul, Wieck David, Jose Ribas, Olaya Francisco, Bookchin Murray, Juan Gómez Casas, Carlos M. Rama, Vlvancos Eduardo, Salvador Cano Carrillo, Carlos Díaz, Floreal Castilla, Quipo Amauta. . .


En la medida en que sus recursos lo permitan, el grupo editorial detrás de 'Ruta' en Venezuela no han dejado de lado la propaganda y otra cuestión, junto con la revisión, una serie de lo que podríamos llamar las obras más importantes, como folletos, libros, e incluso un color multi- calendario. [2] Además, formaban parte del grupo cuya iniciativa hizo posible la reedición, por segunda vez, en francés de "L'Encyclopédie Anarquista ', la idea y en gran parte la obra de Sébastien Faure. [3]


El cambio de la situación española hacia una menor oscurantismo y más libertad nos lleva a pensar que la 'Ruta' de Venezuela ...

Victor Garcia 

(Traducido por Paul Sharkey)


Notas:
1. 'Piel Roja' (Piel Roja) es todavía un apodo para anti-colaboracionista libertarios, mientras que los moderados y los partidarios de la colaboración que se conoce como 'carpinteros pajaros "(pájaros carpinteros) un término levantado de trabajo del eje de balancín de Rudolf:" La maldición de Aplicación en la práctica ".
2. Entre los folletos que podemos mencionar: "Hoy España ',' Franco y el Quinto Mandamiento", "Juicio contra Franco 'todo por Víctor García, y" anarquismo "de Kropotkin. Y entre los libros Internacional de los Trabajadores ", también por Víctor García
3. Esta tarea ha sido realizada en su totalidad gracias a la tenacidad de Vicente Sierra.
RUTA: G. Gracia, Apartado 61881, Caracas, Venezuela

jueves, 10 de septiembre de 2015

Las víctimas del 'caso Almería' luchan contra el olvido



El asesinato de tres jóvenes a manos de la Guardia Civil en entre el 9 y 10 mayo de 1981

