El 2 de junio de 1970
muere en Valencia (Comunidad Valenciana) la escritora, poetisa, feminista y
militante libertaria Lucía Sánchez Saornil. Había nacido el 13 de diciembre de
1895 en el seno de una familia pobre de la calle Labrador del barrio de
Peñuelas de Madrid (España). Eugenio, su padre, era un republicano que
trabajaba como telefonista del duque de Alba y su madre, Gabriela, murió pronto
y también su hermano, lo que obligó Lucía a hacerse cargo de su padre y de una
hermana más pequeña. Estudió en el Centro de Hijos de Madrid y pintura en la
Academia de Bellas Artes de San Fernando. Empezó a trabajar en la Compañía de
Teléfonos a partir de 1916 y desde muy joven se liga a los renovadores de la
poesía, primero como modernista y después como ultraísta - encontramos poemas
suyos en revistas literarias desde 1916 como Los Quijotes, Grecia, Cervantes,
Ultra, Tableros, Plural, Gran Guiñol, Manantial -, pero con un sentido crítico
ajeno a muchos ultraístas. Frecuentó Larrea, Gerardo Diego, Borges, Garfias,
Vighi, Guillermo de Torre y Adriano del Valle, entre otros literatos. Su
presencia en el anarquismo es segura desde finales de la Dictadura de Primo de
Rivera y, ya afiliada en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), participó
en la gran huelga de la Telefónica tras la cual sufrió represalias, primero con
un traslado a Valencia en 1927, despachada en 1931 y finalmente readmitida en
octubre de 1936. En Madrid, entre 1933 y 1934, participó en la redacción de CNT
y en la secretaría de la Federación Nacional de Industria ferroviaria. Durante
el periodo republicano desarrolló una extensa labor de propaganda y colaboró en los más importantes rotativos libertarios, quedando marginadas sus
tendencias poéticas que, sin embargo, recuperaría durante la guerra. Participó
en el asalto del Cuartel de la Montaña cuando estalló el golpe militar fascista
y se dedicó a tareas periodísticas en la frente. En 1937 aparece como jefe de
redacción de Umbral, en Valencia, donde conocerá la que será su compañera el
resto de su vida, América Barroso. Intervino en la organización de
colectividades agrarias en Castilla. A finales de 1937 se traslada a Barcelona.
Ejerció importantísimas tareas de organización de las mujeres, como en la
participación directa en la fundación de «Mujeres Libres», ocupando la
secretaría general y siendo su portavoz, y en la realización de mítines (Elda,
etc.). En mayo de 1938 ocupó la secretaría general de Solidaridad Internacional
Antifascista (SIA), organización en la que ya había ejercido cargos importantes
- secretaria de prensa y de propaganda junto a Baruta, Carrasquer y otros, y
secretaria de su consejo mundial en 1938 a la salida de Pedro Herrero -, lo que
le implicará tener que realizar numerosos viajes a Francia en busca de víveres.
En 1939 se instaló en Francia, donde durante los últimos meses de la guerra se
mantuvo muy activa en Perpiñán y más tarde en París (1940) y Montalbán. En el
exilio vivió del retoque fotográfico y Montalbán fue además secretaria de una
asociación cuáquera. Retornó clandestinamente a Madrid para encontrarse con su
padre enfermo entre 1940 y 1941, y según otras fuentes ante el peligro de
acabar en los campos nazis, en 1942. Tras ser reconocida en Madrid, se trasladó
a Valencia, donde vivió clandestinamente hasta 1954, cuando legalizó su
situación, trabajando del retoque de fotografías, y en América en un consulado.
No parece que militara en la clandestinidad libertaria. Tras serle
diagnosticado un cáncer, pasó los últimos años de su vida inmersa en una
angustiosa búsqueda de la fe. Siempre utilizó el seudónimo Luciano San-Saori.
Podemos encontrar escritos suyos en Avance Marino, CNT, El Libertario, Más
lejos, Mujeres Libres, La Revista Blanca, Solidaridad Obrera, Tiempos Nuevos,
Tierra y Libertad, Umbral, entre otros. Es autora de Versos sobre Durruti
(1937), Horas de revolución (1938), Romancero de Mujeres Libres (1938). En 1996
la editorial Pre-Textos y el IVAM publicó Poesía, conjunto de su obra poética
conocida, que no es todo la que escribió, editado por Rosa María Martín
Casamitjana y con la colaboración de Antonia Fontanillas. Pionera de la
reivindicación del deseo lésbico, sus poemas eróticos dedicados a la belleza
femenina tienen una fuerza y originalidad poco
comunes.
jueves, 14 de junio de 2012
sábado, 9 de junio de 2012
España será rescatada
Ya es oficial: España es
el cuarto país de la zona euro que se acoge a un rescate para salvar sus
cuentas. Por mucho que el Gobierno intente disfrazar la realidad, por mucho que sea solo un rescate financiero
(como el de Irlanda, por otra parte), la realidad es que España pierde hoy gran
parte de su soberanía. Aunque no hay condiciones explícitas para la política
económica y fiscal del país, las hay implícitas. La UE y el FMI no nos van a
regalar 100.000 millones de euros.
http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/21094-el-estado-pone-en-una-bandeja-de-derechos-sociales-y-laborales-100000-millones-de-euros-para-la-banca.html
Resistencia Minera: Asturias, una vez más, nos enseña el camino
Colocar un solo artículo me ha parecido muy poco, ya que
lo que está pasando en la cuenca minera Asturiana, es el preludio de los que
puede pasar en el resto del estado esPPañol, en cuanto se nos vaya la anestesia que tenemos en nuestros cuerpo y
mente desde hace muchos años.
Asturias está en la lucha por defender sus derechos, como
antaño en la revolución de 1934, no la
volvamos a dejar sola, su lucha es nuestra lucha.
La
lucha que se pierde es la lucha que se abandona.
Os dejo aquí unos enlaces interesantes que pueden
informarnos con mas detalles de la realidad de esta lucha, silenciada por los
medios de “información” fascista que aún perdura en este PPais
Un resumen con muchas fotos: Carga de los antidisturbios en
el pozo de Santiago
Resumen muy detallado
Es lucha de clases...
Los ciudadanos organizan comandos para enfrentarse al Estado | Partisanos
del siglo XXI
* Un partisano es un guerrillero que se
opone a un ejército de ocupación.
http://proyectgoliath.wordpress.com/2012/06/07/espana-los-ciudadanos-organizan-comandos-para-enfrentarse-al-estado-partisanos-del-siglo-xxi/
domingo, 3 de junio de 2012
Indefensión aprendida
Facultad de Psicología. Psicología del Aprendizaje.
Hoy vamos a hablar de la indefensión aprendida.
Hasta ahora hemos visto lo que ocurre si a un perro
encerrado en una jaula lo premiamos cada vez que realiza un comportamiento
determinado, si lo premiamos solo a intervalos fijos o bien a intervalos
variables, si no lo premiamos nunca o si le retiramos un castigo cuando hace lo
que queremos que haga. En todos los casos el perro aprenderá que su conducta
tiene una consecuencia o incluso una falta de consecuencia que él conseguirá
predecir tras un breve período de aprendizaje. Y su salud mental y emocional permanecerá
dentro de los límites de lo saludable.
Pero, ¿qué ocurrirá si, haga lo que haga el perro,
siempre lo castigamos? Una jaula con una parrilla electrificada por suelo. Un
perro encerrado dentro. Una serie de descargas que se repiten a intervalos variables,
indefinidamente, sin que nada de lo que haga el animal tenga como consecuencia
el cese del martirio. Al principio el perro desarrollará una actividad
frenética, hará todo lo que un perro puede hacer dentro de una jaula con la
esperanza de que el azar y su empeño den con el comportamiento que le libere
del suplicio: levantar la pata izquierda delantera, la derecha, aullar, saltar,
mover el rabo... Lo que demonios sea que se le haya antojado al
experimentador-torturador para que acaben de una vez las malditas descargas.
Pero todo es inútil. Haga lo que haga las descargas continúan, cadenciosamente,
sin piedad, sin fin. El perro acaba por dejarse caer en un rincón y no hacer
nada. No come. No ladra. No se queja. No lucha. Soporta descarga tras descarga
sin inmutarse. Está enfermo. Sufre indefensión aprendida.
Hace veinte años que escuché por primera vez esta
lección de psicología básica. Casi la había olvidado.
¿Es usted un buen ciudadano? ¿Un buen trabajador? ¿Un
buen padre? ¿Un buen vecino? ¿Respeta las normas? ¿Paga sus impuestos? ¿Es
honesto con los demás? ¿Y consigo mismo? ¿Actúa según le dicta su conciencia?