En el kilómetro 8,400 de la carretera comarcal de Gérgal (Almería), un lugar de transición entre el Desierto de Tabernas y la Sierra de los Filabres, una placa conmemora a tres víctimas que el 10 de mayo de 1981 aparecieron calcinadas en extrañas circunstancias. Tanto, que 30 años después no hay una versión oficial creíble sobre la muerte de Juan Mañas (24 años), Luis Montero (33) y Luis Cobo (29), que viajaban de Santander a Pechina para asistir a una comunión. El 9 de mayo, la Guardia Civil confunde a los jóvenes con los autores de un atentado de ETA cometido dos días antes en Madrid. El día 10, el ministro del Interior Juan José Rosón (UCD) informa de la aparición de tres etarras abrasados dentro de un coche tras enfrentarse a la Benemérita.
El caso Almería cumple hoy tres décadas marcadas por la amnesia institucional y las pobres esperanzas de las familias por descubrir la verdad. La sentencia de la Audiencia Provincial de Almería, de julio de 1982, condenó a tres de los 11 agentes implicados el teniente coronel Castillo de Quero, el teniente ayudante Manuel Gómez Torres y el guardia Manuel Fernández Llamas a penas de cárcel de 24, 15 y 12 años por homicidio, con los atenuantes de "cumplimiento del deber" y de "obediencia debida". Absolvió a los ocho guardias restantes que integraban el operativo y sembró finalmente de incógnitas el caso.
La Guardia Civil confundió a los tres jóvenes con etarras, los torturó y los asesinó
De todos los desaciertos del juicio, el más flagrante fue denegar la reconstrucción de los hechos. Quedó clara la plena inocencia de los tres jóvenes, pero aquella decisión castró cualquier intento por investigar si Mañas, Cobo y Montero murieron al arder el coche en el que supuestamente huían, como aseguraron los agentes, o si fueron asesinados durante el arresto, como sostiene el abogado de las familias, Darío Fernández, y periodistas de la época. El Tribunal Supremo ratificó la sentencia en 1984, facilitando el argumento al Ministerio del Interior para no reconocer a los tres fallecidos como víctimas del terrorismo, como ha ocurrido en dos ocasiones. Las familias solicitaron el reconocimiento por primera vez en 2000, durante el Gobierno de José María Aznar. La negativa de Interior motivó un recurso ante la Audiencia Nacional, que fue desestimado amparándose también en el fallo judicial, según el cual se trataba de delitos individuales no incardinables, por tanto, en ningún grupo organizado, como exige la Ley de Víctimas del Terrorismo.
El responsable del departamento de Derecho Constitucional de la Universidad de Almería, Pedro Martínez Ruano, afirma que la norma es contradictoria en sí misma: "Deja fuera a las víctimas del terrorismo de Estado, como es este caso, ya que un grupo terrorista organizado siempre estará desligado de este, y si está vinculado al Gobierno deja de ser un grupo, es el Estado en su totalidad". Ruano cree que Interior debería ser más flexible en la interpretación de la ley (el reconocimiento implica distinciones e indemnizaciones) y atenerse más "al espíritu de la misma". Seis años más tarde hubo un segundo intento, ya con un Gobierno socialista. La respuesta del Ministerio fue la misma. "Decidimos entonces no recurrir más, viendo que la Justicia nunca se refería a los hechos sino a un veredicto con el que jamás hemos estado de acuerdo", lamenta Francisco Javier Mañas, el hermano de Juan.
Francisco Javier tenía 8 años cuan-do sobrevino la desgracia. El 10 de mayo de 1981 celebraba su comunión, a la que habrían asistido su hermano, trabajador de FEVE en santander, y sus amigos, ambos cántabros. Interior contestó la semana pasada a este diario que, de existir una nueva solicitud por parte de las familias, la respuesta sería idéntica a las dos precedentes: no ha lugar a la revisión del caso.
El Gobierno niega la condición de víctimas del terrorismo esgrimiendo la sentencia
Hasta la fecha, algunas investigaciones han arrojado algo de luz sobre los acontecimientos. La más incisiva corrió a cargo de Antonio Ramos Espejo, profesor de la Universidad de Sevilla. Para escribir su libro, El caso Almería: mil kilómetros al sur publicado en abril de 1982, meses antes de la sentencia recorrió España de Santander a Almería, como hicieron los tres fallecidos. El libro, que inspiró en 1984 la excelente película de Pedro Costa, El caso Almería, se reedita ahora. Ramos Espejo cree que el juicio cerró la posibilidad de saber la verdad y defiende que los muertos sean reconocidos como víctimas del terrorismo.
El autor mantiene su tesis: uno de los tres jóvenes muere o resulta gravemente herido durante los interrogatorios con torturas. Eso desencadena la matanza. "Es entonces cuando se inventan la historia de los cuerpos calcinados", indica. Según la versión oficial, los detenidos eran conducidos por la Guardia Civil a Madrid en una caravana de cuatro coches de paisano, ellos en el segundo, esposados en el asiento trasero. Cuando los jóvenes intentan fugarse, el conductor y el copiloto saltan del vehículo, los demás policías abren fuego y el coche sin control cae por un terraplén. El vehículo se incendia y mueren abrasados.
Varios agentes reconocieron que la versión oficial había sido fabricada
Pedro Manuel de la Cruz, actual director del diario La Voz de Almería, cubría el caso para El País con apenas 20 años. Se acercó al lugar donde apareció el coche calcinado. "Según el comunicado oficial, el coche zigzagueó al recibir los disparos, se cayó por el terraplén y se incendió. Cuando yo llegué, el Ford Fiesta estaba sobre las cuatro ruedas, justo al lado de la carretera, como si lo hubieran aparcado", rememora. De la Cruz dio con un teniente de la Guardia Civil ajeno al homicidio que ofreció una versión muy alejada de la oficial. "Según me contó mi fuente, al teniente Castillo se le fue la mano y Mañas murió durante el interrogatorio", afirma el periodista. "Tiraron por la calle de en medio, mataron a los otros dos jóvenes y los quemaron para no dejar pistas". De la Cruz incide en otro punto inverosímil, como que en medio de la balacera casi todos los proyectiles fueran a parar al corazón y otras zonas vitales.
En 1984, la familia Mañas recibió una carta anónima redactada a máquina por un supuesto guardia civil implicado. En ella acusaba a cuatro agentes, entre ellos al teniente coronel Castillo de Quero. "Al principio les dieron una paliza (...) perdiendo uno de ellos el conocimiento (...) los mataron de un tiro por separado...". El texto abunda en detalles, como la quema del Ford Fiesta con "una lata de gasolina" con los tres dentro. "Desde entonces, hemos rogado a alguno de los 11 que cuente la verdad. Pero no hay forma", declara Francisco Javier Mañas.
El abogado de las familias, Darío Fernández, está retirado desde hace años. "Como el juicio apenas resolvió nada y los crímenes han prescrito, el caso ha quedado a merced de la investigación histórica", cuenta en su casa de la capital almeriense. "Hubo que hacer siete autopsias, porque los primeros informes estaban manipulados para inculpar a los jóvenes como etarras", evoca. Sobre el juicio planearon un sinfín de contradicciones: pistolas cuya propiedad se atribuyó falsamente a los fallecidos; el testimonio de unos pescadores que vieron la lata de gasolina; la desaparición de pruebas en Casas Fuertes, una fortaleza abandonada a donde la familia cree que se condujo a los detenidos para torturarlos; o el hallazgo de unos brazos y unas piernas, quizá las que les faltaban a las víctimas. En 2002, el teniente coronel Victoriano Guillén, destinado en Almería en el momento de los hechos, pero alejado de la tragedia, declaró a Antena 3: "Despedazaron a aquellas criaturas para meterlos dentro del coche, se lo llevaron, le metieron fuego y se pusieron a pegar tiros". Guillén falleció en 2003.
El letrado de la familia recibió anónimos amenazantes y unos encapuchados trataron de hacer explotar su coche. Todo ello motivó que se recluyese en la casa-cueva de un amigo. "Nunca tuve miedo. El caso Almería también fue un caso de amor hacia las víctimas y sus familias", recuerda el letrado.