¿Cree en el sistema? ¿O acaso no cree en él? ¿Ha hecho lo que le decían desde
pequeño que tenía que hacer para vivir tranquilo y honradamente? ¿Ha estudiado?
¿Se ha preparado unas oposiciones? ¿Ha hecho un master? ¿Sabe idiomas? ¿Ha
trabajado duramente desde muy joven? ¿Se levanta temprano todos los días y
dedica jornada tras jornada a aportar algo a la sociedad? ¿Paga sus facturas si
es que todavía puede pagarlas? ¿Ha votado a la derecha? ¿Ha votado a la
izquierda? ¿No vota?... Da igual. ¿No tiene usted la sensación de que, sea cual
sea su respuesta a esas preguntas, da igual? Que igualmente le bajarán el
salario una y otra vez, o lo despedirán, o se quedarán con su casa, o le
asfixiarán las deudas, o no verá futuro para sus hijos. Da igual que sea usted
funcionario, albañil, autónomo, inmigrante, de pueblo, de ciudad, viejo, joven,
hombre o mujer. Da igual que le ponga empeño a lo que hace, que crea en ello,
que espere una recompensa... No habrá recompensa. Mejor dicho: la recompensa no
vendrá del que le mantiene encerrado en una jaula con parrilla electrificada
por suelo. Él ha decidido que ahora toca la descarga indiscriminada y la indefensión
aprendida.
Pero le contaré un secreto. La jaula tiene una puerta.
Todas las jaulas tienen una. Dentro de la jaula no acabarán las descargas pero
fuera hay aire puro, tierra firme, alimento fresco y otros perros maltratados
con los que, tras maniatar y amordazar al experimentador-torturador, construir
un mundo sin jaulas. Solo es cuestión de abandonar el rincón en el que nos
hemos ovillado sumidos en la desesperanza, comprender que la única salida está
tras las rejas y descorrer el cerrojo.
Hace veinte años que escuché esta lección de
psicología básica por primera vez. Y casi la había olvidado... Con lo
importante que era.
Sofía Balmont
viernes, 1 de junio de 2012
Esta historia no tiene nada que ver con lo habitual en este blog, pero permitirme que por esta vez rompa el protocolo.
“Canelo”
La siguiente historia es
muy conmovedora, muy parecida a la de Hachiko, solo que este perro llevó el
concepto de fidelidad hasta los extremos.
“Canelo” era el perro de un hombre que vivía en Cádiz. Una mascota que seguía a su dueño para todas partes y en todo momento. Este hombre anónimo vivía solo, por lo que el buen perro era su más leal amigo y único compañero. La compañía y el cariño mutuo los hacía cómplices en las miradas y hasta en los gestos.
Cada mañana se los podía ver caminando juntos por las tranquilas calles de la ciudad cuando el buen hombre sacaba a pasear a su amigo. Una vez a la semana uno de esos paseos eran hacía el Hospital Puerta del Mar ya que debido a complicaciones renales el hombre se sometía a tratamientos de diálisis.
Obviamente, como en un hospital no pueden entrar animales, él siempre dejaba a Canelo esperándolo en la puerta del mismo. El hombre salía de su diálisis, y juntos se dirigían a casa. Esa era una rutina que habían cumplido durante mucho tiempo.
Cierto día el hombre sufrió una complicación en medio de su tratamiento, los médicos no pudieron superarla y éste falleció en el hospital. Mientras tanto “Canelo” como siempre, seguía esperando la salida de su dueño tumbado junto a la puerta del centro de salud. Pero su dueño nunca salió.
El perro permaneció allí sentado, esperando. Ni el hambre ni la sed lo apartaron de la puerta. Día tras día, con frío, lluvia, viento o calor seguía acostado en la puerta del hospital esperando a su amigo para ir a casa.
Los vecinos de la zona se percataron de la situación y sintieron la necesidad de cuidar al animal. Se turnaban para llevarle agua y comida, incluso lograron la devolución e indulto de Canelo una ocasión en que la perrera municipal se lo llevó para sacrificarlo.
Doce años, así como lo leen. Ese fue el tiempo que el noble animal pasó esperando fuera del hospital la salida de su amo. Nunca se aburrió ni se fue en busca de alimento, tampoco buscó una nueva familia. Sabía que su único amigo había entrado por esa puerta, y que él debería esperarlo para volver juntos a casa.
La espera se prolongó hasta el 9 de diciembre del 2002, en que Canelo murió atropellado por un auto en las afueras del hospital. Un final trágico, pero esperanzador para quienes amamos los animales, para quienes quizá ilusamente creemos que en el más allá todavía hay algo que nos espera.
La historia de Canelo fue muy conocida en toda la ciudad de Cádiz. El pueblo gaditano, en reconocimiento al cariño, dedicación y lealtad de Canelo, puso su nombre a un callejón y una placa en su honor.
A Canelo Que durante 12 años esperó en las puertas del hospital a su amo fallecido. El pueblo de Cádiz como homenaje a su fidelidad. Mayo de 2002.
Recuerdo muy especial al que fue durante 17 años mi amigo "peluso"
“Canelo” era el perro de un hombre que vivía en Cádiz. Una mascota que seguía a su dueño para todas partes y en todo momento. Este hombre anónimo vivía solo, por lo que el buen perro era su más leal amigo y único compañero. La compañía y el cariño mutuo los hacía cómplices en las miradas y hasta en los gestos.
Cada mañana se los podía ver caminando juntos por las tranquilas calles de la ciudad cuando el buen hombre sacaba a pasear a su amigo. Una vez a la semana uno de esos paseos eran hacía el Hospital Puerta del Mar ya que debido a complicaciones renales el hombre se sometía a tratamientos de diálisis.
Obviamente, como en un hospital no pueden entrar animales, él siempre dejaba a Canelo esperándolo en la puerta del mismo. El hombre salía de su diálisis, y juntos se dirigían a casa. Esa era una rutina que habían cumplido durante mucho tiempo.
Cierto día el hombre sufrió una complicación en medio de su tratamiento, los médicos no pudieron superarla y éste falleció en el hospital. Mientras tanto “Canelo” como siempre, seguía esperando la salida de su dueño tumbado junto a la puerta del centro de salud. Pero su dueño nunca salió.
El perro permaneció allí sentado, esperando. Ni el hambre ni la sed lo apartaron de la puerta. Día tras día, con frío, lluvia, viento o calor seguía acostado en la puerta del hospital esperando a su amigo para ir a casa.
Los vecinos de la zona se percataron de la situación y sintieron la necesidad de cuidar al animal. Se turnaban para llevarle agua y comida, incluso lograron la devolución e indulto de Canelo una ocasión en que la perrera municipal se lo llevó para sacrificarlo.
Doce años, así como lo leen. Ese fue el tiempo que el noble animal pasó esperando fuera del hospital la salida de su amo. Nunca se aburrió ni se fue en busca de alimento, tampoco buscó una nueva familia. Sabía que su único amigo había entrado por esa puerta, y que él debería esperarlo para volver juntos a casa.
La espera se prolongó hasta el 9 de diciembre del 2002, en que Canelo murió atropellado por un auto en las afueras del hospital. Un final trágico, pero esperanzador para quienes amamos los animales, para quienes quizá ilusamente creemos que en el más allá todavía hay algo que nos espera.
La historia de Canelo fue muy conocida en toda la ciudad de Cádiz. El pueblo gaditano, en reconocimiento al cariño, dedicación y lealtad de Canelo, puso su nombre a un callejón y una placa en su honor.
A Canelo Que durante 12 años esperó en las puertas del hospital a su amo fallecido. El pueblo de Cádiz como homenaje a su fidelidad. Mayo de 2002.
Recuerdo muy especial al que fue durante 17 años mi amigo "peluso"
lunes, 28 de mayo de 2012
Los Colonos del Caudillo
Éste es un documental sobre un pueblo
que sigue rindiendo homenaje a su creador, Francisco Franco, y el legado de la
figura del dictador en España, una mirada hacia el pasado que nos ayuda a
encontrar las claves del presente y entender un país en el que la figura del
dictador aún persiste. “Los Colonos del Caudillo” pone a todo un país ante el
espejo.
DESCRIPCIÓN
El punto de origen y epicentro de “Los
Colonos del Caudillo” es uno de los 300 pueblos nuevos creados durante la
dictadura en los que en nuevo hombre fascista habría de nacer: "Nuestro
fin es dar tierra a los campesinos, de crear un hombre nuevo, el hombre
fascista, antiurbano y antiobrero, ligado a la tierra y devoto al régimen, del
cual es deudor de todo: casa, tierra, trabajo, bajo el control del partido.”(Instituto
Nacional de Colonización).