jueves, 3 de septiembre de 2015

"No le conseguí Mama"




Ningún ser humano, debe de ser ilegal, en ningún lugar del planeta, pues todos somos hijos de la misma madre tierra.

sábado, 29 de agosto de 2015

Para una Historia del Anarquismo en Venezuela



Pese a ser reconocida Venezuela como tierra de libertadores, las ideas anarquistas no tuvieron en nuestro suelo asiento y desarrollo, y ello ha sido por una razón socio-económica. Venezuela era un país agrícola-pecuario poco desarrollado dentro de nuestro medio productivo. Una fuerte implantación de zonas palúdicas que obligaban al campesinado a vivir muchos meses del año dentro de un chinchorro curando su fiebre, La carencia de industrias, hacía que los pueblos emigrantes de Europa buscasen los caminos de Argentina, Brasil, México y hasta de Cuba; sólo algunos pequeños grupos de isleños canarios llegaron a estas costas, como ya hacían desde la época colonial.

Y pese a ello, en época tan temprana como 1811, cuando la Sociedad Patriótica discutía la forma a dar a la república, en sesión presidida por Francisco De Miranda y con asistencia de Bolívar, en momentos que Antonio Muñoz Tébar pronunciaba un discurso abogando por la forma conservadora y centralista, Coto Paúl le usurpa la palabra y dirá:

“¡La Anarquía! Esa es la libertad, cuando para huir de la tiranía desata el cinto y desnuda la cabellera ondosa. ­La Anarquía! Cuando los dioses de los débiles, la desconfianza y el pavor la maldicen, yo caigo de rodillas a su presencia. Señores: que la anarquía, con la antorcha de las furias en la mano, nos guíe al Congreso para que su humo embriague a los facciosos del orden, y le sigan por calles y plazas, gritando ­Libertad!”.

Cuando Coto Paúl se expresa con toda la ampulosidad propia de la época, Proudhon, llamado el padre de la anarquía, tenía sólo un año, y Bakunin nacería cuatro años más tarde. Es de suponer que Coto Paúl había leído el libro del precursor libertario inglés William Godwin, “Investigación acerca de la Justicia Política”, para expresar tan clara identificación con el sentido que ha tomado con posterioridad la palabra anarquía.

Pasaran años hasta que otro aldabonazo suene. Para 1884, en Valencia se funda una Sociedad Cooperativa que reconoce sus simpatías hacia Owen, Fourier, Cabet y Proudhon. Esta cooperativa publicó un folleto acerca de la emancipación de los trabajadores, que ya había sido publicado en las Islas Canarias.

De forma similar debieron llegar acuerdos tomados por la Internacional Socialista, ya que algunas organizaciones obreras toman medidas en 1892 para luchar por la jornada de las 8 horas. En el periódico EL FONOGRAFO de Maracaibo, hay un artículo de una pluma anarquista, que dice: “Los socialistas, partidarios de las diputaciones, o parlamentos y ayuntamientos, sostienen que el único modo de alcanzar la jornada de ocho horas era el legal; esto es, arrancárselo a los poderes públicos. Nosotros, que sabemos perfectamente que la misión del Estado no es otra que la de guardar y hacer guardar los intereses de la clase que representa, combatimos la antinomia y obramos resueltamente por la vía revolucionaria.”

Alguien muy respetado por su rigor como cronista del movimiento obrero venezolano, Bernardo Pérez Salinas, nos dice: "Huyendo de la represión desatada, llegaron a la zona del Mar caribe grupos de anarcosindicalistas y socialistas españoles que trataban de establecerse en estos países". Al respecto, Rodolfo Quintero agrega: "En más de una ocasión me reuní con algunos de estos anarcosindicalistas. Los gremios de panaderos, tranviarios, telefónicos y otros organismos denominados de 'mutuos auxilios', fueron seriamente infiltrados por las ideas de Proudhon y Bakunin". Es de suponer que si aquellos gremios fueron “infiltrados” por los anarcosindicalistas, fue porque los razonamientos y la argumentación ofrecida por ellos era la interpretación exacta y objetiva de la realidad sociológica venezolana.

Más adelante y en el mismo texto, Quintero apunta: “La primera gente extranjera que llegó eran anarcosindicalistas, le metían a uno a Bakunin mas que a Marx por los ojos, porque eran italianos y españoles, que eran los dos sitios de Europa donde el anarcosindicalismo llegó a tener más fuerzas. Eran individuos peleadores, que no querían conciliación de clases. Los anarquistas decían inclusive que los marxistas eran gente de conciliación [la historia lo ha demostrado, añado yo]; luchaban contra el Estado. Dejaron una siembra que yo diría positiva en un noventa por ciento, porque formó los primeros cuadros sindicales aquí.”

Posteriormente a la Guerra Civil Española, son muchos los anarquistas ibéricos que han vivido en Venezuela, pero todos tenían la vista puesta en la península, nunca pensaron en hacer una organización para propagar sus ideas en tierra venezolana. A principios de los años 80 se logró conformar un pequeño núcleo con compañeros provenientes de diversos países y algunos criollos, que logró poner a circular un periódico, EL LIBERTARIO, que sobrevivió por cinco números.
  
A partir de allí han habido diversos esfuerzos editoriales y de organización, pero se ha hecho muy difícil insertarse en los gremios obreros, pues ninguno de los que hoy habla como anarquista es obrero; ahí está quizás la razón de que el movimiento anarquista local apenas se exprese hoy en iniciativas limitadas, como la que llevan el pequeño grupo de jóvenes con algún viejo que publican este nuevo EL LIBERTARIO, que de tarde en tarde pero con insistencia se pone a la venta. Nos guía el interés de dar a conocer las ideas, con las armas de lucha del verbo y la pluma, aun sabiendo que la sociedad actual -con todo y los desequilibrios que carga- no está propensa a abrirse a las ideas de transformación radical. La caída de aquellos regímenes llamados de “socialismo real”, que de socialismo verdadero poco tenían, ha roto en mucha gente las ilusiones que pudieran surgir de ir a la búsqueda de un mundo mejor. Pero a más o menos tardar, todas las contradicciones del sistema social que nos proponen desde el neoliberalismo le llevarán a la quiebra, y entonces la gente comprenderá e reiniciará esa búsqueda, allí estaremos.


sábado, 22 de agosto de 2015

Historia de la Agrupación Mujeres Libres



                  Sede de Mujeres Libres. Calle de la Paz, Valencia 1937.

A pesar de la igualdad de género que proponía la CNT desde sus orígenes, muchas de las mujeres que militaban en el movimiento pensaron que era necesario que hubiera una organización específica para desarrollar plenamente sus capacidades y su lucha política. Como fruto de estas inquietudes comienzan a organizarse y a surgir grupos. En 1934 se crea en Barcelona el Grupo Cultural Femenino que junto con el grupo redactor de la revista Mujeres Libres (periódico) de Madrid en el que participan Lucía Sánchez Saornil, Mercedes Comaposada Guillén y Amparo Poch y Gascón, será el embrión de la futura organización.Mujeres Libres fue una Agrupación de Mujeres. Anarquista, libertaria y emancipadora, fue el germen de un movimiento que llegó a tener 20.000 afiliadas.

La idea de la revista surgió en el otoño de 1935 de la mano de la militante anarquista Lucía Sánchez Saornil, a la que luego se unieron Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gascón. Lucía y Mercedes “habían enseñado en cursos de instrucción elemental para obreros y obreras, promovidos por la CNT de Madrid en los años ‘30. Vieron la necesidad de realizarlos específicamente para las mujeres, dada la misoginia y los prejuicios existentes”, indica Eulàlia Vega, autora del libro Pioneras y revolucionarias.
Mientras la revista se gestaba y salía a la calle en Madrid, en Barcelona se había formado la Agrupación Cultural Femenina, en su mayoría militantes de la CNT y de otros organismos libertarios como los ateneos y las Juventudes Libertarias. Conocían la revista que se hacía en Madrid. Mercedes Comaposada se presentó en Barcelona buscándolas. Llevaba con ella los estatutos de una Federación Nacional. Les informó de que en Madrid y en Guadalajara ya se había constituido una agrupación con los mismos objetivos. Habían llamado a esta organización Federación Nacional de Mujeres Libres y propuso que Cataluña formara parte de la misma. Las catalanas aceptaron entusiasmadas.

Himno de Mujeres Libres (Octubre de 1937)
“Puño en alto mujeres de Iberia
hacia horizontes preñados de luz
por rutas ardientes,
los pies en la tierra
la frente en lo azul.
Afirmando promesas de vida
desafiamos la tradición
modelemos la arcilla caliente
de un mundo que nace del dolor.
¡Qué el pasado se hunda en la nada!
¡Qué nos importa el ayer!
Queremos escribir de nuevo
la palabra MUJER.
Puño en alto mujeres del mundo
hacia horizontes preñados de luz,
por rutas ardientes,
adelante, adelante,
de cara a la luz.”