En “Los Colonos del Caudillo” existen
dos niveles narrativos. De la parte se pasa al todo, de lo local a lo nacional,
y viceversa. Por un lado acompañamos a tres generaciones de colonos de Llanos
del Caudillo, quienes cuentan sus historias y experiencias a partir de 1955,
año en el que se crea el pueblo. Por otro, se hace un repaso de la situación
sociopolítica en el resto de España, un país en el que tras 35 años de
democracia todavía es posible rendir homenaje al dictador impunemente. Uno de
los protagonistas de la película, José Utrera Molina, ex-ministro de Franco y
falangista convencido, ha sido condecorado recientemente por la Fundación
Francisco Franco (hay que intentar imaginarse una Fundación Adolf Hitler) por
defender los ideales del “Movimiento”.
Al mismo tiempo, el juez Baltasar Garzón
es sentado en el banquillo por intentar investigar los crímenes del franquismo
(España es el segundo país del mundo en cifra de desaparecidos, tras la
Cambodia de Pol Pot) y es suspendido de sus funciones. La prensa internacional
habla de caza de brujas y de daño a la imagen de la justicia española.
¿Cómo es esto posible? En España nunca
hubo una ruptura con el antiguo régimen. Son todavía muchos lo defensores de
Franco que ocupan puestos de importancia en las instituciones estatales, e
incluso en el gobierno. No sorprende demasiado que el actual presidente Mariano
Rajoy haya afirmado: “La Ley de Memoria Histórica no sirve absolutamente para
nada. No tengo ningún interés en que esté en vigor”.
Con esta película podemos colaborar a
profundizar en un debate sobre la historia reciente de nuestro país para poder
entender mejor la situación actual. Nuestra meta es organizar mesas redondas
allá donde se proyecte la película, en las que participen historiadores y
políticos, periodistas y ciudadanos “de a pie”.
Después de tres años de organizar,
visionar y editar el ingente material filmado (sin apenas apoyo institucional o
de otra índole), el pasado mes de Julio del 2011 mostramos una versión
inacabada de 110 minutos en el Instituto Goethe de Madrid. La reacción del
público fue muy positiva y nos confirmó lo que ya intuíamos: ésta es una
película importante que ha de llegar al gran público a toda costa.
Para el estreno en Alemania, que tendrá lugar en otoño, planeamos tener como invitados al ex presidente del gobierno Felipe González (uno de los protagonistas), Emilio Silva (presidente de la ARMH), Walter Haubrich (corresponsal en España del periódico alemán Frankfurter Allgemeine desde 1968), Paul Preston (autor de “El Gran Manipulador” y “El Holocausto Español”) y el alcalde de Llanos del Caudillo Santiago Sánchez.
Para el estreno en Alemania, que tendrá lugar en otoño, planeamos tener como invitados al ex presidente del gobierno Felipe González (uno de los protagonistas), Emilio Silva (presidente de la ARMH), Walter Haubrich (corresponsal en España del periódico alemán Frankfurter Allgemeine desde 1968), Paul Preston (autor de “El Gran Manipulador” y “El Holocausto Español”) y el alcalde de Llanos del Caudillo Santiago Sánchez.
El estreno en España nos gustaría
celebrarlo en Llanos del Caudillo con los protagonistas de la película y
periodistas invitados. Será el pistoletazo de salida de una gira por todo el
país en la que mostraremos la película en cines, centros culturales,
asociaciones de vecinos, escuelas y universidades, seguida siempre de su
correspondiente discusión. Se trata por tanto de salirse de las vías
convencionales de distribución y crear una especie de “cine ambulante”, en el
estilo de las Misiones Pedagógicas de la Segunda República en los años 30.
Tráiler Los Colonos del Caudillo (Franco's
Settlers) (2012) http://www.youtube.com/watch?v=KHsLCtgwDiM
jueves, 24 de mayo de 2012
Canción para Dimitris
Dimitris jubilado griego que se quitó al
vida una mañana en la Plaza de Syntagma...
Varios cantautores, jóvenes y veteranos, grabaron el 3 de
mayo en Madrid la "Canción para Dimitris" que Joaquín Carbonell
compuso para recordar la gesta del jubilado griego Dimitris Christoulas, que se
inmoló en la plaza Syntagma al frente del Parlamento Nacional.
El
pensionista que se suicidió en la plaza Syntagma deja una nota donde explica
sus razones, señala a los culpables, y muestra el único camino para salvar el
futuro
Publicado por Jose Luis
Forneo
“El Gobierno de Tsolakoglou ha aniquilado toda posibilidad
de supervivencia para mí, que se basaba en una pensión muy digna que yo había
pagado por mi cuenta sin ninguna ayuda del Estado durante 35 años. Y dado que
mi avanzada edad no me permite reaccionar de otra forma (aunque si un
compatriota griego cogiera un kalashnikov, yo le apoyaría), no veo otra
solución que poner fin a mi vida de esta forma digna para no tener que terminar
hurgando en los contenedores de basura para poder subsistir. Creo que los jóvenes
sin futuro cogerán algún día las armas y colgarán a los traidores de este país
en la plaza Syntagma, como los italianos hicieron con Mussolini en 1945″.
Esta es la nota de suicidio que, según Athens News, dejó Dimitris Christoulas,
el pensionista que se pegó un tiro ayer en la plaza Syntagma de Atenas, como
protesta por el saqueo que se está produciendo en Grecia por la Union Europea,
es decir, la mafia economica que la gobierna, con la complicidad de la mafia
local.
El suicidio nunca es la solución, pero en la NOTA
que dejó el pobre jubilado griego que, como dice estuvo pagándose durante 35
años su pensión futura para que hoy acaben robándosela unos delincuentes
gubernamentales y multinacionales, Christoulas señala bien el único camino
posible para recuperar la soberania y la libertad: el de la lucha.
También denuncia el evidente paralelismo que existe entre la
situación actual en Grecia y en todo el continente con la epoca en que el
triunfo del nazismo parecía evidente en toda Europa. En realidad, es bastante
evidente que los objetivos son los mismos y los protagonistas, las grandes
multinacionales de hoy, como las de entonces, también las mismas, e
instituciones como la Union Europea son solamente los ejecutores de aquella
pesadilla actualizada (por cierto que Tsolakoglou fue el presidente que gobernó
el pais durante la ocupación nazi, tal como lo hacen hoy otros, con las mismas
premisas pero ocultos en falsas etiquetas democráticas que imponen la dictadura
del mercado).
Si durante medio siglo estos criminales tuvieron que resignarse
a esperar como garrapatas a continuar sus planes fue por la existencia de la
Union Sovietica, que frenó con su poder militar y social el avance del fascismo
(que, parafraseando a Bertolt Brecht, "no es mas que el hijo del
capitalismo"). El Ejercito Rojo no solo derrotó a las hordas de Hitler en
Berlin, sino que obligó a que sus forjadores y financistas tuvieran que
disimular durante cinco decenios defender la democracia y los derechos de los trabajadores.
Ante el nuevo auge de la tirania capitalista, hoy sin freno
alguno, la solución no es el suicidio, aunque entendemos que algunos lo vean
asi, especialmente los que han trabajado engañados durante toda su vida
esperando una feliz jubilación y ahora se enfrentan a tener que vivir
"hurgando en la basura". Pero la única solución para salvar el
futuro, tanto en Grecia como en el resto de los paises de Europa, nos la
dice, muy claramente, el propio Dimitris Christoulas, cuando escribe:
"Creo que los jóvenes sin futuro cogerán algún día las
armas y colgarán a los traidores de este país en la plaza Syntagma, como
los italianos hicieron con Mussolini en 1945"
(Esté artículo ha sido publicado en nuestro otro
blog, Un vallekano en Rumanía
aunque el vergonzoso saqueo que está sufriendo el pueblo griego, y que anticipa
seguramente el nuestro, ademas del contundente y claro mensaje de la nota de
suicidio de Dimitris Christoulas, el jubilado que se quitó la vida ante el
futuro que le esperaba a pesar de trabajar durante toda una vida, nos ha
decidido a publicarla también aquí.)
Foto de Dimitris Christoulas http://michcelanea.wordpress.com/
jueves, 17 de mayo de 2012
Un Jarro de agua fría para la memoria histórica
El Tribunal Europeo de Estrasburgo cierra la puerta a la reivindicación de la memoria histórica
La Corte Europea de
Derechos Humanos de Estrasburgo ha cerrado la última vía judicial para las
personas y organizaciones que reivindican la memoria histórica de las víctimas
del franquismo. Tres sentencias del alto tribunal, máxima instancia europea en
materia de derechos fundamentales y libertades públicas, hacen oídos sordos a
las demandas de las víctimas y perpetúan el manto de silencio 75 años después
de la asonada militar del 18 de julio.