Una organización de masas
Llegaron a contar con 20.000 afiliadas y 170 secciones locales en todo el país sin cobrar ninguna cuota. La Comisión de Solidaridad se encargaba de gestionar donativos o subvenciones con sindicatos, ateneos y otras entidades.
Pura Pérez, militante de la organización, explicaba en 1999 que “se gestaba una revolución femenina, de la misma forma que entre todos se hacía una Revolución Social. Obreras, campesinas, enfermeras, licenciadas…Todas eran guiadas por el deseo de emancipación, su empeño era lograr una sociedad equitativa y un futuro mejor”.
Martha Ackelsberg, autora de Mujeres Libres. El anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeresseñala que había dos tendencias en sus actividades: capacitación (clases de alfabetización, aprendizaje en el trabajo, información sobre sus propios cuerpos, sensibilización y apoyo mutuo); y captación, con programas para animar a las mujeres a unirse al movimiento libertario. “Sin la completa participación de las mujeres, estaban convencidas, la revolución no podría triunfar realmente”, explica Ackelsberg.
Lo que las diferenciaba de otras agrupaciones de mujeres, como las comunistas o antifascistas, era que “su principal objetivo, incluso en mitad de la guerra, era la capacitación de las mujeres, no sólo su movilización en las actividades de apoyo al esfuerzo de guerra”, apunta Ackelsberg. “Insistían en que la participación de las mujeres en el mercado laboral, por ejemplo, no debería ser un cambio temporal, debido a las necesidades de guerra, sino un cambio más permanente en la forma en que las mujeres eran vistas en sus roles en la sociedad”.
Además, según Eulàlia Vega, “sus objetivos se diferenciaran de los otros grupos femeninos de la época, que no tenían en cuenta las diferencias de género, como la comunista Agrupación de Mujeres Antifascistas (AMA)”.
En 1937 en Valencia se establecen los Estatutos de la Federación Nacional de Mujeres Libres con el objetivo de capacitar a la mujer y emanciparla de la triple esclavitud a la que está sometida: “Esclavitud de ignorancia, esclavitud de mujer y esclavitud productora”.
Con el inicio de la guerra, desde la Agrupación Mujeres Libres, Concha Liaño señala que su objetivo, además de “la lucha por la liberación femenina”, también era “aportar una ayuda ordenada y eficiente a la defensa de nuestra República”. “Los hombres al frente, las mujeres al trabajo”, fue una de sus consignas. Invitaban a las mujeres a inscribirse para su adiestramiento en los campos de tiro y realizaron propaganda a favor de los Liberatorios de Prostitución o contra el analfabetismo. La respuesta de las mujeres españolas fue “vibrante”, una “explosiva toma de conciencia” pero, en la mayoría de los casos, terminó con el exilio.
Sin embargo, Concha Liaño recuerda que “era emocionante, conmovedor, comprobar cómo las mujeres se esforzaban en aprovechar una ocasión que les permitía salir de su resignada impotencia y (…) de tantos siglos de injusto sometimiento (…) Para la mujer española ése fue su momento estelar”.

“Humanismo integral”
“Nunca se definieron como “feministas”. Para ellas, ‘feminismo’ era un movimiento burgués, centrado en ganar el derecho al voto y entrar en el mercado laboral en los mismos términos que el varón. Pero tenían claro que, para la clase obrera, el trabajo no era necesariamente ‘liberador’. Lo que querían no era acceso igualitario a un sistema de privilegios, sino un nuevo sistema sin privilegios”, explica la escritora Martha Ackelsberg.
La mejor definición la hacen ellas mismas en el número 1 de la revista Mujeres Libres: “Esto es ya más que feminismo. Feminismo y masculinismo son dos términos de una sola proporción; (…) la expresión exacta: humanismo integral”. Y añaden: “El feminismo lo mató la guerra dando a la mujer más de lo que pedía al arrojarla brutalmente a una forzada sustitución masculina. Feminismo que buscaba su expresión fuera de lo femenino, tratando de asimilarse virtudes y valores extraños no nos interesa; es otro feminismo, más sustantivo, de dentro a afuera, expresión de un modo, de una naturaleza, de un complejo diverso frente al complejo y la expresión y la naturaleza masculinos”.

La herencia de ‘Mujeres Libres’
Eulàlia Vega, autora de Pioneras y revolucionarias, destaca que “es innegable la modernidad” de los planteamientos de la Agrupación de Mujeres Libres. “El hecho de unir la lucha contra la explotación capitalista con la opresión patriarcal marca su importancia y su originalidad, siendo sus militantes, en cierto sentido, las pioneras de las organizaciones feministas creadas posteriormente con el final del franquismo”. Para la escritora Martha Ackelsberg, su mayor legado fue que “ofrecieron una visión de cambio social, y una sociedad revolucionaria, en la que las mujeres fueran totalmente participantes”.
En los años 1970, durante la Transición Española hubo intentos de volver a crear esta organización e incluso llegaron a formarse algunos grupos, perdurando algunos en la actualidad vinculadas a las distintas organizaciones anarcosindicalistas.