El Tribunal de
Derechos Humanos “inadmitió” (en palabras de esta instancia judicial) el pasado
5 de abril la demanda presentada por el Fòrum per la Memòria del País Valencià,
en la que se denunciaba tanto la impunidad por los actos de genocidio y lesa
humanidad perpetrados durante la guerra civil y el franquismo (que vulneran
según esta organización el Convenio Europeo de Derechos Humanos), como la
“denegación de justicia” por parte de los tribunales españoles ante los sucesivos
recursos planteados.
Con una escueta y
lapidaria contestación, Estrasburgo zanja los anhelos de justicia de los
familiares de la represión franquista: “Esta sentencia es definitiva y no puede
ser objeto de recurso alguno ante este Tribunal, ante la gran Sala ni ante otro
órgano. Por lo tanto, la Secretaría no podrá proporcionarle precisiones
complementarias sobre las deliberaciones de la formación del juez único, ni
responder a las cartas que usted pudiera enviar relativas a la decisión emitida
en el presente caso. Asimismo, usted no recibirá ningún otro documento del
Tribunal referente al expediente, el cual, de acuerdo con las directivas del
Tribunal, será destruido en el plazo de un año desde la fecha de la decisión”.
En estos términos
se liquida judicialmente la cuestión de la memoria histórica. A la Corte
Europea de Derechos Humanos puede recurrir, teóricamente, quien considere
vulnerados los derechos reconocidos en el Convenio para la Protección de los
Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales; pero antes han de agotarse los
recursos judiciales en el estado en el que presuntamente se hayan lesionado los
derechos. Otra cosa son las presiones políticas sobre el alto tribunal, su
capacidad real para impartir justicia y la sensibilidad que muestre hacia las
víctimas.
El Fòrum per la
Memòria armó la demanda con argumentos contundentes, pero que se han topado con
la cerrazón judicial: La desaparición de 24.519 personas desde el 1 de abril de
1939 hasta el 31 de diciembre de 1945, cuyos restos se hallan enterrados en
fosas comunes en el Cementerio General de Valencia; un listado de 2.300
personas desaparecidas en la localidad de Paterna (Valencia) entre 1939 y 1956;
y otras 17 fusiladas en las tapias del cementerio de Orihuela (Alicante) en
1939, por condenas de muerte dictadas por el Consejo de Guerra Permanente de
esta localidad.
¿Por qué no se hace
justicia? Según Empar Salvador -presidenta del Fòrum per la Memòria del País
Valencià y quien interpuso la demanda en nombre de la asociación- “por las complicidades
con el genocidio franquista tanto dentro como fuera del estado español durante
los 40 años de dictadura fascista; Estados Unidos y las democracias
europeas sostuvieron la dictadura y tenían pleno conocimiento del
genocidio; incluso aceptaron a la España de Franco como miembro de pleno
derecho de la ONU; lo cierto es que si ahora se reconociera la comisión de
crímenes de lesa humanidad, todos se verían implicados; si se constituyó el
Tribunal de Nuremberg fue por las presiones del lobby judío, pero los muertos
españoles eran pobres y a nadie interesan”.
El Fòrum per la
Memòria atravesó un calvario judicial por el estado español antes de recalar en
Estrasburgo. En octubre de 2008 el Juzgado de Instrucción número 5 de la
Audiencia Nacional acordó investigar los presuntos delitos de detenciones
ilegales con resultado de desapariciones masivas. Fue la primera instancia
judicial que inició una investigación ante denuncias de particulares,
asociaciones de derechos humanos y sindicatos. Pero pronto se frustró la
esperanza. Apenas un mes después, otro auto del mismo juzgado declara la
extinción de la responsabilidad penal (por fallecimiento) de los 44 autores
intelectuales de las muertes, así como la inhibición a favor de los juzgados de
instrucción de las localidades donde se ubiquen las fosas. La Sala Penal de la
Audiencia Nacional llega incluso a declarar los hechos denunciados como
“prescritos y/o amnistiados”. El Tribunal Supremo (noviembre de 2010) y el
Tribunal Constitucional (junio de 2011) cegaron finalmente cualquier canal para
la depuración de responsabilidades.
A la luz de los
hechos, Empar Salvador concluye que hay una “ingeniería jurídica que hace
imposible –tanto dentro como fuera del estado español- que puedan juzgarse
estos crímenes; las dos leyes de punto final aprobadas en España (la Ley de
Amnistía de 1977 y la de Memoria Histórica de 2007) conducen irremediablemente
a que en todos los juzgados nos archiven las denuncias y siempre se alegue que
los delitos han prescrito. Así es muy difícil exigir responsabilidades. Además,
han destruido las pocas pruebas que quedan (por ejemplo, con las llamadas exhumaciones
administrativas). Y eso que Martín Villa ya destruyó la mayor parte de la
documentación comprometedora”.
Ni en Estrasburgo
ni en el estado español. Ni por la vía política ni por la judicial. Da lo mismo
colectivos de la memoria histórica que recursos individuales de familiares. El
resultado es el mismo. En abril de este año, el Tribunal Europeo de Derechos
Humanos desestimó el recurso presentado por la familia del que fuera diputado
del PSOE Luis Dorado Luque, ya que –según la resolución- la demanda se
interpuso “fuera de plazo” y los hechos, añade la Corte, ocurrieron mucho antes
de que se aprobara la Convención Europea de Derechos Humanos. El nieto del
exdiputado y su madre pasaron previamente por los juzgados cordobeses, la
Audiencia Provincial de Córdoba, la Audiencia Nacional y el Tribunal
Constitucional.
Luis Dorado Luque
fue parlamentario electo en las elecciones de febrero de 1936 por la provincia
de Málaga, en las candidaturas del Frente Popular. Detenido por las tropas
franquistas el 18 de julio de 1936 mientras viajaba en tren de Madrid a Málaga,
a Dorado Luque le fusilaron y enterraron en una fosa común del cementerio de
Córdoba. La familia nunca tuvo comunicación oficial de su muerte. Fue inscrito
en el registro del camposanto pero no en el registro civil; 75 años después se
confirma la impunidad de su asesinato.
Con Armando Muñiz y
Águeda Campos, fusilados en Paterna en abril de 1941, la Corte de Estrasburgo
sentó precedente. El hijo de ambos llegó al alto tribunal tras agotar todas las
vías de la jurisdicción española. Y en la máxima instancia europea la demanda
se declaró “inadmisible” en agosto de 2008, con una argumentación casi
esotérica: “el procedimiento contencioso no se refería a un litigio sobre los
derechos y obligaciones de carácter civil del demandante ni al fundamento de
una acusación en materia penal dirigida contra él en virtud del artículo 6 del
Convenio. En consecuencia, la demanda es incompatible ratione materiae con
las disposiciones del convenio (…)”.
Es éste el oscuro
razonamiento con el que se cercenó la lucha de Vicente Muñiz por la
rehabilitación moral y jurídica de sus padres, y por la nulidad del Consejo de
Guerra que les condenó a muerte y les ejecutó con apenas 30 años. Militantes
del Partido Obrero de Unificación Marxista –Armando, chófer del secretario
local del POUM y Águeda, asistenta en la limpieza de la sede- padecieron un
juicio lleno de irregularidades en el que finalmente prevaleció la banal
declaración de un falangista, quien dijo haber “oído” una vez que Águeda afirmó
haber matado a tres mujeres. No aparecieron cadáveres, nombres ni apellidos.
Tras el fusilamiento, Armando Muñiz y Águeda Campos fueron arrojados a una fosa
común. 75 años después han sido enterrados, junto a otras miles de víctimas del
franquismo, en otra fosa. La del olvido.
lunes, 14 de mayo de 2012
La España de Franco tuvo la mayor red de campos de concentración después de la Alemania Nazi»
La identificación por primera vez
utilizando el ADN de asesinados por la represión franquistas que fueron
enterrados en fosas comunes, y los denominados "esclavos del
franquismo", prisioneros que fueron arrendados hasta 1970 a empresas
privadas.
El 20 de octubre de 1940, en el palacio
que había sido el Senado durante la República. Himmler visitó Barcelona,
cuyo Ayuntamiento franquista le recibió con todos los honores, y visitó horas
más tarde el monasterio de Montserrat, donde también fue recibido por el abad y
la comunidad monástica en pleno.