La publicación pionera para las mujeres libres
Hace 75 años, el 20 de mayo de 1936, nacía la revista Mujeres Libres. Anarquista, libertaria y emancipadora, se dirigía a las mujeres obreras y tenía como meta “despertar la conciencia femenina hacia ideas libertarias” y sacar a la mujer “de su triple esclavitud: de ignorancia, de mujer y de productora”. El primer número se agotó casi inmediatamente, el segundo apareció el 15 de junio y el tercero justo antes de comenzar la Guerra Civil. En total se publicaron 14 números mensuales hasta 1938. Pero fue el germen de algo más: la Agrupación de Mujeres Libres, que nació en Madrid, Barcelona, Guadalajara y San Sebastián y apareció en más lugares hasta llegar a tener 20.000 afiliadas. Aunque sus fundadoras eran anarquistas, pertenecientes a la CNT y/o a las Juventudes Libertarias, muchas de las que se acercaron a ellas no lo eran. Su mérito fue llegar a todas y formarlas para lograr su emancipación económica, social e intelectual.
Como recordaba Sara Berenguer, miembro de Mujeres Libres y recientemente fallecida, en el libro colectivo Mujeres Libres. Luchadoras libertarias (Fundación Anselmo Lorenzo, Madrid, 1999), la idea de la revista surgió en otoño de 1935 en las columnas del periódico Solidaridad Obrera, donde Lucía Sánchez Saornil, ex secretaria de redacción de CNT de Madrid, invitada por Mariano R. Vázquez,Marianet, secretario general de la CNT catalana, a ocupar una tribuna femenina, responde: “No recojo tu sugerencia porque mis ambiciones van más lejos; tengo el proyecto de crear un órgano independiente para servir exclusivamente a los fines que me he propuesto”.
Sánchez Saornil encontró en Mercedes Comaposada, ensayista y periodista como ella, y la doctora Amparo Poch y Gascón, a las colaboradoras entusiastas y competentes con las que, después de muchas vicisitudes, pudo realizar el proyecto en mayo de 1936. Según la militante de CNT y ex secretaria del Sindicato Antonia Fontanillas, que las conoció, “Mercedes y Lucía confirieron a la revista una personalidad anarquista revolucionaria altamente crítica”.
Para Martha Ackelsberg, autora de Mujeres Libres. El anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres (Virus, Barcelona, 1991), “tenían diferentes prioridades. Para Mercedes, uno de los más importantes objetivos era la formación. Defendía artículos que educaran a las mujeres sobre una variedad de temas y posibilidades para sus vidas. Lucía era, entre otras cosas, una poetisa con talento. Algunos de sus poemas se publicaron en la revista”.
Además, relata Ackelsberg, Sánchez Saornil “escribió un irónico artículo sobre ‘una fábrica de bodas en serie’. Amparo Pochera, médico muy radical verbalmente en temas de sexo y género, probablemente fue la autora de muchos artículos que aparecieron sobre la salud de mujeres y niños”.
El cuerpo de redacción estaba formado por ellas tres, que solían firmar con seudónimo, lo que hace difícil atribuir los textos. Al mismo tiempo buscaban colaboraciones exclusivamente de mujeres, como la influyente anarquista Emma Goldman.
Las numerosas cartas de Lucía muestran cómo convenció a Lola Iturbe, que colaboraba también en Solidaridad Obrera, para que escribiera en la revista. Trataba de enseñar a las mujeres que querían colaborar qué datos y qué imágenes les tenían que enviar de sus pueblos para publicar artículos sobre huelgas y colectivizaciones en el campo. Fue un trabajo arduo que retrasó varias veces la salida de la revista, que se distribuía por correo y a través de quiosqueros anarquistas o afines. El primer editorial expresaba la intención de “hacer oír una voz sincera, firme y desinteresada; la de la mujer; pero una voz propia, la suya (…); la no sugerida ni aprendida en los coros teorizantes”. Así, “tratará de evitar que la mujer sometida ayer a la tiranía de la religión caiga (…) bajo otra tiranía, no menos refinada y aún más brutal, que ya la cerca y la codicia para instrumento de sus ambiciones: la política”, ya que “no entiende de problemas humanos, sino de intereses de secta o de clase. Los intereses de los pueblos no son nunca los intereses de la política. Ésta es la incubadora permanente de la guerra”.
Lucía Sánchez explicaba que “la revista despertó un vivo interés. Nuestras ideas fueron acogidas como la única esperanza de salvación por millares de mujeres”. La primera acogida superó los cálculos y para el segundo número tuvieron que doblar la tirada. Ackelsberg señala que “muchas mujeres encontraron interesante y desafiante esta apertura de nuevas direcciones y oportunidades”. Esos caminos se iban a concretar en la Agrupación Mujeres Libres. La guerra empieza justo después del tercer número. Ya no es aquella revista de 14 páginas, sencilla, de dos meses atrás. Ahora, metidas de lleno en los cambios revolucionarios que la guerra y el fascismo desataron, “hacemos de Mujeres Libres el periódico estremecido, caliente y vibrante que pueda reflejar con toda intensidad la imponente grandeza del momento”.
Aumenta su tamaño y enriquece su lenguaje, que refleja preocupación y aporta soluciones, pero también críticas a la realidad que se vive. En 1938 la revista dejó de aparecer. Muchas de las militantes salieron de España, algunas se mantuvieron en contacto y publicaron varios números de Mujeres Libres en el Exilio. Pero la organización como tal finalizó con el triunfo de las tropas de Franco en 1939.
Aunque tuvo una corta duración, la revista Mujeres Libres no sólo contribuyó a aglutinar a un movimiento de mujeres que lucharon por la emancipación y que dejaron honda huella en quienes las conocieron y formaron parte, sino que también supuso un estallido de originalidad y creatividad que, con esfuerzo y mucha ilusión, produjo una de las revistas más interesantes del periodismo español.

Dos misterios
No se sabe a ciencia cierta qué sucedió con Lucía Sánchez Saornil. Como Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gastón, Lucía también se exilió de España en un primer momento, pero luego regresó. Se escondió en Valencia hasta su muerte en 1970. Pasó 12 años oculta en la clandestinidad hasta que regularizó su situación. Se dedicó a pintar cuadros de pintores conocidos por encargo de un marchante.
Jamás volvió a dedicarse a actividades periodísticas. Por su parte, Mercedes Comaposada intentó hacer un libro tras la muerte de Franco sobre Mujeres Libres. Pidió la colaboración de las veteranas para que le enviaran por carta todo lo que recordaran. Llegó a redactar un manuscrito que, junto con la documentación, desapareció tras su muerte.

sábado, 15 de agosto de 2015

Ricardo Mella en el anarquismo español




Ricardo Mella Cea fue dejando su militancia de primera línea en el seno del anarquismo en torno a la época en la que estalló la Gran Guerra, dedicándose de pleno a su profesión hasta que le sorprendió la muerte en 1925.

 En este artículo nos acercamos a una figura fundamental del anarquismo español, Ricardo Mella Cea, que nació en Vigo en el año 1861 y falleció en la misma localidad en 1925. Federica Montseny consideraba a Mella como el más profundo, penetrante y lúcido de los pensadores anarquistas españoles y sus escritos comparables a los de otros autores del anarquismo mundial. También debe ser destacada su primigenia militancia en el republicanismo federal Se da la circunstancia, además, de que Ricardo Mella y Esperanza Serrano fueron padres de dos personajes importantes de la izquierda española del siglo XX: la anarquista Urania Mella, duramente represaliada por el franquismo, y del ingeniero y político socialista Ricardo Mella Serrano.
Mella comenzó militar en el republicanismo federal gracias a la influencia de su padre José Mella Buján, un sombrero muy activo en las filas republicanas gallegas y admirador de Pi i Margall. Nuestro protagonista ingresó, aún adolescente, en el Partido Republicano Democrático Federal, llegando a ser su secretario. Mella defendía claramente la solución federal para el Estado español y la autonomía para Galicia.
Ricardo Mella conocía bien la realidad social gallega, los problemas para subsistir y que llevaban a muchos gallegos a emigrar a Ultramar. También sabía del inmenso poder caciquil en Galicia. Estas situaciones le hicieron colaborar activamente en la prensa, como en La Verdad, órgano del republicanismo más radical. Sus denuncias sobre un desfalco en el Banco de España le llevaron ante los tribunales en 1881, siendo condenado por injurias. Pero eso no le amilanó. En Vigo fundó La Propaganda, un nuevo medio del republicanismo federalista y con tendencia al obrerismo. Dicha publicación estuvo activa hasta 1885 y fue presentada en el Congreso de Barcelona de 1881 que, como es bien sabido, fue la reunión donde se constituyó la Federación de Trabajadores de la Región Española, tras la disolución de la Federación Regional Española de la AIT. También asistió al Segundo Congreso, celebrado en Sevilla, en 1882, y donde estableció contacto con importantes anarquistas como Juan Serrano y Antoni Pellicer. En estos Congresos nuestro protagonista estaba ya evolucionando hacia el anarquismo.
En ese mismo año de 1882 tuvo que marchar a Madrid para cumplir la condena impuesta en Galicia y que era de destierro. Allí se casó con Esperanza Serrano, hija de Juan Serrano. En 1884 tradujo el libro Dios y el Estado de Bakunin, colaboró en La Revista Social y con la publicación mensual Acracia. También enviaba trabajos a la publicación anarquista barcelonesa El Productor, dirigida por destacados personajes del anarquismo como el mencionado Pellicer, Anselmo Lorenzo y Rafael Farga. Mella declaró a principios del siglo XX que La Revista Social le hizo ser anarquista.
Su suegro, Juan Serrano, le aconsejó que estudiara topografía. Eso hizo y ganó una oposición. Fue destinado a Andalucía y allí, dada su gran inquietud social, se interesó por la realidad de los jornaleros y entró en contacto con los anarquistas andaluces. Es este momento en el que Mella atacó la estrategia de la violencia. En Sevilla fundó varias publicaciones, como La Solidaridad. En esta etapa andaluza acudirá a los dos primeros Certámenes Socialistas celebrados en Reus (1885)  y Barcelona (1889), presentado varios trabajos, entre los que destacan un estudio sobre la emigración gallega, Diferencias entre el comunismo y el colectivismo, La anarquía: su pasado, su presente y su porvenir, La nueva utopía (novela imaginaria), El crimen de Chicago, etc..
En 1895 regresó a Galicia. Al año siguiente refugió en su casa de Vigo a Josep Prat, que huía de Barcelona por la persecución desencadenada a raíz del Proceso de Montjuïc. Precisamente, desde la prensa denunció los fusilamientos que trajo consigo el juicio. En esta época se intensificaron sus colaboraciones en la prensa gallega, madrileña e internacional, tanto de Estados Unidos, como de Argentina y Francia. Escribió los librosLombroso y los anarquistas (1896), Los sucesos de Jerez, La barbarie gubernamental en España (Estados Unidos, 1897), La ley del número (1899), Táctica socialista (1900), La coacción moral (1901), entre otras obras. Destacará también la memoria La cooperación libre y los sistemas de comunidad, que en 1900 llevó al Congreso Revolucionario Internacional de París.
Mella siguió trabajando de topógrafo, lo que le llevó a residir durante un tiempo en Asturias. En esta época no estuvo muy activo, aunque fundaría con Eleuterio Quintanilla el periódico Acción Libertaria. Fue una etapa de fuertes disensiones y discusiones en el seno del anarquismo.
Mella no era partidario de las teorías sobre la pedagogía integral de Ferrer i Guardia porque siempre defendió un anarquismo puro, sin adjetivos. A raíz de los sucesos de la Semana Trágica siguió trabajando en la prensa anarquista, en Acción Libertaria de Gijón y en El Libertario, publicaciones asturianas. También colaborará en Acción Libertaria, publicación madrileña, además de regresar a Vigo donde se dedicaría a la construcción de la red de tranvías eléctricos, que pasó a dirigir. No fue contrario a la creación de la CNT pero planteó algunos reparos. En 1911 acudió al primer congreso de la Confederación representando a Asturias.
Mella fue dejando su militancia de primera línea en el seno del anarquismo en torno a la época en la que estalló la Gran Guerra, dedicándose de pleno a su profesión hasta que le sorprendió la muerte en 1925.