El objetivo principal de la visita de
Himmler a las autoridades políticas del régimen franquista fue la de firmar un
convenio de colaboración que reforzara así la que había existido desde el año
1937 entre la Gestapo y el régimen franquista. La Gestapo colaboró, por
ejemplo, en el establecimiento de los campos de concentración franquistas. En realidad,
muchos de los experimentos realizados en los campos de concentración nazis en
Alemania fueron realizados antes por la Gestapo en los campos de concentración
franquistas. Es más, muchas de las víctimas de tales experimentos en los campos
de concentración nazis fueron españoles republicanos residentes en Francia que
fueron deportados por la Gestapo a tales campos. Esos republicanos españoles
fueron el mayor grupo de deportados (después de los judíos) que la Gestapo
llevó desde Francia a los campos de concentración nazis. En tales campos se les
conocía por su triángulo azul en sus uniformes. El 64% de ellos murió en esos
campos. Otros muchos que no fueron deportados a los campos de concentración
fueron enviados por la Gestapo a Alemania, donde trabajaron como esclavos,
mientras que otros fueron detenidos y llevados por la Gestapo a España -como el
presidente de la Generalitat, Lluís Companys-, donde fueron fusilados.
Con un papa Pío XII tolerante con el
nazismo a fin de salvar los intereses corporativos de la Iglesia, pero que se
muestra, sin embargo, con una cierta ambivalencia hacia el régimen de Hitler.
Pío XII no tuvo, sin embargo, ninguna ambivalencia hacia el alzamiento fascista
español y el establecimiento de la dictadura española (responsable de lo que
Paul Preston ha definido correctamente como el Holocausto español), a la que
bendijo como obra de Dios, aprobó su definición como Cruzada, condecoró al
general Franco con la Orden Suprema de Cristo, la más alta institución
vaticana, condecoración que le impuso el nuncio apostólico Antonicetti, ex
delegado apostólico en la zona franquista durante el alzamiento militar. Pío
XII, el Vaticano y la Iglesia española eran conocedores de las enormes
atrocidades realizadas por el régimen español, del cual la Iglesia española
formó parte esencial y contribuyó a su represión. .
El experto ha sido uno de los encargados
en investigar los centros de confinamiento de la dictadura Franquista durante y
después de la Guerra Civil. El 18 de julio se cumplen setenta años del golpe de
Estado de la Guerra Civil española. Un pasaje de la historia que ha dado mucho
de qué hablar y de qué escribir. Pero sobre el que todavía se proyectan
sombras. Algunas tan alargadas como la que ocultan los campos de concentración
franquistas. El experto Javier Rodrigo ha sido uno de los historiadores
encargados de arrojar luz sobre el tema. Por estas instalaciones pasaron más de
300.000 prisioneros.
-¿Cuántos campos de concentración hubo en
España?
-Entre 1936 y 1947 hubo más de cien instalaciones
estables de este tipo. Pero si sumamos los campo de detención temporal,
asentados en las primeras líneas de la retaguardia, la cifra asciende hasta 188
enormes campos de concentración.
-Se trató de la red concentracionaria más
amplia, densa y poblada de toda Europa, sin tener en cuenta los campos alemanes
durante la Segunda Guerra Mundial. Y, posiblemente, también la menos conocida,
hasta hace bien poco.
Eran campos no solo destinados al
exterminio, sino también a la clasificación, y la utilización de la mano
de obra esclava de los internos. Además, estaban pensados para que los
prisioneros sufriesen en sus carnes toda una política de humillación cotidiana,
sed, hambre, torturas y maltratos.
-¿Por qué considera que es necesario
hablar de los campos de concentración franquistas?
-Porque hay que integrarlos en nuestro
pasado reciente. Historias como ésas, escritas con trazos de sangre y crueldad,
son las que desmontan la enorme mitificación que existe de Franco y de su
régimen, la "falsa memoria".
-Defiende la memoria como homenaje a las
víctimas.
-No exactamente. Defiendo el homenaje a la
memoria de las víctimas. Eso sí, sin instrumentación política alguna. Eso ya se
hizo durante la dictadura con unas víctimas, los "caídos por España".
-Sin embargo, hay muchos que no quieren
recordar...
-Aún no he conocido a algún prisionero de
guerra en un campo de concentración, a algún trabajador forzoso en un campo de
trabajo, o a algún preso político que no haya querido denunciar la mala
situación en que vivían, el hacinamiento, el hambre y las enfermedades.
-Ya, pero en algunas familias es tema
tabú.
-Es cierto que hay quien ha optado por el
olvido, pero no siempre ha sido algo voluntario.
-¿Que lo ha provocado, entonces?
-Por un lado, la humillación y, por otro,
la omnipresencia de lo que se llamaban víctimas "nacionales" en los
espacios públicos. De todos modos, hay que respetar a los que no quieren
recordar. Los olvidos también son parte de la memoria.
-En ocasiones, parece que las víctimas de
un bando valen más que las del otro...
-Las víctimas son víctimas. Lo que las
diferencia es la utilización, instrumentación y manipulación que se hace de sus
vidas y de sus muertes. Durante la dictadura, solamente hubo unos muertos, los
"caídos por Dios y por España".
-¿Y ahora?
-Vivimos un presente relativista que
carece de referentes morales y políticos. Y a falta de algo mejor, los
encuentra en el pasado. De la invisibilidad de las víctimas republicanas hemos
pasado a su presencia pública y, a veces, incluso a su omnipresencia.
-¿Hay intereses políticos detrás del
olvido de los campos de concentración?
-Los hubo durante la dictadura, claro. La
España de Franco después de la derrota mundial del nazismo no podía
mostrarse de cara al exterior como el régimen criminal que era. Por eso, se
puso en marcha la maquinaria del silencio y la negación. Afortunadamente, fue
un "memoricidio" fracasado.
El historiador británico Paul Preston
distingue entre dos tipos de crímenes: raciales y políticos. En los primeros
encaja Hitler, que arrasó con judíos, gitanos y eslavos, mientras que el
instinto vengativo de Franco se concentró en exterminar al adversario político.
Visto así, "los crímenes políticos que cometió Franco fueron muy
superiores a los cometidos por Hitler", comentó Preston en los
cursos de la Universidad Complutense, cuando se cumplen 65 años del fin de la
Guerra Civil.
En la conferencia de prensa que tuvo lugar
sobre el holocausto de los crímenes cometidos por Franco, en referencia al
título del libro de Preston, El holocausto español, el historiador respondió:
"Con ese título he querido llamar la atención sobre la escala de violencia
y matanzas que hubo durante y después de la Guerra Civil. Existe la
matanza de seis millones de judíos realizada por Hitler, pero, de no haber
pasado eso, lo ocurrido en España se hubiese remarcado lo espantosísimo que
fué". A pesar de que el recuento de los muertos en España es complicado,
añadió, los cientos de miles encarcelados, más los cientos de miles exiliados y
los miles de deportados a campos de concentración suman un holocausto.
Después se manifestó sobre una polémica de
hoy. El derecho de las familias a conocer a sus muertos enterrados en fosas
comunes. "La gran diferencia entre las familias de vencedores y vencidos
es que las atrocidades cometidas en la zona republicana tuvieron lugar como
consecuencia de que, tras un golpe de Estado, se desmoronan todas las
estructuras de orden público. Por el contrario, las atrocidades en zona
nacional son un instrumento deliberado del Estado, practicadas por el Ejército,
la Falange y justificadas por la Iglesia católica. Y de esta forma, los muertos
que fueron consecuencia de los desmanes republicanos sí se pudieron llorar y
oficialmente se les trata como héroes y mártires. Esto es lo que se merecen
ahora las familias de los fallecidos republicanos".
martes, 8 de mayo de 2012
La historia robada
Por casualidad he entrado en contacto con familiares de
Manuel Moreno Cabezas, alias Rompemontes.
Sabían poco de él. La tradición familiar hablaba de visitas andando desde Casas
Viejas a Medina para verloo encarcelado y de una temporada en la que se
escondió en Guaro, Málaga. No se conocían detalles, ni causas, ni
consecuencias. Evidentemente esta triste historia de España y en especial de
Casas Viejas tenía la culpa del oscurantismo familiar en torno a estos hechos.
Manuel Moreno Cabezas fue uno de los tres hermanos (José y Ricardo) Rompemontes que participó en los Sucesos de
Casas Viejas. Su familia como la mayoría de los jornaleros del pueblo militaban
en el sindicato de oficios varios adscrito a la CNT. En los sucesos fue uno de
los cerca de 200 del pueblo que intervinieron. Estuvo quemando los papeles de
arbitrios en el ayuntamiento y disparando contra el cuartel desde la casa del
veterinario, que antes era de los Espina y estaba en construcción. Por eso fue
condenado a cinco años de prisión. Se le acusó como a los cinco restantes de
ser el autor de la muerte de los dos números de la Guardia Civil. No se puedo
esclarecer nunca de que escopeta partieron los disparos que mataron a los dos
guardias, pero está claro que fueron muchos más los que estuvieron apostados detrás
de los muros disparando. Estuvo en la cárcel de Medina, el Puerto y
Ocaña. Salió de Ocaña con la amnistía del Frente Popular de febrero del 36.
Luego volvió a Casas Viejas y cuando a los cinco meses saltó la guerra huyó
temiendo por su vida debido a su implicación en los citados Sucesos. El 23 de
julio de 1936 marchó por el Picacho y la Sauceda hasta la serranía de Málaga.
Se escondió en Guaro. Otros casasviejeños hicieron igual, pues muchos sopacas
provenían de la Serranía malagueña y seguían teniendo allí familia. Cuando cayó
la sierra de Málaga bajo a Campanillas y de ahí a Marbella, donde se entregó y
volvió a Casas Viejas el 23 de febrero de 1937, con dos mulos y un billete de
cinco duros. De ahí de nuevo a la cárcel de Medina. En el juicio sumarísimo al
que fue sometido el fiscal solicitó la pena de catorce años de prisión, siendo
condenado a la pena de doce años y un día de reclusión temporal por "auxilio a la rebelión" debido a su “ideología extremista y
malos antecedentes penales también se pasó a la zona marxista”, saliendo en
libertad el 26 de agosto de 1940. Como tantos CasasViejeños su actuación en los
Sucesos fue clave para su condena. Volvió de nuevo a Casas Viejas donde estuvo
en prisión atenuada hasta 1942. En la posguerra trabajó en el campo, como
carbonero. Al igual que otros muchos de los que participaron en los Sucesos en
esta época tenía dificultad para encontrar trabajo y era seguido muy de cerca
por la Guardia Civil. La represión de la postguerra fue durísima. Así en
los sesenta se volvió forzado a emigrar a Torrent. Es otro más de
los muchos que sufrió las tres derrotas; la de los sucesos, la de la guerra y
la de la emigración a Torrent. La cuarta la del olvido es un poco culpa de
todos nosotros. Deberíamos reflexionar sobre ese manto de silencio que se impuso
sobre nuestra historia. No me parece que rescatar historias como esta se
remover nada, ni que haya ningún afán de revanchismo, todo lo contrario,
solamente conocimiento, libertad y dignidad.
Publicado
por Salustiano Gutiérrez Baena
http://historiacasasviejas.blogspot.com.es/2011/04/la-historia-robada.html
sábado, 5 de mayo de 2012
Homenaje a las víctimas de la huelga del 70
Tengo la sensación de que todo eso no sirvió para
nada, hemos retrocedido 40 años.
Es un video corto y merece la pena.
El 21 de julio de 1970 tuvo lugar en Granada la denominada Huelga del 70,
en la que los profesionales del sector de la construcción reivindicaban una
serie de derechos como el salario mínimo y la jornada laboral de 8h. El
movimiento, absolutamente pacífico terminó con un balance desolador: cientos de
heridos y 3 obreros muertos por los disparos de la policía; Manuel, Cristóbal y
Antonio.
La Huelga del 70 fue denominada como "el último coletazo del franquismo" y supuso el comienzo del movimiento obrero español postfranquista.
QUE NADIE OLVIDE LO QUE OCURRIÓ HACE 40 AÑOS EN GRANADA.
La Huelga del 70 fue denominada como "el último coletazo del franquismo" y supuso el comienzo del movimiento obrero español postfranquista.
QUE NADIE OLVIDE LO QUE OCURRIÓ HACE 40 AÑOS EN GRANADA.
Despertad, no dejemos que nos roben los derechos por los que ellos
murieron.
viernes, 4 de mayo de 2012
TEBA REABRE LA SEGUNDA MAYOR FOSA COMÚN DE LA GUERRA CIVIL
El cementerio de Santo Toribio
de Teba (Málaga, 4.300 habitantes) a los pies
del imponente castillo de la Estrella, del siglo X, es un reflejo funerario de
las dos Españas. En el centro del recinto, tras pasar el arco de medio punto de
la entrada, destaca un conjunto formado por una docena de tumbas. Las lápidas,
de mármol blanco, son de agosto y septiembre de 1936. En ellas se puede leer el
nombre del difunto y la siguiente inscripción: “Vilmente asesinado por los
enemigos de Dios”. Otras sepulturas hacen referencia a los “sin Dios” o a las
“hordas marxistas”.
Veinte metros al sur del
ordenado panteón de las víctimas pertenecientes al bando nacional, un grupo de
arqueólogos trabaja en la que se considera la segunda mayor fosa común de
simpatizantes republicanos de la Guerra Civil y del franquismo. A ella fueron
arrojados 125 vecinos de Teba entre octubre de 1936, cuando las tropas de
Franco entraron en el pueblo, y 1949, último año registrado en el archivo
municipal. Ya se han recuperado 35 cuerpos.
La fosa mide unos 25 metros de
largo por dos de ancho. Con la ayuda de una navaja y de una pequeña brocha, los
arqueólogos delimitan con paciencia los cadáveres. El mimo que ponen en su
trabajo contrasta con la brutalidad con la que los fusilados fueron enterrados,
unos encima de otros sin orden ni concierto. “En otras fosas, como en el cementerio
de San Rafael de Málaga [la
mayor fosa común abierta hasta ahora, con 4.300 cadáveres] los cuerpos estaban
alineados. Aquí están apiñados sin control ni miramientos. No sé si por las
prisas o por el propio odio de quienes los mataron”, describe Cristóbal
Alcántara, uno de los arqueólogos que participa en la exhumación, emprendida
por la Asociación para la Recuperación
de la Memoria Histórica de
Antequera y Comarca con una subvención de 60.000 euros.
Video aquí: http://politica.elpais.com/politica/2012/05/02/actualidad/1335958466_081117.html
domingo, 29 de abril de 2012
Memoria de los esclavos de Franco
Un
capítulo negro de la historia de España
Centenares de nuevos documentos evocan la vida de los presos en los campos
de concentración de la dictadura - El Tribunal de Cuentas cede sus fondos a
Cultura
La burocracia lo justifica todo por escrito. También la ignominia y la
miseria. "Vale por dos botes de leche para un evadido enfermo procedente
del campo rojo, por prescripción del médico". El 23 de febrero de 1938, el
cabo de guardia autorizó en una nota manuscrita el extra alimenticio (¡dos
botes de leche!) a un enemigo enfermo. Luego estampó el sello de la Comandancia
Militar de Fraga (Huesca). Mientras los españoles se mataban entre sí, la
miseria y la ignominia avanzaban haciendo estragos.
La nota de los botes de leche viajó por un intrincado laberinto hasta
acabar en el Tribunal de Cuentas. Igual que centenares de documentos similares.
Vales donde se da cuenta de las latas de atún, sardinas, "vaca
ajardinada", libras de chocolate, alubias, café o mermelada que se
distribuían a soldados y prisioneros durante la Guerra Civil y la posguerra. Es
una pequeña memoria de la miseria. Pero el Tribunal de Cuentas conserva también
la gran memoria de la ignominia: los movimientos en 132 campos de concentración
y 541 batallones de prisioneros forzados a trabajar en obras militares o
civiles tras ser apresados por el ejército sublevado. Sus integrantes fueron la
avanzadilla de los llamados "esclavos de Franco", que reconstruyeron
buena parte de lo destruido durante la Guerra Civil. Este fondo podrá ser
consultado en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, donde
la subsecretaria de Estado de Cultura, Mercedes de Palacios, depositará las 145
cajas procedentes del Tribunal de Cuentas, tras el convenio firmado entre el
presidente del organismo, Manuel Núñez y la ministra de Cultura, Ángeles
González-Sinde, hace un año. EL PAÍS ha tenido acceso a su contenido.
- Altas y
bajas. En estos fondos se pueden rastrear numerosas identidades de quienes
pasaron por 132 campos de concentración y quienes nutrieron 541 unidades de
trabajadores forzosos (acuñadas bajo diferentes denominaciones: batallones
disciplinarios de soldados trabajadores, batallones de trabajadores...). Hay
listados con las altas y bajas de cada mes. Una copia se remitía al Tribunal de
Cuentas para justificar el dinero necesario para alimentar a los detenidos y,
en el caso de los batallones, para pagarles por su trabajo. Un ejemplo: el
campo de concentración de Huelva comienza a funcionar en febrero de 1939 con
3.202 prisioneros. En julio se cierra con 662. Los listados detallan los
nombres de cada recluido y su destino: a disposición del gobernador civil,
pendiente de la comisión clasificadora, al inspector de carabineros,
hospitalizado, en libertad o fallecido.