jueves, 6 de agosto de 2015

Estados Unidos realiza el primer bombardeo atómico de la historia en Hiroshima sobre una población civil (6 Agosto de 1945)



Los ataques nucleares fueron ordenados por Harry Truman, Presidente de los Estados Unidos de América, tras su reunión con sus aliados Churchill y Stalin en la Conferencia de Potsdam.

Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki se efectuaron el 6 y el 9 de agosto de 1945, después de seis meses de intenso bombardeo de otras 67 ciudades japonesas.

El arma nuclear Little Boy fue lanzada sobre Hiroshima el lunes 6 de agosto de 1945, seguida por la detonación de la bomba Fat Man el jueves 9 de agosto sobre Nagasaki.

Se estima que hacia finales de 1945, las bombas habían asesinado a 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, de los cuales la mitad fallecieron los mismos días de los bombardeos

Entre las víctimas, del 15 al 20% murieron por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación. En ambas ciudades, la gran mayoría de las muertes fueron de civiles. Hirosima y Nagasaki eran dos ciudades muy secundarias desde el punto de vista militar por lo que no había justificación "técnica".

Sin embargo eran las dos ciudades de mayor tradición católica en Japón, desde el siglo XVI.

Urakami Tenshudo (Iglesia Católica en Nagasaki. Enero de 1946. Urakami fue el epicentro del bombardeo en Nagasaki y su catedral, destruida una de las iglesias más grandes de Asia.

Entre las víctimas de la bomba atómica de Nagasaki desaparecieron en un día dos tercios de la pequeña pero vivaz comunidad católica japonesa. Una comunidad casi desaparecida dos veces en tres siglos**.

Harry Truman, miembro del partido demócrata, firma la carta de las Naciones Unidas, que en su configuración y desarrollo real, es el primer jalón en la constitución de un Gobierno Mundial***.

Pero, por qué un individuo que viola la convención de La Haya, que prohíbe expresamente el bombardeo de ciudades con civiles, aunque haya objetivos militares incluidos en su perímetro(acápite 23), y provoca tal holocausto de inocentes no está demonizado, como Hitler. Parece que en este caso también se cumple el adagio de Maquiavelo:

“Aquellos que triunfan nunca resultarán avergonzados por el modo como hayan triunfado”