- Documentos
perdidos. Durante años, los investigadores han ignorado el fondo del Tribunal de
Cuentas. Por puro desconocimiento. El historiador Francisco Espinosa fue el
primero en acceder a él a finales de 2008. Hace dos días, como quien dice, y
tuvo que batallar, con el apoyo de la abogada Eva Moraga, contra el hermetismo
del Tribunal de Cuentas. "Ese archivo estaba silenciado, no tenían interés
en que se conociera, supongo que por simple pereza burocrática", reprueba
Espinosa. "Carecíamos de espacio para atender a investigadores, se hizo un
esfuerzo por habilitarlo y desde entonces hemos recibido a 16
investigadores", contrapone la subdirectora jefe de archivo del Tribunal
de Cuentas, Soledad Cases. "No fue para ocultar ni para negar", agrega.
Lo cierto es que, aún el 3 de junio de 2008, el secretario general del Tribunal
de Cuentas, José Antonio Pajares, afirmaba en un escrito que no se podían
consultar los fondos de batallones y campos de concentración debido a que
"las deficiencias constructivas del edificio" donde se almacenaban
había obligado a clausurarlo "por motivos de seguridad". En la carta
de respuesta a Espinosa, se omitía señalar que los fondos ya habían sido
digitalizados. Javier Rodrigo, que manejó una apabullante documentación para su
tesis sobre los campos, no pudo acceder a estos datos. "Cuando preparé mi
tesis, no lo sabía. No estaba recogida en los fondos históricos estatales,
aunque intuía que tenía que existir una documentación económica sobre las altas
y bajas de cada campo". Y lamenta que no cumplieran los requisitos de un
archivo: publicidad, catalogación y disponibilidad.
- Ironías
de los archivos. Antes que los historiadores, llegaron los represaliados con sus
peticiones. Desde 2002, al ritmo de las indemnizaciones públicas para quienes
habían sido encarcelados y castigados por sus ideas políticas, 3.229 personas
pidieron al Tribunal de Cuentas que certificase su paso -o el de un familiar-
por un batallón o un campo de concentración. Según Soledad Cases, en 1.820 casos
se dio una respuesta negativa. Con la transferencia de estos fondos al
Ministerio de Cultura, corresponderá a partir de ahora al Centro Documental de
la Memoria Histórica expedir los futuros certificados para los represaliados
republicanos. Un irónico giro administrativo: el fichero general del centro
salmantino sirvió para rastrear las veleidades "rojas" de los
demandantes de empleo durante la dictadura.
- Campos
de reeducación. Javier Rodrigo, el historiador que ha investigado más a fondo el
sistema de campos del franquismo, ha contabilizado 188, que permanecieron
operativos en algún momento entre 1936 y 1947. "Fueron internamiento,
clasificación, reeducación y origen de explotación. También fueron humillación,
hambre, maltrato, disciplina, descontrol, lucha por la integridad y
transformación. Y, en muchos casos, eliminación física. Pero que nadie se llame
a engaños: su objetivo no fue nunca asesinar a sus internos (de eso se
encargaría la justicia militar), sino ser el bisturí social con el que separar el
bien del mal, la España de la anti-España", escribe en su libro Cautivos. Campos de concentración
en la España franquista (1936-1947) (Crítica). Por esos recintos pasaron
entre 367.000 y 500.000 prisioneros de guerra republicanos y, a partir de 1940,
refugiados de la II Guerra Mundial. Los campos nutrían masivamente a los
batallones de trabajadores.
- Reconstruir
la ruina. Se destruyó entre todos, se reconstruyó en buena parte con los
perdedores. Los prisioneros republicanos, agrupados en batallones y unidades de
trabajo, acometieron significativas obras, como se constata en los fondos del
Tribunal de Cuentas. El batallón de trabajadores número 31, formado por 388
prisioneros, lo hizo en el aeropuerto de Labacolla, en Santiago. Cobraban en
febrero de 1940, según lo firmado por el comisario de guerra, 2,50 pesetas
diarias. Del campo de concentración de la plaza de toros de Zaragoza, donde se
hacinaban 2.148 republicanos en abril de 1939, salió la mano de obra para
trabajar en el pantano de la Muedra (189 prisioneros), el ferrocarril entre
Soria y Castejón (299), las minas de Utrillas (199) y los puertos de Castellón
y Vinaroz (393). La explotación laboral se mantuvo también con los presos de
las cárceles -que sí habían sido juzgados y condenados- en un complejo
entramado de cesión de mano de obra a instituciones y empresas privadas que
haría las delicias de una empresa de trabajo temporal inmisericorde. Entre las
obras más simbólicas legadas por este sistema figuran el Valle de los Caídos o
el Canal del Guadalquivir, construidas ambas por presos que creían redimir
penas.
- Víveres recortados. El lenguaje repetitivo y plano
de los papeles militares esconde pistas. Se podría decir que el jefe del
batallón de trabajadores de Belchite era más generoso con sus prisioneros que
el jefe del campo de San Pedro de Cardeña, en Burgos. Verán por qué. En abril
de 1939, el primero certifica que "en el mes anterior no se ha podido
obtener ninguna economía en la compra de víveres para la confección de
ranchos". El segundo, por el contrario, escribe ufano que "las
economías realizadas durante el mes de la fecha importan la cantidad de
14.277,6 pesetas, diferencia entre lo reclamado y lo invertido, cuya cantidad
será ingresada en el Banco de España en la cuenta corriente de la Inspección de
Campos de Concentración".
- Miranda de Ebro, el más longevo. Se cerró en 1947. Su historia está casi más vinculada a la II Guerra Mundial, ya que albergó a numerosos refugiados. En los listados del Tribunal de Cuentas se suceden apellidos como Wilson, Weil, Van Derber, Roux, Rivière, Sorel, Zalewski o Zielinski. En agosto de 1943 había 3.265 extranjeros. Durante un tiempo se mezclaron sin sentido alemanes, judíos, franceses, británicos y polacos, hasta que los conflictos obligaron a delimitar zona aliada y zona germana en el campo.
LA HUELLA DOCUMENTAL DEL DRAMA
- En la reconstrucción del nuevo pueblo de Belchite trabajaron prisioneros extranjeros que habían combatido en las filas de la República. En febrero de 1940 había 303 extranjeros. Cada uno cobraba 2,50 pesetas diarias.
- Además de Miranda de Ebro, que funcionó entre 1937 y 1947, en Burgos se abrieron campos en Aranda de Duero, Lerma, San Pedro de Cardeña y Valdenoceda.
- Córdoba, con 17, fue la provincia con más campos de concentración. Le siguieron Granada (10), Badajoz (8) y Alicante (8).
- Miranda de Ebro, el más longevo. Se cerró en 1947. Su historia está casi más vinculada a la II Guerra Mundial, ya que albergó a numerosos refugiados. En los listados del Tribunal de Cuentas se suceden apellidos como Wilson, Weil, Van Derber, Roux, Rivière, Sorel, Zalewski o Zielinski. En agosto de 1943 había 3.265 extranjeros. Durante un tiempo se mezclaron sin sentido alemanes, judíos, franceses, británicos y polacos, hasta que los conflictos obligaron a delimitar zona aliada y zona germana en el campo.
LA HUELLA DOCUMENTAL DEL DRAMA
- En la reconstrucción del nuevo pueblo de Belchite trabajaron prisioneros extranjeros que habían combatido en las filas de la República. En febrero de 1940 había 303 extranjeros. Cada uno cobraba 2,50 pesetas diarias.
- Además de Miranda de Ebro, que funcionó entre 1937 y 1947, en Burgos se abrieron campos en Aranda de Duero, Lerma, San Pedro de Cardeña y Valdenoceda.
- Córdoba, con 17, fue la provincia con más campos de concentración. Le siguieron Granada (10), Badajoz (8) y Alicante (8).
TEREIXA CONSTENLA - EL PAÍS - Salamanca - 11/03/2010
lunes, 23 de abril de 2012
Los Niños y niñas que fueron evacuados en la guerra civil Española
"Siempre me he sentido abandonado por España. Nadie hizo nada por nosotros y por eso nunca quise volver allí" asegura Félix Amat, de 87 años75 años después de su evacuación, algunos de los 'niños' vascos cuentan en la SER cómo vivieron su exilio en Inglaterra lejos de sus padres. Algunos volvieron a rencontrarse con sus tierras, pero más de 250 personas no fueron reclamadas por nadie y han pasado su vida lejos de España.
En 1937, durante la Guerra Civil Española, casi 4.000 niños y niñas del País Vasco fueron evacuados a tierras británicas. El Habana, un buque inglés con capacidad para 400 personas, se acercó hasta el puerto de Santurtzi (Bizkaia) y los trasladó hasta Southampton, en Inglaterra. Dejando atrás su tierra y sus padres, sólo llevaban consigo algo de ropa y un cartón donde figuraba su nombre y un número de identificación. 75 años después de esa evacuación, algunos de esos "niños" vascos cuentan su historia a la SER.
Cuando Bene González subió al Habana tenía 15 años. Al estar su padre en la guerra, lo más duro para ella fue dejar sola a su madre. "La separación de mi madre fue un trauma terrible porque yo era la mayor de mis hermanos y estaba muy apegada a ella" lamenta Bene. El viaje en barco fue una de las peores cosas que recuerda. La marea era fuerte y el Habana tenía capacidad sólo para apenas 400 personas. El miedo que caracterizaba el rostro de todos los niños que había a su alrededor fue lo que más la impresionó "esos niños lloraban de forma diferente. Los niños de ahora gritarían de pánico pero ellos lloraban en silencio y llamaban a su amaxo".
Una vez en el Puerto de Southampton, había unos autobuses que llevaron a los niños y al personal docente y sanitario hasta los campamentos. "llevábamos una vida aburrida. El día se nos hacía muy largo porque no había mucho que hacer" recuerda Bene. Uno de los peores momentos fue la noticia de la caída de Bilbao "aquello era terrible, todo el mundo lloraba porque lo primero que pensamos era que sí Franco había entrado a Bilbao habría matado a nuestros padres".
Más tarde, los niños fueron trasladados a las colonias, a Bene le tocó ir a Escocia donde asegura que llevaba una buena vida. Pero ella añoraba el día en el que pudiera volver a España y ver a sus padres. "En la colonia estaban preocupados porque ya se veía venir la Segunda Guerra Mundial, por eso yo tuve mucho miedo. Y menos mal que nada más llegar a España es cuando empezó la Guerra, aunque algunos se tuvieron que quedar porque sus padres fueron asesinados. Pero yo me alegro mucho de haber vuelto" celebra Bene González.
Otros "niños" no tuvieron tanta suerte. Una amiga de Bene que se llamaba Encarnación Benavente, quedó desamparada y la acogió una familia inglesa. "Con 18 años, se casó con un marino de guerra y poco después tuvo un hijo. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, nos cuenta Bene "empezó a trabajar en una fábrica porque su marido estaba en la Guerra y entonces enfermó de tuberculosis. Murió con 22 años dejando sólo a su hijo, que apenas tenía dos años".
Para esta mujer de 90 años, la evacuación no fue cuestión de republicanos ni de franquistas "tenía el objetivo de alejarnos de las bombas y fueron dos bandos en lo que desgraciadamente fue una Guerra Civil, en la que lucharon hermanos contra hermanos. Es lo más triste" concluye Bene.
La experiencia para Félix Amat fue totalmente diferente. Para él y para sus hermanos fue un viaje divertido en el que pudo disfrutar del mar y lo veía como una oportunidad de ver otro país lejos de lo que sucedía en ese momento en España "yo no recuerdo que fuera tan horrible. Lo único duro que hubo es que no podíamos comer bien porque nos mareábamos" cuenta Amat. "Mis padres me explicaron que tenía que irme fuera durante 3 meses por la guerra y por los bombardeos. Durante esos días, la gente venía a Bilbao con sus maletas y sus animales porque pensaban que allí estarían más protegidos" explica este hombre que tiene ya 87 años.
El año anterior a su llegada a Inglaterra, se había celebrado la coronación del Rey Jorge VI y las calles aún permanecían decoradas por eso, nos cuenta Félix que "la llegada al puerto de Southampton fue divertida. Pensábamos que las banderas y la decoración era nuestro recibimiento, pero no fue así. Guardo muy buenos recuerdos de esa etapa de mi vida. Mi niñez en la colonia fue como un paraíso lejos de la Guerra". De los 4.000 niños, al menos 250 no fueron reclamados por sus padres después de la guerra. Félix Amat es uno de los que se quedaron en Inglaterra "mis hermanos y yo no podíamos volver porque no sabíamos donde estaban nuestros padres. Después de 75 años todavía estamos aquí".
Pero Félix Amat tampoco quería volver a España porque ya se había hecho a la vida inglesa "después de termina la Segunda Guerra Mundial yo ya tenía novia. No quise volver porque no quería dejarla en Inglaterra". Aunque ese no fue el único motivo que le retuvo en esas tierras. Cuando localizó a su familia le comunicó que la posguerra en España estaba siendo muy dura y además "habían mandado una carta para que yo hiciera el Servicio Militar, pero como no estaba en Bilbao pues no la podía hacer. Cuando quise volver no me querían dar el pasaporte español porque me consideraban un prófugo". Pero por todo lo que pasó, Félix Amat no ha echado en falta España "soy más inglés que español. Siempre me he sentido abandonado por España y por eso nunca he tenido ganas de volver".
José Armolea tenía tan sólo 13 años cuando sus padres le dijeron que él y su hermano tenían que coger ese barco para no morir en la Guerra Civil. Vivía en Portugalete desde donde zarpó el Habana "vimos ese barco llegar un par de días antes". A pesar de escuchar a diario el sonido de las bombas, Armolea recuerda su vida en Bilbao como la mejor etapa de su vida. El viaje duró 48 horas y para José fue algo difícil de comprender "no entendíamos lo que estaba pasando, ese campamento era enorme y estaba lleno de niños. Pero al principio no fue una dura experiencia, porque estaba convencido de que ganaríamos la guerra y la vuelta estaba cerca" recuerda José, ahora con 86 años. A Armolea no le gustó mucho Inglaterra. "Teníamos que hacer turnos para que cada día uno fuera a por la comida porque hacía mal tiempo y eso que la comida era inglesa y muy rara. Además teníamos que dormir en colchones de paja". Como al resto de niños, sus padres le aseguraron que iba a ser cuestión de 3 meses y que estaría en buenas manos. Pero las cosas no fueron tan bien como él se esperaba "lo diré una y mil veces, Franco mató a toda mi familia".
Poco antes de la Segunda Guerra Mundial, José Armolea fue trasladado a Bournemouth con una familia inglesa que se hizo cargo de él hasta que empezó a trabajar. "¿Que qué pensaba? Pues que he tenido mucha suerte al tener una familia aquí y sólo trataba de vivir de la mejor manera posible. Es una situación difícil de entender y de explicar".
Fuente: http://www.cadenaser.com/espana/articulo/franco-mato-toda-familia/csrcsrpor/20120408csrcsrnac_11/Tes
Video
Los niños exiliados en la Guerra Civil
http://www.youtube.com/watch?v=Fsvi8tYZJGE
Os recomiendo esta película: Ispansi
http://www.youtube.com/watch?v=eBg8CUhwTOA
viernes, 20 de abril de 2012
80 aniversarios del periódico cnt

Nuestro querido periódico ya es octogenario. En el III Congreso de Madrid de 1931 se fraguó la idea, y fue un 16 de abril de 1932 cuando en un Pleno Nacional de Regionales se decidió que la anarcosindical debía poseer su propio órgano de expresión llamado cnt.No fueron muy originales a la hora de buscarle un nombre, pero para los agitados años 30 del siglo pasado aquello debía ser lo de menos, lo importante era romper el cerco mediático existente en aquella época, eso que hoy llamamos contra-información y que sigue más vigente que nunca.
El primer número vería la luz el 14 de noviembre de ese mismo año. Desde entonces muchos han sido los años transcurridos hasta llegar a los 388 números editados hasta el momento, en los cuales podemos hacer un seguimiento de los grandes acontecimientos que la historia ha deparado en clave libertaria, al igual que comprobar los ascensos y descensos de la vida propia del sindicato. Y es que el cnt ha sido fiel reflejo de las posibilidades del sindicato para cada época. De la fuerza demostrada durante el periodo republicano y la guerra civil, en formato diario y con una tirada de 35.000 ejemplares (sin olvidar la Soli con una tirada de 200.000 ejemplares diarios durante la guerra), al largo exilio franquista en el que salían números de forma esporádica.
Hoy nos encontramos con una CNT muy viva, en constante crecimiento, y adaptada a los tiempos que corren. Fiel reflejo de ello es este periódico que cada mes intenta superarse así mismo tanto en contenidos como en calidad, todo ello basado en unos objetivos ambiciosos tal y como lo idearon nuestros abuelos en aquel Congreso de Madrid.
Permaneced atentos en los próximos meses pues varias son las sorpresas que estamos preparando para conmemorar como se merece esta histórica publicación y volvamos a conseguir entre todos y todas que el cnt vuelva a ser, no solo el órgano de expresión del anarcosindicalismo, sino de toda la clase trabajadora.
http://www.cnt.es/noticias/80-aniversario-del-peri%C3%B3dico-cnt
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